Mostrando entradas con la etiqueta OIL CRASH (pico petroleo). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OIL CRASH (pico petroleo). Mostrar todas las entradas

¿Cuántas personas hacen falta para enroscar una bombilla?

¿Cuántas personas hacen falta para enroscar una bombilla?

Queridos lectores:

Mientras esperamos a la publicación, mañana, del nuevo informe anual de la Agencia Internacional de la Energía, les dejo este artículo de Félix Moreno que reflexiona sobre cómo los objetos que consideramos más banales quizá no lo sean tanto. Este artículo fue publicado originalmente en el blog de Félix y yo lo difundo aquí con su permiso.

Salu2.
AMT


¿Cuántas personas hacen falta para enroscar una bombilla?.
Felix Moreno.
 
Me encuentro muchas veces en el mundillo colapsista con personas que, con buena
voluntad, quieren vivir a lo antiguo, con su huerta, su casa hecha con paredes
de paja, su chimenea que funcione con trozos de naturaleza a la brasa, y
disfrutar, después de un duro día de trabajo en el campo, de una buena ducha de
agua caliente, de alguna película en netflix, o, los más catastrofistas, de leer
un libro por la noche con una pequeña luz que funciona con electricidad de un
generador o de un panel solar o un molinillo.


Lo del ordenador, ya he escrito un artículo sobre eso “El
fin de la memoria (I)
”,
por lo que en este artículo me voy a centrar en lo sencillo: qué hace falta para
que tengas una sola bombilla en tu casa encendida por la
noche.


Antes de empezar decir que, cosas de la vida, he pasado momentos de mi vida en un
campamento de refugiados Saharaui, y también en alguna ecoaldea como Matavenero.
Este tipo de experiencias han sido muy útiles para entender a esta personita que
con toda la ilusión del mundo quiere vivir en el campo con los lujos del primer
mundo (sin saberlo y con buena intención), o del tercer mundo, según queramos un
ordenador con pelis o luz para leer un libro por la noche; no obstante, ambos
lujos precisan de mucha gente, muchísima gente, destruyendo todo el planeta para
ti.


La diferencia entre el primer mundo y el tercer mundo se va difuminando en lo que a
tecnología se refiere, en este ejercicio de simplificar tu vida, pues unos
intentan vivir con menos y otros intentan prosperar y tener algo, y a veces
acaban luchando por lo mismo.


Es curioso como en el primer mundo intentamos vivir sin conectarnos a la red
eléctrica a base de poner paneles solares o molinillos en zonas donde podríamos
tener acceso a la red, mientras que en el tercer mundo, a falta de red eléctrica
cercana, acaban poniendo paneles solares o molinillos, obviamente con sus
diferencias. Mientras que en el primer mundo tenemos paneles policristalinos
“hitech”, con todo tipo de tecnología anti sobrecargas, con leds y pantallas, y
baterías de litio made by Tesla, “super chachis”, en el tercer mundo usan
baterías gastadas de plomo, que en algún momento lejano fueron de algún viejo
4x4, con pequeños paneles que tienen más años casi que sus propios usuarios, que
apenas dan unos voltios en continua y que tienes que controlar tu empalmando y
desempalmando cables para que la batería te de unos minutos, tal vez un par de
horas, de luz por la noche en una vieja bombilla incandescente. Si eres rico,
porque traficas con algo en el Sáhara, una led, mientras en el primer mundo le
ponemos a nuestra pedazo pared llena de paneles un conversor a 220v para poder
enchufar el frigorífico, el aire acondicionado inverter, la TV con tdt etc
alguno incluso sueña con poder enchufar su coche Tesla algún día también a los
paneles, total es un enchufe más. 


Aun recuerdo a esas niñas saharahuis que me enseñaban todo lo que poseían en esta
vida. Todo, todos los objetos que estas personas tenían con 15 años se podía
contar con los dedos de las manos y cabía LITERALEMNTE en una pequeña caja de
latón que ya contaba como una posesión más entre sus 10 posesiones, las otras,
un peine, un trozo de espejo, alguna joya de dudosos materiales lujosos, una
foto, o algo que parecía maquillaje para esa noche especial en la que la niña de
un país tercermundista árabe sueña con ser una mujer occidental. Lo mismo con la
ropa que poseen, la típica túnica, y unos pantalones vaqueros y un jersei
occidental oculto tras sus túnicas para esas noches de jóvenes locas escondidos
en las dunas.


Pero como siempre me estoy yendo por las ramas; vamos a centrarnos en alguien que
quisiera vivir como en el tercer mundo, lo más low tech posible, para
poder tener luz por la noche y leer un rato o cenar con la familia antes de irse
a dormir.


Entonces: ¿qué hace falta para que yo tenga mi bombilla? Pues lo primero es tener la bombilla y
poder tener un sitio para enroscarla. Para un saharaui esto es claro, y
enseguida empieza a pensar de dónde diablos va a sacar todo, y como usar lo
menos posible y simplificarlo todo, totalmente opuesto a alguien del primer
mundo que tiene que elegir cuán complicado será su sistema. Pero
empecemos….


La electricidad va por tu casa con cables de cobre recubiertos de plástico para
aislarlos
.
ergo en algún sitio del mundo tienen que haber minas de cobre para el cableado,
y pozos de petróleo para el plástico, minas de otros materiales como hierro para
todo tipo de piezas, fundiciones, prensas, maquinaria, motores, moldes,
empresas, gente trabajando en todas esas empresas,
etc.


