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Bertolt Brecht: Vida, frases, poemas y canciones

Bertolt Brecht: Vida, frases, poemas y canciones



  • «¿A dónde fueron los albañiles la noche que terminaron la Muralla China?».
  • «Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime».
  • «Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres».
  • «¡Contra la injusticia y la impunidad! Ni perdón ni olvido».
  • «Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque».
  • «Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo».
  • «Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad».
  • «El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento».
  • «El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma».
  • «El hombre que no debe seguir tal como es, es necesario verlo también como podría ser y acostumbrarse a esa visión».
  • «El que desconoce la verdad es un ignorante; pero el que la conoce y la desmiente, es un criminal».
  • «El regalo más grande que le puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida».
  • «Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica».
  • «Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo».
  • «Los demócratas burgueses condenan con énfasis los métodos bárbaros de sus vecinos, y sus acusaciones impresionan tanto a sus auditorios que éstos olvidan que tales métodos se practican también en sus propios países».
  • «Ciertos países logran todavía conservar sus formas de propiedad gracias a medios menos violentos que otros. Sin embargo, los monopolios capitalistas originan por doquier condiciones bárbaras en las fábricas, en las minas y en los campos. Pero mientras que las democracias burguesas garantizan a los capitalistas, sin recurso a la violencia, la posesión de los medios de producción, la barbarie se reconoce en que los monopolios sólo pueden ser defendidos por la violencia declarada».
  • «Esos que pretenden, para reformarnos, vencer nuestro instinto criminal, que nos den primero de comer. De moral hablaremos después. Esos que no se olvidan de cuidar nuestra formación, sin que por ello dejen de engordar, escuchen esto: por más que le den vueltas, primero es comer, y después de hartos ¡venga la moral!».
  • «Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles».
  • «La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer».
  • «La historia ama las paradojas».
  • «La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen».
  • «Las madres de los soldados muertos son jueces de la guerra».
  • «Las revoluciones se producen, generalmente, en los callejones sin salida».
  • «Lo difícil se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida».
  • «Lo primero es llenar la panza, luego viene la moral».
  • «Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar al mundo cómo era su casa».
  • «Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia».
  • «Reía porque sus enemigos no podían alcanzarlo, ignoraba que ejercitaban para errar el tiro».
  • «Sr. Wurlitzer, en este momento estoy en posición de recibir su órgano».
  • «Si la gente quiere ver sólo las cosas que pueden entender, no tendrían que ir al teatro: tendrían que ir al baño».
  • «Sobre todo examinen lo habitual. No acepten sin discusión las costumbres heredadas. Ante los hechos cotidianos, por favor, no digan: ‘Es natural’. En una época de confusión organizada, de desorden decretado, de arbitrariedad planificada y de humanidad deshumanizada… Nunca digan: ‘Es natural’, para que todo pueda ser cambiado».
  • «Un hombre debe tener por lo menos dos vicios. Uno solo es demasiado».
  • «El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!».
  • «¿Qué es el robo de un banco en comparación con fundar uno?».
  • «Instruido por impacientes maestros, el pobre oye que es éste el mejor de los mundos, y que la gotera del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona».
  • «Hay muchas maneras de matar
Pueden meterte un cuchillo en el vientre.
Quitarte el pan.
No curarte de una enfermedad.
Meterte en una mala vivienda.
Empujarte hasta el suicidio.
Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo.
Llevarte a la guerra, etc…
Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado».
  • «Quien hoy día quiere luchar contra la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que superar al menos cinco obstáculos. Debe tener el valor de escribir la verdad, a pesar de que en todos sitios se reprima; la perspicacia de reconocerla, a pesar de que en todos sitios se encubra; el arte de hacerla útil como un arma; el buen criterio para elegir a aquellos en cuyas manos se haga efectiva; la astucia de propagarla entre ellos. Estos escollos son considerables para aquellos que escriben bajo el régimen fascista, pero también existen para aquellos que fueron perseguidos o huyeron, e incluso para aquellos que escriben en los países de la libertad burguesa».
  • «Lo que no sabes por ti mismo, no lo sabes».


«Brecht es un fenómeno difícil. Rechaza utilizar libremente su talento de escritor. Y quizá no haya un solo reproche contra su actuación literaria -plagiario, perturbador, saboteador- que no reclame títulos de gloria para su eficacia no literaria como educador, pensador, organizador, político, director de escena. En cualquier caso resulta indiscutible que entre todos los que escriben en Alemania él es el único que se pregunta dónde debe investir su talento, y que sólo lo inviste cuando está convencido de la necesidad de hacerlo». Walter Benjamin

Leer Bertolt Brecht: Poemas y canciones  (libro)