Para tener electricidad de forma “aislada”, nos hace falta algo que convierte
movimiento mecánico o radiación solar en electricidad. Vamos a centrarnos en un
generador o dinamo.


Para poder tener una dinamo que convierte el movimiento del aire, o una corriente de
agua en electricidad,
necesitamos
TODO LO ANTERIOR
,
más nuevas minas esta vez de materiales magnéticos, más fábricas, más moldes,
más trabajadores empresarios y servicios, etc.


Para que todas estas minas puedan transportar los materiales, necesitamos algún tipo
de vehículo
,
para tener vehículos
necesitamos
TODO LO ANTERIOR
,
más más minas, más prensas, universidades, ingenieros, profesores, ciencia,
libros, cultura, matemáticas....


Para mover estos vehículos necesitamos energía,
minas de carbón, madera, gas natural, petróleo, centrales nucleares, y como
somos low tech y queremos decreer por ahora no metemos renovables. Si
quisiéramos meter renovables necesitaríamos tecnología hitech,
ordenadores, procesadores, microcontroladores, inversores con microelectrónica,
pantallas, etc… pero intentemos ser lo más low tech, y quemar carbón,
triturar árboles o petróleo para mover un motor de vapor o algún motor de
combustión arcaico está bien.


Y para que esos trenes o coches se muevan por el territorio hay que hacer las
carreteras o las vías del tren
,
y las empresas que hicieron eso en occidente no eran empresas baladíes, ni
proyectos sencillos, estamos hablando de que para vertebrar un territorio y
poder acceder a sus recursos y bienes manufacturados hicieron falta las empresas
más grandes de la historia de la Humanidad hasta bien llegado el siglo XX.
Estamos hablando de las calzadas romanas imprescindibles para que el trigo y los
metales llegasen a Roma, los canales y vías marítimas por toda Europa en la edad
media, las compañías de las Indias en los siglos XVI, XVII y XVIII, y
posteriormente las compañías de ferrocarriles, por ejemplo las de Estados
Unidos, que fueron consideradas las mayores hazañas humanas tecnológicamente
hablando en el siglo XI, y a día de hoy, complicadísimas redes de transporte por
mar, tierra y aire que unen cualquier parte del mundo en 24
horas.


Por supuesto estamos hablando en este viaje de bombillas sencillas de las que
usábamos hace 50 años, que tienen cristal, y un filamento de tungsteno envasadas
al vacío, nada de LEDs, porque si queremos LEDs, ya necesitamos
microelectrónica, y continentes enteros asiáticos. Pero vamos a centrarnos en
una bombilla como digo antigua, necesitamos, más minas, esta vez de tungsteno,
más ríos y agua para poder usarla en los procesos de minería y fabricación que
antes no lo dije, contaminar acuíferos y ríos, destruir ecosistemas, etc. Para
envasar al vacío toda la tecnología e ingeniería para fabricar bombas de aire,
más plásticos, tubos petróleo, fundiciones,….


Luego, pues el silicio, para hacer el cristal, más fundiciones, más empresas, más
carreteras, o vías de tren, barcos para transportar por mar si las minas no
están en este país, bien porque es un país pequeño o porque necesitamos
materiales raros. Comercio internacional, destruir países que no quieran
comerciar con nosotros con EJÉRCITOS para conseguir sus recursos como hacemos en
muchas partes del mundo.


Si nos centramos todo el rato en cosas low tech, tal vez podríamos tener
casi todo solo con lo que hay en la península
Ibérica.


Pero claro, con todo esto ya podríamos tener una bombilla que se encendería cuando se
moviese el molinillo, que no tiene que ser por las noches, salvo que tengamos un
río cerca y hagamos una presa para poner la dinamo, cambiando el curso del río y
la vida del mismo, porque el viento es variable, y en verano el río se
seca.


Entonces necesitamos una batería; vamos a intentar que sea una con materiales
cercanos,
que no tengamos que ir a Chile a por el litio, porque si no necesitamos grandes
barcos, más ingenieros, más universidades, más profesores, más energía, más
minas, y más destrucción del medio ambiente; aunque para hacer baterías hacen
falta materiales muy contaminantes, plomo, ácidos, petroquímicas, y desechos que
acaban en ríos.


Porque si queremos ser mas limpios a base de legislaciones nos haría falta técnicos
medioambientales, químicos, más ciencia, más I+D, abogados, jueces, leyes,
universidades, constituciones, ...


Y bueno para poder hacer estas carreteras, fábricas, universidades, barcos,
trenes, camiones, coches, aparte de
gente
que trabaje directamente haciendo todo esto, habrá que tener cultivos para
alimentar a toda esta gente, y tendrán que tener ropa, y tiendas
,
y cultivos para algodón, y animalicos para que coman carne y más cultivos para
las verduras, y más deforestaciones, y necesitaran casas, y muebles, y cemento,
y ladrillos, y más minas, y más energía, porque no van a hacerte la bombilla y
luego morirse sin casa ni comida o ir desnudos por la
vida.