INDICE
 Nota sobre la versión ………………………………………………..           7
 1. DE «HAUSPOSTILLE» («DEVOCIONARIO DEL HOGAR»,  1927)        11
 Coral del Gran Baal ……………………………………………..     13
Contra la seducción ……………………………………………..     15
Gran coral de alabanza …………………………………………    16
De la amabilidad del mundo …………………………………   18
Balada del pobre Bertolt Brecht …………………………….   19
Sobre una muchacha ahogada ………………………………    21
Recuerdo de María A. …………………………………………..    22
Trepar a los árboles ………………………………………………    24
 2. DE 1926 A 1933 ……………………………………………………  25
 Las muletas …………………………………………………………      27
Carbón para Mike ……………………………………………….      28
Demolición del barco «Oskawa» por su tripulación …..         30
Esto me enseñaron ………………………………………………      34
Cuatro invitaciones a un hombre llegadas desde distin­tos sitios en tiempos  distintos 36
Coplas de «Mackie Cuchillo» ………………………………..   38
Canción de Jenny la de los piratas ………………………….  40
Balada del no y del sí …………………………………………….   43
Romance final de La ópera de cuatro cuartos …………..           46
Canción de los poetas líricos …………………………………   47
Canción del autor dramático (Fragmento) …………….    51
Canción de los bateleros del arroz ………………………….  54
Canción del comerciante ……………………….
Refugio nocturno ………………………………………………..      59
De todos los objetos           …………………………………………….       61
Loa de la dialéctica ………………………………………………     63
Loa de la duda ……………………………………………………..    65
Loa del estudio       ……………………………………………        69
Canción de la rueda hidráulica ……………………………..   71
Alemania ……………………………………………………………       74
O todos o ninguno ……………………………………………….     76
 3. POESÍAS ESCRITAS DURANTE EL EXILIO (1933-1947)   79
 El sastre de Ulm (1592)      ………………………………………..            81
El ciruelo …………………………………………………………….      83
Parábola de Buda sobre la casa en llamas ………………..            84
La sandalia de Empédocles …………………………………..   87
Preguntas de un obrero ante un libro …………………….. 91
Leyenda sobre el origen del libro «Tao-Te-King» dicta­do por Lao-tse en el camino de la emigración            93
Palabras de un campesino a su buey ……………………… 96
A los hombres futuros ………………………………………….    97
Canción alemana …………………………………………………      101
Canción de una madre alemana …………………………….   102
Catón de guerra alemán ……………………………………….    104
Epígrafe para las «Poesías de Svendborg» ……………….           114
En tiempos de la extrema persecución …………………… 115
Meditaciones sobre la duración del exilio ……………….            116
Perseguido por buenas razones …………………………….   118
Sobre la denominación de emigrantes ……………………  120
Malos tiempos para la lírica ………………………………….   122
Primavera de 1938 ……………………………………………….     124
Visita a los poetas desterrados ………………………………   125
La literatura será sometida a investigación …………….. 127
1940 …………………………………………………………………..        130
1941 …………………………………………………………………..        131
Hollywood ………………………………………………………….      132
La máscara del mal ………………………………………………     133
La cruzada de los niños ………………………………………..    134
Canción de San Jamás ………………………………………….     142
El ladrón de cerezas ……………………………………………..    144
Lectura del periódico mientras hierve el té ……………..            145
Generaciones marcadas ……………………………………„„     146
Al refugio danés de los primeros años del exilio ………          147
El regreso …..:……………………………………………………….     148
¿Qué recibió la mujer del soldado? ………………………… 149
Doctrina y opinión de Galileo ……………………………….   151
Pregón de Madre Coraje ……………………………………….    152
Canción de un soldado …………………………………………    154
Una voz ………………………………………………………………      155
Canto de la fraternización …………………………………….    156
Del maestro que amaba la guerra …………………………..  158
Regar el jardín …………………………………………………….      159
Antes ………………………………………………………………….       160
Canción de la buena gente …………………………………….   161
4. ULTIMO PERIODO (1947-1956) ……………………………..         165
El chopo de la Karlplatz ………………………………………..   167
El humo        ……………………………………………………………..           168
Remar, conversaciones …………………………………………    169
La lista de lo necesario ………………………………………….   170
El jardín        ……………………………………………………………..           171
A una raíz de té china en forma de león …………………..            172
El cambio de rueda ………………………………………………    173
Satisfacciones ……………………………………………………..       174
Leer Bertolt Brecht: Poemas y canciones  (libro)


DER BILBAO-SONG

Nadie sabe con exactitud por qué Bertold Brecht eligió Bilbao para ambientar  “Bill Dancehouse” (salón de bailes de Bill) en el que sitúa a los protagonistas de su poema (posteriormente canción) “Der Bilbao-Song” . No existe documentación alguna sobre la presencia del dramaturgo en Bilbao  y no parece probable que existiera ningún “Salón de Baile de Billl (…) Se habla de posible referencias llegadas al dramaturgo de terceros sobre una ciudad que a principios de siglo contaba con numerosos cabarets.

Weill musicó Der Bilbao-Song. Siendo un escándalo el día del estreno, 2 de septiembre de 1929. La esposa de Bertolt como actriz, dio discurso final, leyendo unos fragmentos del Manifiesto Comunista.

DER BILBAO-SONG / Bertolt Brecht

El Salón de baile de Bill en Bilbao
Era el más bonito en todo el continente
Allí por un dólar había ruido y deleite
Y lo que el mundo al propio llama
Pero si Ud. hubiese entrado
No se yo si le hubiese gustado
Ah!
Risas de brandy por doquier
En la pista de baile crecía la hierba
Y la luna roja brillaba a través del tejado
Había una música allí, para quejarse
Por su dinero!
Joe, toca la música de entonces
Vieja luna de Bilbao
Donde el amor merece
Esta bien con el texto
Ha pasado tanto tiempo
Que no se si a Ud. todavía le gustaría
Era lo mas bonito
Era lo mas bonito
En el mundo.
El salón de baile de Bill en Bilbao
En un día de finales de mayo del año 1908
Allí vinieron 4 de Frisco con una bolsa de dinero
Ellos hicieron entonces algo con nosotros
Pero si Ud. hubiese estado
No se si a Ud. eso le hubiese gustado
Ah!
Risas de brandy por doquier
En la pista de baile crecía la hierba
Y la luna roja brillaba por el tejado
Y a 4 Sres. pudo Ud oir disparar sus brownings
Es Ud un héroe?
Bueno entonces hágaselo
Vieja luna de Bilbao
Donde el amor todavía merece la pena
Ha pasado mucho tiempo
No se si a Ud. todavía le gustaría eso
Era lo mas bonito
Era lo mas bonito
En el mundo
El Salón de Baile de Bill en Bilbao
Hoy renovado y hasta decente,
Con Palma y helado muy normal
Como cualquier otro establecimiento.
Pero si viniese Ud. como navegando
Sería posible que hasta a Uds. les gustaría
Divertido!
Sobre la pista de baile no crece la hierba
Y el brandy tampoco está
Y la luna roja se ha dado de baja.
Hacen una música, que uno solo puede avergonzarse
Por su dinero!
Anda Joe, toca la música de antaño.
Vieja luna de Bilbao
Ha pasado tanto tiempo
No se si a Uds les habrá gustado, pero
Fue la más bonita
Fue la más bonita
En el mundo.