Y claro toda esta gente querrá derechos, porque ante la incipiente industria de la
bombilla, los dueños de las empresas no van a compartir los beneficios con sus
obreros. Y para que esto siga así, habrá que crear a la policía, las cárceles,
no sea que los que no tienen nada quieran lo que sí tienen los que trabajan
haciendo bombillas o sobretodo los dueños de las empresas. Porque los que no
tienen nada vivían en el campo, subsistiendo, pero con tanta mina sus ríos y su
agua ha sido privatizada para el uso de la industria de la
bombilla.


Y por supuesto para que la población siga trabajando, porque si no de que van a
trabajar todos como esclavos 8 a 14 horas diarias (ahora lo hacen por tener
pantallas de tv móviles y Netflix). Sindicatos, huelgas, movimientos obreros,
control de población, medios de comunicación, esclavitud, más papel,
periodistas, lobbies, lucha de clases, revoluciones obreras, fascismo,
guerras mundiales por los recursos para hacer entre otras cosas
bombillas….

Y esto es todo COSA MÁS COSA MENOS lo que hace falta para que tu tengas una
bombilla de las antiguas en tu ECOCASA; otro día hablaré de lo que hace falta
para que tengas un ordenador en casa o un móvil.


POSDATA: 
En tu casa hecha con paja que se está deshaciendo porque tienes bichos que se la
están comiendo, con lo que al final decides hacerla de madera, que también tiene
bichos que se la comen, con lo que al final decides usar ladrillos, y cemento de
la gente que estaba haciendo las casas de la gente que me hace la bombilla… pero
bueno, solo has necesitado a 2 o 3 continentes llenos de humanos para que tú
tengas tu bombilla y vivas aislado en tu casa a un kilómetro del poste de luz
más cercano. 


Otra opción es usar barnices especiales antitermitas y te ahorras los bichos y el
cemento porque probaste con algo natural anti termitas pero aunque es super
efectivo se siguen comiendo tu casa. Con lo que tenemos que tener empresas
petroquímicas haciendote el producto que compras en el supermercado que está a
15km de tu aldea, y vas en tu coche, un 4x4 porque el camino está fatal, que es
una pista forestal… etc etc….


Pero bueno, yo creo que esta noche, después de un día duro de trabajo en el campo, me
voy a enchufar la bombilla, que si no a las 5 en invierno es de noche, y voy a
leer algo de Terry Pratchett.
[ Crash Oil webgunetik hartu diNat baina aurretik Felix Moreno-ren blogean argitaratua izan duNK]

¿Trabaja usted en el sector del automóvil? Pues sepa que le están engañando


Premisa: 

Parece que el coche está en el centro del huracán, y ya hace algún tiempo. 

Primero fue el escándalo de los tests trucados de emisiones de los Volkswagen - que luego se vio que otros fabricantes también trucaban. 

Después se empezó a insistir en que los coches de diésel emiten muchas partículas contaminantes y que deberían de ser eliminados. 

A esto le siguieron anuncios de las diversas compañías automovilísticas, diciendo que ya no iban a seguir desarrollando nuevos motores de diésel. Desde ya prácticamente (2020).

Luego vino todo el tema de las viñetas ecológicas que deberían de llevar todos los coches, en función de su año de matriculación, y que se pueden usar para restringir el acceso a las grandes ciudades cuando haya mucha contaminación - aún tenemos que ver cómo se hará eso, y si con el tiempo la cosa se irá haciendo más restrictiva. 


La última ha sido el anuncio del Gobierno de que, para cumplir con nuestros compromisos de lucha contra el cambio climático, se prohibirá la venta de coches de diésel, gasolina e híbridos a partir de 2040, y su circulación a partir de 2050. En España los coches solo podrán ser eléctricos dentro de 32 años; pero en Alemania y Francia será dentro de 12 años, y en Noruega en tan solo 7 años.

Este último anuncio ha levantado una gran polvareda. La patronal anuncia que se perderán muchos empleos, porque la mecánica de los coches eléctricos es más sencilla y requiere menos procesos en el montaje. Y también menos mantenimiento, menos reparaciones, menos de todo. Al mismo tiempo, han comenzado a aparecer análisis de todo tipo que nos dicen que los coches eléctricos no son tan buenos como los pintan. Por ejemplo, que no son tan baratos por kilómetro recorrido si el repostaje en vez de hacerlo en casa se hace en una electrolinera (de más potencia y por tanto más rápidas pero también mucho más caras). O que sus emisiones no son tan despreciables, si uno cuenta las de la fabricación del propio coche. O que puede haber problemas con el suministro de litio y cobalto, metales necesarios para la fabricación de coches eléctricos y cuyos precios se han disparado en los últimos meses. Y también que las emisiones de los coches de diésel no son tan grandes como se dice.

Y encima para rematar, hoy ha aparecido un informe de la organizaciónTransport and Environment (Transporte y medio ambiente), que dice que en Europa no deberían circular coches que quemen ningún combustible fósil a partir de 2035.

Vamos, que la cosa está bastante revuelta. Y no cesa.

¿Qué está pasando?

Conclusión Obvia: 

Hay bastante obsesión con los problemas ambientales que causa el coche, particularmente el de diésel. Ya se sabe: emisiones de partículas, óxidos de nitrógeno y esas cosas. Y está además el problema de las emisiones de CO2, que están causando un Cambio Climático cuyos efectos resultan cada vez más evidentes.

Así que la cosa está clara: hay que cambiar a coches más "limpios". Pero hay que hacer las cosas con cuidado.