1. Munduaren esker ona (Bertolt Brecht – Mikel Laboa).

2. Gaberako aterbea (Bertolt Brecht – Mikel Laboa).

3. Denak ala iñor ez (Bertolt Brecht – Mikel Laboa).

4. Lillurarik ez (Bertolt Brecht – Mikel Laboa).

Otros:





Bertolt Brecht: En el camino de Augsburg a Tombuctú

Higinio Polo

Es un hombre muy joven, y vive entonces entre el compromiso político y la bohemia, en los primeros años de la república de Weimar que recordaba aún todos los horrores de la gran guerra pero no sabía aún que entre las cenizas dispersas de los círculos nacionalistas y patrióticos se estaba incubando el odio que incendiaría el mundo. La postguerra comprende los años de aprendizaje de Brecht, cuando se relacionó con Marianne, y con otras mujeres, mientras los guerreros se lamían las heridas y los asesinos preparaban su venganza, porque, como escribió un miembro de los Freikorps (el escritor Ernst von Salomon, que participó en el asesinato de Rathenau) “la guerra ha terminado, pero los soldados aún desfilan”.

Hablando del teatro, Peter Brook dijo, con precisión, que Brecht era la figura clave de nuestro tiempo. El futuro dramaturgo inicia su camino en Augsburg, su ciudad natal: le llevaría muy lejos, pero no a Tombuctú. La vuelta al mundo que se ve en un gráfico dispuesto en la casa donde nació, ilustra su vida desde que comienza su exilio: son once estaciones, once paradas, cuando, escribió, “cambiábamos de país, como de zapatos”. Pasa por Praga, Viena y Zúrich, entre febrero y marzo de 1933; por París, en mayo y junio de ese año; vive en Skovsbostrand Bei Svendborg, Dinamarca, entre junio de 1933 y abril de 1939; en Estocolmo, hasta abril de 1940; en Helsinki y Marlebäck, hasta mayo de 1941; y, después, llega a Moscú, en mayo; a Vladivostok, en junio; para terminar en Los Ángeles, donde permanecerá hasta octubre de 1947, cuando va a Nueva York, para, finalmente, retornar a Alemania, tras haber rodeado el mundo, siempre hacia oriente.

Cuando se entra en la casa de Brecht en Augsburg, en el número 7 de Auf dem Rain, y el visitante se detiene en el pequeño vestíbulo, repara en una escalera de madera presidida por una vieja fotografía de la ciudad, en 1907: así era cuando nació el dramaturgo, una ciudad de provincias, recorrida por tranvías, por criadas con delantales cruzados, señoras ataviadas con vestidos que les cubren los tobillos, y niños con sombrerito y carricoche que parecen atisbar el futuro que le espera a la Alemania guillermina. En esa casa nació Brecht, el 10 de febrero de 1898. Siete meses después, su familia se mudó a cien metros escasos de distancia, al número 1 de Bei den sieben Kindeln, y, dos años más tarde, se instalaron en Bleichstrasse, 2, donde el padre ejercía de administrador de las casas de la fundación Haindl, y donde Brecht dispondrá de una buhardilla, a la que denomina en sus notas Kraal 3. Como si fuera una señal del destino, todos los domicilios donde Brecht vivió con su familia estaban en las inmediaciones de las casas para pobres (la Fuggerei) que el banquero Jacob Fugger construyó en 1521: eran ciento cuarenta pequeñas viviendas para familias necesitadas, cuyos actuales moradores, hoy, siguen pagando un alquiler anual de un gulden renano, o florín, apenas un euro. Aquellos vecinos de Brecht eran los más pobres entre los pobres, y esa condición, la de los explotados y humillados será siempre decisiva en el teatro brechtiano.

Dos canales del Lech rodean la casa, ante la fachada y en la parte posterior. Una pequeña plataforma de madera sobre el agua, flanqueada por una baranda metálica, permite entrar en la casa. Sólo en la planta baja y en el primer piso encontramos el recuerdo de la vida de Brecht, porque en los otros dos pisos siguen viviendo vecinos. El pequeño museo consta de un par de salitas, y, arriba, de cinco habitaciones, divididas cronológicamente: la que recorre su infancia, alargada hasta 1917; la que aborda los seis años que van del final de la gran guerra hasta su traslado a Berlín; los nueve años en la capital alemana, hasta su exilio en 1933; los catorce años de destierro, hasta su retorno a Berlín en 1947, y sus últimos nueve años de vida. En la habitación dedicada a la infancia y la juventud de Brecht, que cuenta con los muebles de su madre, puede verse una fotografía familiar que reúne a los padres y los dos hijos. Más allá, se aprecia una imagen del futuro escritor, en 1904, con la cartera de escolar a la espalda, cubierto con una curiosa gorra que parece turca. En otra, se ve a Brecht con Paula Banholzer, en 1918, ambos apoyados en una pared de ladrillo. Otra imagen, muestra a Brecht junto a Hanns Eisler, Paul Hindemith, Ernst Hardt, Hans Flesch, en 1928. Los libros de Brecht en numerosos idiomas, incluso en chino. Carteles de sus obras, vitrinas. Y objetos, cucharas y tenedores en estuches. Algunas puertas tienen rejas sobre el dintel. Más allá, el busto de Brecht, en bronce, hecho en 1956 por Fritz Cremer, un relevante escultor comunista que también realizó, entre otras, la escultura del dramaturgo ante el Berliner Ensemble y la obra Luchadores por la libertad, instalada en Bremen, que recuerda a sus camaradas asesinados de Die Rote Kapelle, la Orquesta Roja.