En España, alrededor del 10% del PIB lo genera el sector del automóvil, y un poco más del 9% de la población activa trabaja en este sector. Y en la Unión Europea, al menos en los países grandes, la situación es muy parecida.

El sector del automóvil es demasiado grande para desaparecer, y tampoco se pueden hacer cambios demasiado bruscos. ¿Coches limpios? Sí, por supuesto, todos los queremos. Pero hay que hacer los cambios con orden. 

La décima parte de la riqueza del país depende del automóvil. Una de cada diez personas empleadas depende del automóvil. 

Así que calma y no hagamos tonterías. Vayamos introduciendo el coche eléctrico poco a poco, dejemos tiempo para que vaya mejorando la tecnología, y así nadie saldrá perjudicado.

¿Verdad?

La Verdad:

Quizá es usted ese uno de diez trabajadores que trabaja en algún negocio o actividad que depende del automóvil. No tengo duda de que al ver las noticias (lo que hemos comentado en la Premisa) se ha preocupado viendo el revuelo actual con el coche. Pero, teniendo en cuanta lo que se comenta siempre en esas mismas noticias, usted habrá seguramente llegado a la Conclusión Obvia que he escrito más arriba.

Si es así, sepa usted que le están engañando.

Y digo "engañando". No es que usted se haya "equivocado". 

No. A usted, como a la mayoría de la gente, le han engañado. Lo que pasa es que en su caso usted va a pagar con creces las consecuencias de ese engaño.

La primera cosa que tiene usted que saber es que la inquina de los últimos años contra el coche de diésel no tiene nada que ver con problemas ambientales. A ver, el coche de diésel es contaminante, por supuesto, y además emite CO2, por supuestísimo. Pero eso no es de ahora: todo eso hace décadas que se sabe. Y encima el coche de diésel no es ni lo más contaminante ni lo que más CO2 emite.

El problema es otro completamente diferente. El problema es que ya hemos llegado al pico del diésel. Eso quiere decir que la producción mundial de diésel ha comenzado a disminuir, irremisiblemente.


Para más información, consultar el post: "El pico del diésel: Edición de 2018"

Como se muestra en el gráfico, a mediados de 2015 se llegó al máximo de producción de diésel. La cosa intentó remontar en 2016, en vano, y ahora cae más rápido que nunca. Ya ha caído más de 1 Mb/d (Mb/d: millones de barriles diarios) desde el máximo de 2015, que fue de 26,3 Mb/d.

Pero, ¿por qué la producción de diésel ha comenzado a bajar, y por qué decimos que esta caída va a continuar de ahora en adelante?

Pues porque en el año 2005 la producción de petróleo crudo convencional llegó a su máximo histórico. Éste es un hecho tan conocido que hasta la Agencia Internacional de la Energía lo reconoció en 2010.

El petróleo crudo convencional es el petróleo de toda la vida, ése que sale de esos pozos que cabecean arriba y abajo mientras bombean el petróleo.




Ese petróleo crudo convencional es aún la mayoría del "petróleo" que se consume hoy en día, más del 70%, pero su producción está decayendo: en 2005 se producían unos 69,5 Mb/d; hoy en día, unos 67 Mb/d. Es decir, 2,5 Mb/d menos.

Este petróleo crudo convencional es el que es más fácil de extraer, y también el más versátil, el que sirve para hacer más cosas. En particular, es el más adecuado para refinar diésel.

Para compensar la caída de producción del petróleo crudo convencional, del petróleo de verdad, se han introducido varios sucedáneos del petróleo. Son cosas de lo más variopintas: biocombustibles, bitumen, petróleo ligero de roca compacta, líquidos del gas natural... Todos ellos tienen dos características en común: cuestan más de extraer y su producción está bastante limitada, no puede subir mucho. Además, la mayoría de estos "petróleos no convencionales" (así los llaman) no sirven para destilar diésel. Por eso tenemos los problemas que tenemos con el diésel. Y mientras más baje la producción de petróleo crudo convencional, más bajará la de diésel.

Pero, atención, que la cosa no se acaba con el diésel. Va a comenzar a bajar la producción de todos los combustibles y va a bajar bastante rápido en los próximos años. Hace unos días, la Agencia Internacional de la Energía publicó su informe anual, y en él enseñaba una gráfica muy preocupante.



La gráfica en cuestión nos dice que, si las petroleras siguen con su actual política de desinversión, en 2025 podrían llegar a faltar 34 Mb/d. Esa cifra es enorme: es como un tercio de todo lo que se produce y consume. Y por si no se había enterado, sí, es verdad, las compañías petroleras están retirándose lentamente del negocio del petróleo. Ya lo dijo Antonio Brufau, presidente de Repsol, hace poco más de un mes: ya no quedan yacimientos rentables. Repsol misma se está retirando lentamente del negocio del petróleo y metiéndose en el de la electricidad. Solo en EE.UU. están tan locos como para seguir invirtiendo en el petróleo no convencional de allí, el que se explota con el fracking, a pesar de que tras 8 años de fracking no ha dado nunca beneficios. Pero tienen fe y tienen a Trump, y siguen tirando el dinero mientras Wall Street se lo siga prestando. En el resto del mundo han comprendido mejor la situación y se está arrojando la toalla. Y con la caída de producción de petróleo en el resto del mundo EE.UU. no podrá compensar la caída.