Augsburg está muy cerca de Múnich, una ciudad que Brecht visitaba con frecuencia, donde se casó con Marianne Zoff (“la chica de cabello castaño y piel morena”), en noviembre de 1922. Los años de juventud de Brecht son los de la gran guerra, de la revolución aplastada, de la nueva república de Weimar, y los vive a caballo entre la provinciana Augsburg y la enorme Múnich donde Heinrich y Thomas Mann se enfrentaron por la gran guerra, que bulle en los años finales de la dinastía de los Wittelsbach. Brecht llega a Múnich en octubre de 1917, para estudiar en la facultad de Medicina, y, aunque vive después en Augsburg, realiza constantes viajes a la capital bávara, una ciudad que es, también, donde empezó a organizarse el partido nazi: en el hotel Vier Jahreszeiten, en el número 17 de la Maximilianstrasse, justo al lado de la Residenz, el palacio real de los Wittelsbach, se reunía la Sociedad de Thule, una asociación patriótica y racista que está en el origen del nazismo. En la ciudad, abundan las cervecerías, lugares de relación y de celebraciones, que son frecuentadas por el joven Brecht, y que han visto notables acontecimientos. En la vieja Hofbräuhaus fue donde se aprobó el programa del partido nazi, los “veinticinco puntos”, y allí celebraron los nacionalsocialistas su primer mitin. También había sido frecuentada por Lenin y algunos relevantes episodios de la revolución espartaquista se desarrollaron también allí. Y en la Bürgerbräukeller, una cervecería de la calle Rosenheimer, fue donde Hitler lanzó el putsch de Múnich, En esa ciudad, coinciden Brecht y Hitler, aunque no tengan ninguna relación.

La célebre fotografía de la Odeonsplatz de Múnich, en agosto de 1914, donde se ve a un joven Hitler (¡sólo tiene veinticinco años!) entre la muchedumbre que celebra el estallido de la guerra, da cuenta de la oscuridad de la historia, aunque ahora siempre veamos la imagen con aquel joven envuelto en un círculo, para destacar su presencia. Había llegado un año antes, después de pasar un lustro en Viena. La gran guerra cambiará por completo a Europa, y una generación quedará atrapada entre los ojos hundidos de los espectros que se arrastrarán por el continente. Tras la guerra, Hitler vuelve a Múnich, en 1918, y, durante los años siguientes, se convierte en un agitador, que frecuenta primero los medios nacionalistas y patrióticos, y que después se apodera de un pequeño partido que crecerá gracias a su talento para la oratoria y al despecho y ansia de revancha que recorre los círculos patrióticos a causa de la derrota y de las imposiciones de Versalles. En 1928, diez años después del retorno de Hitler a Múnich, el partido nazi contará ya con cien mil miembros.

La derrota en la gran guerra desata la crisis. El 29 de octubre de 1918 estalla la rebelión de los marinos en Kiel, que se extenderá a Berlín, Baviera, a la cuenca del Ruhr. Los generales del imperio habían exigido la abdicación del Káiser, prestos a esconder su responsabilidad por la derrota alemana y a lamentar la inexistente “puñalada por la espalda”, y, desde hacía meses, las huelgas que reclamaban la paz eran constantes por todo el territorio del Reich. El 9 de noviembre, cuando abdica Guillermo II, entre la confusión sobre los objetivos políticos de la derecha y de la socialdemocracia, Scheidemann proclama la república, adelantándose a Liebknecht que, poco después, proclama la república socialista desde un balcón del Stadtschloss, el palacio imperial de Berlín. A finales de diciembre se crea el KPD, el partido comunista alemán, pero la esperanza depositada por los obreros en esa llamarada revolucionaria se apaga pronto: la socialdemocracia aplasta la revolución. Noske, protagonista en Kiel, no dudará en utilizar la fuerza para detener los cambios, y el mismo Ebert (el dirigente socialdemócrata que dirigía el gobierno provisional alemán que había sustituido al canciller imperial, el príncipe Maximilian von Baden), apoyado por el jefe del Estado Mayor del ejército, Groener, se lanza a destruir el bolchevismo alemán: nada les detendrá. El 15 de enero de 1919 son asesinados en Berlín los dirigentes comunistas Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, y la revolución berlinesa es aplastada por el ejército y los Freikorps. Brecht recoge escenas de la revolución en Tambores en la noche, que escribe en Augsburg durante los meses posteriores, con escenas inolvidables que recogen tanto el ímpetu revolucionario como la crueldad de los ciudadanos de orden: una “mujer de los periódicos” grita, feroz: “Rosa la roja está hablando en el Zoológico. ¿Hasta cuándo van a durar los alborotos del populacho? ¿Dónde está el ejército?” El papel del ejército alemán, la Reichswehr, que junto con los Freikorps protagonizarán una matanza que ahoga la revolución, es citado con amargura por Kragler, el principal personaje de la obra de Brecht, quien nos dice, en otra dramática escena: “Esto no es más que teatro. Tablas, y una luna de papel, pero, detrás, está la carnicería, que es lo único real. […] Suena la gaita, los pobres mueren en el barrio de los periódicos…” Un baño de sangre en el Zeitungsviertel termina con la revolución. Una coalición de los huérfanos de la Alemania guillermina, del ejército, de la gente de orden temerosa de tiempos nuevos, de la socialdemocracia de Ebert y del sangriento patriotismo de los Freikorps, se impone en todo el territorio de la nueva república, aunque en Baviera todavía no ha cesado el combate.
En Múnich también había desaparecido el viejo mundo. Baviera era un reino peculiar en un imperio prusiano, donde el último monarca, Luis III, había comenzado a reinar en 1913. El 7 de noviembre de 1918, cuando aún no se había firmado el armisticio en la gran guerra, el último de los Wittelsbach huye de Múnich, donde también había estallado la revolución espartaquista, y se proclama una república bávara dirigida por Kurt Eisner, un socialista del USPD: es la primera república que aparece en el territorio del Reich. El gobierno provisional intenta consolidar las nuevas estructuras políticas, pero el conservadurismo acecha en la calle, en los cuarteles, entre los partidos de orden y entre el nacionalismo. Los propagandistas de la reacción, que califican a la revolución como el “crimen de noviembre”, avisan al mundo de que en Múnich “funciona el terror ruso”, aludiendo a la aureola que la derecha ha adjudicado a la revolución de Lenin. La derecha califica a Eisner como “un bolchevique, un judío”: la república bávara tiene los días contados.

En febrero de 1919, Eisner es asesinado en la Kardinal Faulhaber Strasse de Múnich por un nacionalista, Anton Graf von Arco auf Valley. En el lugar del crimen, los muniqueses depositan flores en su memoria, pero ni ese consuelo tendrán los seguidores de la república bávara: un miembro de la Sociedad de Thule roció orina de perro para que los canes se congregasen allí. El lugar es recordado ahora por la silueta de su cadáver dibujada en el pavimento, en el lugar exacto donde cayó muerto. En marzo, tras el asesinato de Eisner, es elegido presidente el socialdemócrata Johannes Hoffmann, aunque la agitación revolucionaria fuerza a su gobierno a huir de Múnich a Bamberg, y se proclama entonces la Bayrische Räterepublik, una república consejista, que se inspira en el anarquismo y en la revolución soviética. Apenas sobrevivirá el mes de abril: proclamada el día 6 de abril, la composición de su gobierno recoge el apoyo de los socialistas del USPD, de comunistas y anarquistas. Con él, colaboran Ernst Toller (que se encargará de organizar un efímero ejército rojo), Gustav Landau, Silvio Gesell.

A principios de mayo, tropas de la Reichswehr y de los Freikorps, derrotan la revolución, e inician una política de terror que causa una matanza de centenares de personas. Gustav Landauer, que había sido ministro, es detenido y asesinado por los soldados, y su cadáver arrojado a la lavandería de la prisión, igual que muchos otros revolucionarios, perseguidos y rematados en sus casas y en las calles. Hoffmann vuelve a Múnich en mayo de 1919, y da cobertura jurídica a la oleada de terror que se extiende por la capital y toda Baviera contra los partidarios de la revolución; el gobierno de Gustav von Kahr, que le sucede, actúa sin contemplaciones con la izquierda, aunque se mostrará tolerante con los nazis y con las ligas patrióticas.

La revolución de noviembre, que hace llorar de amargura a Hitler, estimula a Brecht. El dramaturgo es llamado a filas por el ejército en enero de 1918, pero consigue un aplazamiento hasta agosto y, cuando estalla el movimiento revolucionario, participa en el consejo de soldados y obreros de Augsburgo, según explica él mismo. Brecht confiesa en sus notas autobiográficas que en 1918 estuvo con el USPD y fue consejero militar. Se aproxima paulatinamente a las opiniones revolucionarias, aunque todavía en septiembre de 1920, anota en su diario que está “totalmente en contra del bolchevismo”. Su acercamiento a los comunistas es posterior.

En octubre de 1917, Brecht había iniciado sus estudios de filología y medicina en la Ludwig-Maximilians-Universität, de Múnich. En esos meses de 1918 escribe una primera versión de Baal, así como poemas y canciones, y viaja con frecuencia a Múnich. De octubre de 1918 al 9 de enero de 1919, sirve como asistente médico en Augsburgo, en un hospital militar, y, cuando estalla la revolución de noviembre, se incorpora al Consejo de obreros y soldados de su ciudad natal. En julio de 1919, cuando todo ha terminado, nace su hijo Frank, fruto de su relación con Paula Banholzer, su novia de adolescencia. Frank tendrá un destino trágico: movilizado por la Wehrmacht, muere en la Unión Soviética, en 1943. En esos meses posteriores a la revolución, Brecht ejerce como crítico teatral en el periódico del USPD de Augsburg, Der Volkswille, hasta que abandona la colaboración en enero de 1921. Frecuenta con sus amigos la taberna de Gabler, junto al río Lech, se interroga por el futuro, se inquieta por su hijo y por sí mismo, y vive, escribe, ama.

Tras la revolución, Brecht vive cerca de un Múnich convulso y aterrorizado, pero que recobra lentamente la normalidad; conoce a Lion Feuchtwanger, Johannes R. Becher, Erich Engel, Walter Mehring, viajando con frecuencia desde Augsburgo. Escribe entonces Tambores en la noche, con el recuerdo triste de la revolución de noviembre, obra que será estrenada en Múnich en 1922. A finales de febrero de 1920, Brecht viaja a Berlín, donde permanece un mes; en mayo, muere su madre, y, además, tiene que hacer frente a un proceso judicial por las duras críticas teatrales que había hecho, en la prensa de Augsburg, a la actriz Vera Maria Eberle. En ese verano, tiene listo Baal, pero su editor no se atreve a publicarlo por temor a la censura del gobierno. Conoce entonces a Marianne Zoff, una cantante de ópera con quien se casará en noviembre de 1922 y de quien tendrá una hija, Hanne, en marzo de 1923. Hacia 1921, Brecht había empezado a escribir En la jungla de las ciudades, y, en noviembre, se va a Berlín, donde permanece casi seis meses, para impulsar sus obras en las editoriales y para tomar contacto con directores y teatros. Consigue que la editorial Kiepenheuer se comprometa a publicar una selección de sus poemas en 1922. Sin embargo, su vida no es fácil: ese mismo año, ingresa en un hospital debido a la malnutrición.