Del resto de energías no renovables, mejor no hablar. El carbón parece también haber pasado su máximo de producción, el uranio probablemente también, y en cuando al gas natural aún no ha llegado a su límite pero le debe quedar menos de 10 años. Así que poca esperanza hay por aquí. 

Están, claro está, las renovables, las que deberían de salvarnos. El problema es que las renovables tienen también muchas limitaciones, hasta el punto de que muchos creemos que solo podrán llegar a cubrir una fracción de toda la energía que se consume. Se necesitarían, además, décadas para montar un nuevo sistema basado en renovables, pero parece que no tenemos tanto tiempo.

Y luego está todo el rollo del coche eléctrico. De entrada, está la cuestión de que la electricidad que tiene que usar el coche eléctrico tiene que salir de algún sitio, es decir, se tiene que usar una fuente de energía para transformarla y sacar electricidad. Y si por lo que parece nos va a faltar energía, el hecho de que el coche sea eléctrico tampoco arregla ese problema. Pero es que además el coche eléctrico tiene multitud de pegas y de problemas. Si tiene ganas de leer artículos técnicos, aquí tiene el sumario a una serie de posts que escribió aquí un ingeniero que trabaja en el sector y lo conoce bien. La conclusión es simple: el coche eléctrico es una filfa y nunca será algo que se pueda vender masivamente.

Así que, resumiendo: toda la obsesión actual con los coches se debe a que comienzan a faltar combustibles. El diésel, el primero, pero los otros le seguirán de cerca. Y en cuanto al coche eléctrico, en primer lugar falta energía eléctrica para que haya muchos vehículos eléctricos, y además es un juguete caro y malo que no está al alcance de todo el mundo. 

Por tanto, lo que le va a quedar a la mayoría es ir a pie o como mucho en transporte público. Esto las compañías automovilísticas lo saben de sobra: por eso, entre sus escenarios de futuro contemplan la posibilidad de tener que reducir su producción en un 95% (sí, sí, que la producción sea 20 veces menor que en la actualidad). Eso significa también un cierre masivo de fábricas, por supuesto. Van a despedir a mucha gente, pero no porque la mecánica del coche eléctrico sea más simple. Les van a despedir porque va a faltar combustible y la gente no va poder permitirse tener coche, y lógicamente se van a vender muchos menos.



Las Consecuencias: 

¿Y cómo le afecta esto a usted que  trabaja en el sector del automóvil? 

Si trabaja en una fábrica de automóviles, pues ya se puede imaginar. Les contarán mil rollos, les dirán que están moviendo la producción de un lado a otro y que ahora traerán la nueva línea de coches eléctricos... Después les dirán que los coches no se han vendido como se esperaba y que tienen que reducir gastos, y una parte de los trabajadores se irá a la calle. Si a usted no le echan de ésa, no se preocupe que el ciclo se repetirá varias veces. Así las cosas, tiene dos opciones: o conseguir tener un perfil imprescindible para la empresa o empezar a buscarse otro trabajo. También puede unirse a movilizaciones diversas y presionar al Gobierno para que rescate la planta, ponga dinero público o yo que sé, pero eso no va a servir de nada: no va a hacer aparecer más combustible. Al final se va usted a la calle, no se deje engañar.

Si trabaja usted en un taller de reparaciones, lo tiene también bastante mal. Le dirán que se tiene que especializar, que ahora tendrá que reparar eléctricos y tiene que reciclarse. Tras invertir en formación y en aparatos se encontrará que no le entran suficientes coches como para subsistir. Le dirán que, claro, los coches eléctricos se averían menos. En parte es cierto, pero la clave es que cada vez habrá menos coches. Así que no se deje engañar y no invierta en nuevos equipos y demás: al final el negocio no va a ser rentable, o solamente lo será para unos pocos talleres.


Si trabaja usted en una ITV, pues su situación es parecida a la del taller. Yo por si acaso no invertiría mucho en nueva maquinaria: los coches eléctricos no vendrán de manera masiva, no se deje engañar. 

Si trabaja usted en una estación de servicio, qué quiere que le diga. Si vende más de 5 millones de litros al año le obligarán a poner un punto de recarga de 22 Kw. Si se lo hacen pagar a usted, lo lleva claro, no lo va a amortizar en la vida. Además, como caerá el número de coches en general repostarán menos. La subida de precio de los carburantes hará que cada repostaje dé más dinero, pero los carburantes no subirán tanto como para compensar la caída en el número de coches que vendrán a la estación. Además, el repostaje eléctrico le resultará a pérdidas si no le subvencionan el precio de la electricidad. O sea que no se deje embaucar: si quiere durar en este negocio, intente vender menos de 5 millones de litros al año o si no que sean muchísimos mas.

Pero, esperen, que aún queda una buena lista de problemas para gente que trabaja en otras cosas que no son el automóvil pero que al final también están relacionadas.

Por ejemplo, si trabaja usted en una constructura, y en particular se dedica a la construcción y mantenimiento de carreteras y autopistas, sepa que el negocio va a caer y mucho en los próximos años. Va a haber muchos menos coches en las carreteras, e incluso menos camiones. ¿Y para qué se van a construir o incluso mantener carreteras vacías?

Si es usted transportista, sepa que el precio del diésel va ir subiendo los próximos años. No siempre: a veces bajará un poco, pero para después seguir subiendo y mucho más de lo que baje. Recuerde lo que pasó en 2008: vaya con cuidado con que los portes paguen el precio del combustible. Y además habrá menos trabajo en general. Intente tener pagado el camión y no se trague las bolas que van contando. ¿Va a haber camiones eléctricos, como anunciaba Tesla? Pues no, porque la batería ocuparía el 80% de la carga útil, es un auténtico despropósito. Mejor que se reserve el diésel para los vehículos profesionales, que va a hacer falta.

Y si es usted agricultor, esto también le va a afectar. Los tractores y el resto de maquinaria agrícola tampoco pueden ser eléctricos, por lo mismo que los camiones: porque la batería tendría que ser mucho más grande que el resto del vehículo. Va a tener que tirar de diésel, e incluso sacando a los coches del medio, para 2025 o 2030 va a comenzar a faltar para los tractores y el precio se va a disparar. ¿Lo va a poder pagar usted con esos precios tan ridículos para los productos agrícolas en origen?

Y si es usted un ciudadano de a pie, pues vaya mentalizándose de que va a ser exactamente eso: de a pie. No se gaste una millonada en un coche eléctrico que al final casi no podrá usar: no deje que le engañen, no le saldrá nunca a cuenta.


¿Y ahora qué?

Los problemas que he descrito se están viendo venir desde hace ya unos años. Encima, son bien conocidos, no es nada nuevo ni sorprendente. Los responsables políticos los conocen de sobra.

Se está desviando la atención con el problema ambiental (que sin duda es grave, pero que no es lo que ha motivado a movilizarse justo ahora) y se pretende hacer creer que se está haciendo algo cuando en realidad no se hace absolutamente nada. Se está haciendo lo de siempre, vaya: dejar que el problema se vaya resolviendo solo. Aunque eso machaque e incluso lleve a la ruina a muchos ciudadanos.

Eso quiere decir que nos cuentan milongas sobre el coche eléctrico, electrolineras, hidrógeno y no sé cuantas cosas más, pero nada de eso va a funcionar, por lo menos, no así como se pretende - o se dice pretender - que se haga.

El problema es muy grave y es hora de dejar de mentir y explicar las cosas como son. No somos niños y tenemos derecho la verdad. Discutamos las cosas en serio y organicémonos para afrontar esto de la mejor manera posible. 

Hay muchas maneras de salir de esta situación, esto no es el apocalipsisni estamos condenados. Pero sí que hace falta que todos podamos participar en esta discusión, no que decidan un grupo de señores con corbata que no ha tocado una máquina en su vida y que por lo visto tienen unos planes de mierda para hacer frente a un problema tan grave. A lo mejor si dejan de intentar engañarnos y nos escuchan, se sorprenderán de ver que la gente puede proponer soluciones muy válidas.



Antonio Turiel
Noviembre de 2018

[ The Crash Oil webgunetik hartua ]

Medidas públicas para la transición postpetróleo

[Petrolioa gainezka izan den mundutik hau ia desagertzera iritsiko den trantsizio-mundura ahal denik eta zuzenen iristeko Manuel Casal Lodeiroren hitzak ondorenean The Oil Crash webgunetik hartua]