Durante esos años, realiza algunos pequeños viajes por el sur de Alemania, como cuando, en octubre de 1921, va a Wiesbaden (en cuyo teatro de ópera estaba trabajando Marianne Zoff) a la que califica de “ciudad de las cocottes”. Antes de llegar a Höchst, le invade un sudor frío: lleva su revólver, porque transita por territorio ocupado. En 1921, la región del Main estaba ocupada por el ejército francés, y Brecht anota en su diario sus impresiones, escribe a Feuchtwanger cuando está fuera de Múnich, preguntándole qué ocurre en la ciudad. La ocupación extranjera y la corrupción moral en que ha caído Alemania tras la guerra es duramente juzgada, con ferocidad, por Brecht: “En Renania, los negros nos están agotando la tierra. Fecundan a las mujeres en batallones, salen impunes y se ríen de las protestas de la población. La actitud de los ciudadanos es ejemplar en Alemania: no hay ninguna denuncia por asesinato u homicidio. Aquellos a quienes les destrozan las mujeres se hallan a años luz del linchamiento. Hacen crujir los dientes, pero antes van al retrete para que nadie los oiga. No clavan a los negros en sus puertas, no los parten en dos con una sierra: cierran los puños en el bolsillo y, de paso, se masturban. Demuestran que bien merecido lo tienen. Son los restos de la gran guerra, la escoria de la población, los hocicos vapuleados, el ganado masivo y deshumanizado: ciudadanos alemanes de 1920.”

Trabaja, se desespera a veces: “Vivo a todo lujo, con la mujer más guapa de Augsburg, y escribo guiones cinematográficos. Todo en pleno día, la gente nos sigue con la mirada. ¿Hasta cuándo seguiré sentado en esta piedra para que los perros me orinen?” Apenas gana dinero, e intenta que su padre adopte a su hijo Frank o que Marianne se haga cargo de él: la relación con ella no es fácil. En esa época, colabora con Lion Feuchtwanger (que escribe una novela sobre la revolución bávara), adapta a Marlowe, estrena Baal en Leipzig, y publica Tambores en la noche, que dedica a su viejo amor, Paula Banholzer. Entre 1920 y septiembre de 1924, puede decirse que vive entre Augsburgo y Múnich, y, en esos cuatro años, presenciará la formación y el fortalecimiento del partido nazi. Esa época de su vida termina a principios de septiembre de 1924, cuando se traslada a Berlín para colaborar con Max Reinhardt en el Deutsches Theater, se instala con Helene Weigel en el número 16 de Spichernstrasse, y, en noviembre, nace su hijo Stefan. Ha conseguido un contrato con el Deutsches Theater durante un año.

En esos años de la juventud de Brecht, Alemania está cambiando con rapidez. En noviembre de 1923 se produce el golpe de la cervecería, o putsch de Múnich, que, aunque llevará a Hitler a prisión, también fortalecerá al partido nazi. En agosto de ese año, Stresemann había sustituido al canciller Wilhelm Cuno. La política del nuevo canciller pasaba por integrar al SPD en su gobierno, aunque la ocupación del Ruhr, la cuestión de la jornada laboral y la oposición de los sectores patrióticos, junto con la agitación en Baviera, crearon una situación de crisis permanente para su gobierno. En Baviera, Stresemann intentaba romper la alianza entre nazis y conservadores, y, para ello, utilizó la treta de nombrar comisario (staatskomissar) a Gustav von Kahr, quien intervino el diario nazi y prohibió actos nacionalsocialistas, hechos que llevaron a Hitler a creer que había llegado el momento de pasar a la acción. Pese a sus notorias simpatías por los círculos patrióticos y nacionalistas, Kahr y sus colaboradores (el general Otto von Lossow, jefe de la Reichwehr, y el responsable de la policía, Hans Ritter von Seisser) se oponían a cualquier iniciativa que comportase un golpe de fuerza, lejanamente inspirado en la Marcha sobre Roma de Mussolini.

Hitler decide forzar a Kahr y a sus hombres de confianza a ponerse a su lado por el procedimiento de lanzar un golpe que, después, fuerce a los sectores representados por Kahr a comprometerse en un gobierno conjunto. Así las cosas, el 8 de noviembre de 1923, Kahr pronuncia un mitin en la cervecería Bürgerbräukeller, en la calle Rosenheimer, en el barrio muniqués de Haidhausen, al otro lado del río. Hitler aparece con un escuadrón de varios centenares de miembros de las SA, y, para reclamar atención y apoderarse del momento, dispara al aire: allí mismo, en esa cervecería muniquesa, proclama la creación de un gobierno alemán, con ministros como el general Ludendorff, y Lossow, Seisser, y Kahr. Los tres últimos son retenidos por los camisas pardas y liberados al día siguiente, convencido Hitler de que apoyarían el golpe de fuerza, aunque Kahr no tenía la más mínima intención de apoyar la intentona. Una vez liberado, Kahr ordenó a la policía que se opusiese a las columnas nazis. Ese 9 de noviembre, Ludendorff propone tomar la ciudad, y una columna de unos dos mil quinientos hombres, donde se mezclaban nazis y miembros de ligas patrióticas, sale de la cervecería Bürgerbräukeller hacia el centro de Múnich, pasando por el puente Ludwigs, con la esperanza de que los muniqueses se incorporen a la marcha y, sobre todo, de que la policía y la Reichwehr apoyen finalmente el golpe. Encabezando la nutrida columna, figuran Hitler, Ludendorff, Rosenberg, Hess, Himmler, Göring, Kriebel y otros dirigentes nazis. Desarman algunas patrullas de policía y, ante el ayuntamiento, detienen al alcalde, y se dirigen después hacia el ministerio de Defensa, con la intención de tomarlo. Ludendorff está seguro de que su presencia detendrá a policías y soldados. Sin embargo, en la Odeonsplatz (en el mismo lugar donde Hitler había sido fotografiado entre la muchedumbre, en 1914), un destacamento de la policía espera a la columna de golpistas, y, allí mismo, delante de la Feldherrnhalle, la logia erigida para honrar al ejército bávaro, termina el putsch de Hitler: ante el sobresalto de los primeros disparos, que nadie sabe de dónde han surgido, la policía abre fuego contra los concentrados: Scheubner-Richter cae muerto, Göring es herido, y dieciséis cadáveres de camisas pardas y de cuatro policías quedan tendidos en el suelo. Los dirigentes nazis huyen, y se ocultan, aunque dos días después Hitler será detenido.