http://esquerda.colapso.info/lib/exe/fetch.php?media=esquerda-colapso-manuel-casal-lodeiro-capa-480x681.png
Queridos lectores:
Aquellos lectores de este blog que vivan en Galicia ya sabrán a estas alturas de la reciente publicación del libro "A esquerda ante o colapso da civilización industrial", un ensayo de Manuel Casal Lodeiro, activista y activo miembro de una asociación muy conocida en estas páginas,  Véspera de nada; además, Manuel es también el coordinador de la revista post-colapsista "para una nueva civilización" 15/15\15. 
A esquerda ante o colapso da civilización industrial" es, en cierta forma, la continuación de la "Guía para o descenso enerxético" que publicó Véspera de nada hace ahora dos años, pero en este caso el libro está enfocado directamente hacia el terreno político. ¿Cómo está reaccionando la izquierda ante el colapso en ciernes? ¿Cómo, y por qué, debería reaccionar? Estas son las preguntas que trata de responder el
autor, fijándose sobre todo en el panorama político gallego pero mirando también a Cataluña, Euskadi, el resto del Estado español o incluso a la Grecia de Syriza.
El libro ofrece algunos materiales adicionales en forma de anexo que son de especial interés. Uno de ellos consiste en una batería de medidas que cualquier gobierno debería abordar para comenzar la
"transición" necesaria hacia un mundo en declive energético, y que Pau Valverde Ferreiro, uno de los
mecenas-lectores del libro, ha traducido a castellano para ampliar su difusión. 
Mientras esperamos a la edición española de "A esquerda..." (que se está ahora mismo negociando, además de la portuguesa), de acuerdo con Manuel hemos decidido compartir dicho anexo desde este blog. Al tiempo, os invitamos a que conozcáis otros contenidos que el autor va liberando en la web esquerda.colapso.info.
Salu2,
AMT
Algunas medidas públicas de mínimos para una estrategia facilitadora de la adaptación social pospetrolera
Economía:
– Apoyar decididamente la creación y/o consolidación de las redes locales de distribución de alimentos, y las cooperativas de consumo ecológico y local.
– Apoyar los proyectos de moneda complementaria que tengan una función social y útil para la transición.
– Favorecer la creación de bancos de tiempo.
– Apoyar las redes de distribución local y el comercio de proximidad de elementos de primera necesidad.
– Ayudar económicamente a las empresas locales que proporcionen productos sustitutivos de los importados en áreas de primera necesidad.
– Poner en marcha campañas mediáticas a favor del consumo de productos locales.
– Realizar campañas informativas de fomento y reconocimiento del consumo y uso de bienes y servicios con menor intensidad energética.
– Priorizar las ayudas económicas a las empresas que pongan en marcha planes de ahorro energético y hayan mostrado una alta eficiencia energética.
– Promover actuaciones económicas paliativas en las zonas con presencia de actividades fuertemente consumidoras de energía ante futuras y posibles reducciones de tales actividades.
 – Realizar estadísticas continuadas de la utilización de energías primarias, de uso y transformación de las mismas, así como del consumo por tipos de energía y usuario, que permitan disponer de la información suficiente para establecer líneas de actuación gubernamental y hacer un seguimiento de su cumplimiento.
– Promover decididamente el mantenimiento y ampliación de la población rural, en detrimento de las áreas urbanas, mediante leyes y medidas específicas que faciliten el retorno al campo en todos los terrenos: económico, ambiental, de servicios, vivienda, calidad de vida, etc. Fomentar las ecoaldeas como un modelo válido para la revitalización del rural, así como priorizar los proyectos colectivos para la recuperación de las aldeas o para el retorno al campo en general.
– Promover el aislamiento térmico de las viviendas, su aprovechamiento solar pasivo y penalizar un alto consumo energético en su construcción.
– Difundir en el sector de la construcción las posibilidades de la arquitectura bioclimática y subvencionar su aplicación en la construcción y reforma de viviendas y otros edificios.
– Aprovechar fincas no utilizadas de titularidad estatal, para la creación de huertos urbanos comunitarios y ecológicos.
– Promover que los ayuntamiento también faciliten la creación de huertos urbanos en los terrenos de su propiedad.
– Promover que se creen huertos para la autoproducción de alimentos en los jardines de las urbanizaciones privadas.
– Favorecer el uso del monte autogestionado, sostenible, diverso y encaminado a fijar población en el rural.
– Subvencionar (por ejemplo eliminando o reduciendo impuestos) la compra, alquiler y reforma de viviendas rurales para personas actualmente residentes en núcleos urbanos y que pretendan cambiar de residencia habitual al rural o a personas que quieran mantener su residencia en el rural.
– Simplificar los requerimientos para las obras y reformas en el rural y potenciar que se realicen con material y mano de obra local, además de con criterios de ahorro energético.
– Promover la soberanía y autosuficiencia alimentaria. Apoyar la producción ecológica local. Prioridad absoluta del gobierno: Asegurar el suministro de agua potable y alimentos a la población.
– Potenciar el banco de tierras, también en zonas urbanas y periurbanas para poner en contacto propietarios/as de fincas potencialmente productivas con urbanitas interesados/as en la producción hortícola para autoconsumo o para vender.
– Eliminar las trabas burocráticas y fiscales a la venta en mercados locales de excedentes de alimentos autoproducidos.
– Potenciar la puesta en marcha de bosques de alimentos y otros proyectos de agroforestry.
– Revisar la normativa relativa a los requerimientos de materiales y embalajes para los productos hortícolas para facilitar el empleo de materiales locales no derivados del petróleo.
– Modificar la normativa de ayudas a la incorporación de gente nueva en la producción agroganadera a la luz de una necesaria simplificación de insumos y características técnicas de las explotaciones.
– Promover las ferias y mercados locales, sobre todo de alimentos.
– Apoyar los bancos y redes de semillas locales, facilitándoselas a cualquier persona interesada en cultivar alimentos.
– Poner en marcha centros de uso comunitario para el envasado de alimentos y fabricación de conservas mediante sistemas de máxima garantía sanitaria y mínimo consumo energético. Divulgar desde estos centros, entre la población en general, técnicas de conserva casera.
– Promover la reconversión de las explotaciones agrícolas al modelo agroecológico.
– Promover la reconversión de las explotaciones ganaderas para aumentar su ahorro energético y minimizar su dependencia de insumos del exterior.
– Promover que se compartan los vehículos privados: con carriles reservados en las calles (coches con 3 o más pasajeros), excepción de peajes y otras medidas para su promoción.
– Promover cooperativas de transporte privado (coches propiedad de sus miembros), clubes de alquiler de coches, redes de autoestopistas registrados y otros sistemas semejantes. Facilitar el alquiler de coches para ocasionales viajes largos.
– Facilitar y promover el uso de la bicicleta (carril bici, etc.). Substituir calles para coches por vías para bicicletas. Dar prioridad para las bicicletas en el rediseño de las vías.
– Poner en marcha ayudas para que ciudades y pueblos creen carriles bici, aparcamientos para bicis en las estaciones de autobuses y tren, y recorridos peatonales.
– Promover la compactación de la semana de trabajo: menos días de trabajo por semana, concentrando las horas. Incentivar la jornada continua en empresas públicas, privadas y horarios escolares.
– Fomentar la recuperación de autobuses de empresa para el desplazamiento de los trabajadores.
– Revisar todos los tributos para penalizar aquellas actividades que obstaculicen la transición energética, y rebajando o anulando los impuestos a aquellas que la favorezcan.
– Reducir la fiscalidad a los comercios de proximidad y pequeñas tiendas, sobre todo de alimentos y de productos de primera necesidad.
– Favorecer fiscalmente a las empresas que faciliten el teletrabajo para evitar desplazamientos de sus trabajadores de fuera de las ciudades y como medida complementaria favorecedora del retorno al rural.
– Favorecer fiscalmente el alquiler y compartición de todo tipo de equipamiento como alternativa a la compra­venta, y para favorecer la ampliación de la vida útil de los productos y maquinarias.
– Penalizar la obsolescencia programada en los productos industriales y favorecer la producción de bienes para toda la vida.
Agua:
– Urgir a todas las responsables de instalaciones de subministro de agua potable para que analicen las vulnerabilidades de las mismas en el caso de una súbita carencia de derivados del petróleo o de suministro eléctrico.
Educación:
– Colaborar para la realización de todo tipo de jornadas de divulgación social del peak oil y
de sus implicaciones para nuestra sociedad.
– Favorecer la formación de personas desempleadas en nuevos oficios y servicios para la resilencia.
– Apoyar y promover la recuperación de saberes, técnicas y oficios tradicionales.
– Revisar los currículos educativos para incluir en ellos la capacitación de los estudiantes en habilidades y conocimientos precisos para una vida postpetrolera.
– Revisar los libros de texto escolares, especialmente en el área de conocimiento del medio, para incluir la visión histórica de la relación entre nuestra especie y la energía, hasta llegar al momento actual del fin de una era de abundancia energética.
– Introducir la enseñanza de Permacultura y técnicas afines en todos los niveles formativos y áreas donde sea aplicable.
– Mantener y potenciar la enseñanza en el medio rural.
– Promover las escuelas populares, los ateneos y otros mecanismos de autoformación
colectiva de las personas, facilitándoles, por ejemplo, locales y la adquisición de material formativo.
– Promover una nueva cultura energética que ponga énfasis en el ahorro, en la eficiencia, y en los modelos de movilidad y ordenación del territorio que reduzca el consumo real.
– Fomentar, con la colaboración de los ayuntamientos, la agricultura/horticultura urbana ecológica mediante campañas, cursos, incentivos diversos, cesión de espacios y aperos, subvención de semillas, etc.
– Fomentar la investigación en Permacultura, técnicas de cultivo, diseño de explotaciones autosuficientes, tecnologías y especies adecuadas y otros aspectos para una nueva agricultura postpetrolera. Identificar insumos alternativos a los actuales, sistemas de prevención de plagas no químicos, etc. echando mano de la historia agrícola del país y del saber tradicional, como de las experiencias que funcionan en otros lugares.
– Realizar campañas para a formación de los conductores de vehículos privados en conducción para el ahorro de combustible.
– Fomentar un cambio cultural con respecto al consumo. Dentro de él, promover intensamente los productos locales frente a los importados.
– Realizar campañas de formación específica de personas de todas las edades para la autogestión y cuidado colectivo y personal de la salud, primeros auxilios, etc.
– Colaborar activamente para que se realicen charlas, jornadas, actividades escolares, proyecciones de documentales, creación de proyectos interactivos, libros y cómics divulgativos y prácticos vinculados con:
– El cénit del petróleo.
– Economía ecológica.
– Ahorro energético.
– Decrecimiento.
– Resiliencia comunitaria.
– Habilidades útiles en un mundo sin petróleo.
– Agricultura natural/ecológica/tradicional.
– Permacultura.
– Autoproducción y conservación de alimentos.
– Compostaje casero.
– Cocinas solares.
– Autoconstrucción de sistemas de energía renovable.
– Estilos de vida y alimentación saludable.
– Tracción animal para la agricultura y el transporte.
– Etc.
– Fomentar la cultura de que sólo es preciso poseer aquello que es verdaderamente personal, y que el resto es más eficiente compartirlo (bienes comunitarios) mediante el alquiler y otros sistemas.
– Crear un centro autonómico de referencia permanente sobre estas cuestiones, a modo de centro de experimentación y difusión, centro de demostración de técnicas sustentables, granjas escuela, etc. Debería coordinar y respaldar experiencias a nivel comarcal y municipal que replicasen estas funciones y las aplicasen sobre el terreno en cada región.
– Hacer congresos divulgativos también dirigidos a las asociaciones y entidades de la sociedad civil, del mismo modo que con las empresas.
– Promover que las ciudades y pueblos se unan a la red de Ciudades en Transición (Transition Towns).
– Potenciar la autogestión y autoorganización de la sociedad civil mediante un paquete de medidas especificas. Fomentar en todos los terrenos la autoorganización de la sociedad civil, prestando ayuda pero sin dirigismos.
Salud:
– Potenciar la fitoterapia entre los profesionales de la medicina así como el reciclaje profesional también en técnicas de diagnóstico y tratamiento de mínimo uso tecnológico, por ejemplo en el terreno de la asistencia a los partos: fomentando la formación de matronas y doulas para la asistencia de partos con mínima intervención y facilitando el parto en casa.
– Estudiar las vulnerabilidades de los centros de salud, hospitales, etc. de titularidad pública en un escenario de escasez energética y de materiales derivados del petróleo. Proponer alternativas en un plan especifico.
– En colaboración con los profesionales de la medicina del país, analizar en detalle qué otras transformaciones es necesario acometer para preparar el sistema de salud público en el contexto de carencia de energía y materiales.
– Estimular al máximo la salud preventiva entre la población y potenciar hábitos de vida y alimentación saludables.