A partir de ese momento, el partido nazi inicia una etapa de prohibición, con Hitler encarcelado en Landsberg (una pequeña población cercana al Augsburg de Brecht), aunque revisará su estrategia y sus métodos, en un proceso que le llevará, menos de diez años después, al poder. De hecho, aunque el NSDAP fue prohibido, siguió actuando: el golpe reforzó a los nazis. Ebert muere en febrero de 1924, y el viejo Hindenburg, un monárquico, es elegido presidente de la república. Pero los nazis no olvidarán los viejos días de Múnich: Kahr, acusado de traición por el NSDAP, será una de las víctimas, aunque el destino le esperaba agazapado diez años después: fue asesinado por miembros de las SS durante la noche de los cuchillos largos, el 30 de junio de 1934. En ese violento 1923 del putsch de Múnich, Brecht apenas escribe una página de sus diarios, pero su nombre y el de su amigo Lion Feuchtwanger aparecían en la lista de personas que los nazis pensaban arrestar en Múnich.
Tras los años de crisis, la república de Weimar parecía haberse consolidado con la coalición entre el SPD, el DDP (Partido Demócrata Alemán) y los católicos del Zentrum, pero las instituciones republicanas pronto recibirían nuevas acometidas del nazismo. Mientras tanto, Brecht ha culminado su etapa de juventud, entre la bohemia y el compromiso político, definida por los estudiosos de su obra como los años en que critica la alienación en que el capitalismo encierra al ser humano a través de la representación de su soledad. 1924, es un año fronterizo para Hitler, que sale de la prisión, y también para Brecht, que deja atrás Augsburg y Múnich. En ese año, Brecht se traslada a Berlín y comienza su segunda etapa como dramaturgo. Augsburg, y Múnich pertenecen ya al pasado, y, a partir de entonces, su teatro pondrá más énfasis en la sociedad que en el individuo. Hacia 1930, elabora su concepción del drama didáctico, que acompaña a la propuesta comunista por un mundo distinto, pero todo se está precipitando. En Berlín, cuando ya Brecht se ha visto forzado a abandonar Alemania en 1933, sus obras y las de su amigo Lion Feuchtwanger serán quemadas por los nazis. Su última etapa comienza poco antes del estallido de otra guerra, con obras de madurez como La vida de Galileo y El alma buena de Sichuan.

Cuando, en la capital bávara, se celebra, en 1938, la conferencia que entregó Checoslovaquia a Hitler, Brecht vive exiliado en Dinamarca, muy lejos de Múnich. Los cuatro asistentes a la conferencia, Daladier, Chamberlain, Hitler y Mussolini, se reunieron en el Führerbau, la sede del partido nazi, en la Königsplatz, justo al lado de la Gliptoteca. Nadie lo sabía aún, pero la muerte iba a llegar, acompañada de canciones patrióticas. Brecht anota:

“En mí combaten
el entusiasmo por el manzano en flor
y el horror por los discursos del pintor de brocha gorda.
Pero sólo esto último
me impulsa a escribir.”

Había iniciado un exilio en Praga, Viena y Zúrich (“No pongas ningún clavo en la pared,/ tira sobre una silla tu chaqueta./ ¿Vale la pena preocuparse para cuatro días?/ Mañana volverás.”), que iba a ser muy largo y que terminaría en Nueva York, cuando vuelve a Berlín, en 1947, donde vivirá hasta su muerte, nueve años después. Cuando vuelve, todo había cambiado, aunque el horror nazi seguía siendo un pesado recuerdo, en Berlín, y en Múnich, donde nació la serpiente. Ahora, ante el viejo Führerbau muniqués se ven bicicletas de los alumnos de una escuela de música y teatro que ocupa las viejas salas de la sede del partido nazi, y, en las escaleras que vieron pasar a los dueños de Europa, que Mussolini subió atropelladamente y Hitler con marcialidad prusiana, descansan ahora muchachas risueñas, como aquella chica, Marianne, que cantaba en la ópera, a quien el joven Bertolt Brecht vio en el camino de Augsburg a Tombuctú.

El Viejo Topo

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La “revolución del Kalimotxo”

La “revolución del Kalimotxo”

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Autor: Borroka gharaia da!

Mezclar tinto con refresco de cola se remonta a la década de los años 20, aunque apenas nadie lo consumía debido a que no había casi ninguna taberna que vendiera refrescos americanos. Las cosas cambiaron cuando en la década de los 50 la primera fábrica de coca cola se abrió en el estado español y con los años en algunos sitios del estado empezaron a redescubrir esa mezcla aunque no estaba casi nada extendida. Dependiendo del sitio fue llamada de diferente forma como por ejemplo “Rioja libre”, “el cuba libre del pobre” o “el cubata del obrero”.

En Euskal Herria fue en agosto de 1972 debido a una serie de percances que se daría de nuevo con la fórmula. Concretamente en las fiestas del Puerto Viejo de Getxo. La cuadrilla “Antzarak” era ese año la encargada de organizar ciertas infraestructuras del festejo, comprando 2.000 litros de vino. Por alguna razón, quizás por el calor o porque ya venía así de fábrica, el vino estaba picado y muy agrio. Claro que después de gastarse un pastón en su compra había que darle alguna salida. Preguntaron a un médico a ver si en ese estado el vino podía causar algún percance a la salud pública y les dijo que no. Aun así, tenían que buscar alguna forma de enmascarar el mal sabor. Así que empezaron a mezclarlo con otras bebidas hasta que llegaron al refresco de cola y les pareció convincente el enmascaramiento. Algún intelectual afirmó además que esa mezcla ya existía aunque apenas era conocida y que algunos agentes de cambio y bolsa de Bilbo la utilizaban para retardar la borrachera pero permanecer atentos debido a la cafeína. Decidieron que 50% vino picado y amargo y 50% refresco de cola era la mezcla ideal, así que acabaron con 4.000 litros de brebaje. Hubo un debate en el que después de varias posiciones encontradas se optó por no decir al pueblo en que consistía la mezcla e inventarse un nombre atractivo y de fantasía para su comercialización. El caso es que no encontraban ninguno hasta que pasó por ahí un tipo de Erandio al que le llamaban “Kalimero”, aunque todo el mundo lo reducía a “Kali”.Alguien debió comentar que el tal “Kali” era muy feo, a lo que otro añadió que feo se dice motxo. Entonces surgió un debate a lo euskaltzaindia desmenuzando por zonas geográficas el significado de motxo que no era estandar para todos los lugares ya que en algunos de ellos significa lo contrario. Al final la supuesta fealdad de Kali junto a motxo formó la palabra compuesta inventada Kalimotxo y el resto es historia. Se expandió ese nombre por toda Euskal Herria y también en algunos sitios más. Lo cierto es que el kalimotxo antes o después ha surgido en muy diferentes partes del mundo. En Chile lo llaman jote, por todas las zonas de la antigua Yugoslavia bambus, en Argentina Rock ‘n roll, en Mozambique catembe o en Brasil diesel.
Hace unos días una concejala de geroa bai del ayuntamiento de Iruñea afirmaba en un artículo del grupo noticias del PNV (“La inaceptable privatización de un bien público”) que a los y las participantes del gaztetxe les da igual su proyecto social, que solo les interesa que haya desalojo policial.

“¿No será que lo importante no es el proyecto social, sino mantener la ocupación y forzar el desalojo policial? Desconozco las razones para ello, pero parece evidente que encajan como un guante en esa vieja estrategia de “cuanto peor mejor” que se usa ahora contra el Gobierno del cambio, identificado como el principal obstáculo para su revolución del kalimotxo. Un desalojo impecable”
No se que pensaría esta concejala si un grupo de encapuchados bien armados le molieran a palos y le dejaran el cuerpo marcado tras echarla de casa (lo mismo que hicieron ellos), ni lo que opinaría de alguien que dijera que esa actuación es impecable. Aunque me lo puedo imaginar.

Pero lo interesante aquí es lo de la “revolución del kalimotxo”. Algo bastante similar y que me ha recordado aquello que ya dijera en su día atutxa sobre “los pins y los zuritos gratis”, algo que según aquel responsable de la policía era la razón de la lucha de la juventud en la calle.

A los rebeldes hay que aislarlos de su causa y de su apoyo, rezan los manuales de contra-insurgencia oficiales escritos con la despreciable sabiduría de siglos de opresión. Resulta fácil de entender el interés en rebajar apoyo, ¿Pero a qué se refieren cuando hablan de aislarlos de su propia causa?

Para combatir a toda revuelta, desde tiempos inmemoriables, de aquí o de allá, en cualquier parte del mundo se hace necesaria la despolitización al que se rebela. Para criminalizar mejor así al desposeído que también se le intenta despojar de las ideas sobre todo a vistas de la sociedad. Esto encierra un fuerte clasismo reaccionario de corte filo-fascista cuando a las expresiones populares de la clase trabajadora se les intenta a parte de despojar de las ideas asemejarlas con “la drogadicción”, “la mala gente”, “obreros sucios y borrachos”… es un mecanismo de defensa de la burguesía cuando los señoritos ven amenazado su “limpio y sano” sistema de desigualdad y opresión.. Es el “Os jodéis y os calláis, no sé de qué os quejáis, qué cojones queréis, me estáis manchando la alfombra” que ya lo decía Evaristo.

Otro día hablaremos de la estrategia doble del “desalojo impecable o la co-optación amable”. Una falsa dicotomía de aquellos para los que la propiedad del capital es intocable, y no solo porque vaya en contra del orden establecido sino porque va en contra de la clase burguesa pero también de los intereses de clases subsidiarias que gestionan, viven y se financian de “lo público” que no colectivo sino del estado. De ahí que todo fuera de su cerco de control también sea una amenaza a asimilar.

Entzun LA OTXOAren PASAME EL KALIMOTXO:  https://youtu.be/OfGBn1DoJDU

Tengan cuidado con el Gaztetxe Maravillas


 
Borroka garaia da! * E.H

La foto que preside este post contiene una historia misteriosa y lúgubre a lo Stephen King. Hoy en día, ese lugar está tapiado, y el fantasma de la propiedad capitalista recorre sus ahora oscuras y abandonadas salas. Aunque no lo hace del todo tranquilo, al ser vigilado constante y atentamente por dos ojos tras un palestino desde la oscuridad. ¿Cómo llegó un mural tan estupendo y hermoso a tal lugar?. Lo cierto es que no tuve ni idea hasta que tiempo después pregunté y parte del misterio quedó desvelado. Al parecer, a un grupo de chavalotes le pareció buena idea plasmarlo en el flamante entonces nuevo local auto-gestionado de Iruñea. Luego las cosas se torcerían. Claro que toda cosa y toda historia tiene un principio. Y el precedente de esta historia comenzó en Donostia hace ya unos años.
El antiguo ayuntamiento de Donostia comandado por EH Bildu, debido a misterios inescrutables e historias imposibles no debió darse cuenta que el proyecto urbanístico que acababa de aprobar y dar el visto bueno se levantaba por encima del gaztetxe de Kortxoenea cual hotel de “El resplandor” encima de un cementerio indio. Y así, el PNV ya con la gestión del ayuntamiento decidió que era buena idea tirar de ese hilo y apoyándose en ese proyecto urbanístico que autorizaba diversas construcciones acabó destruyendo el gaztetxe al estilo Azkuna con Kukutza, no dejando piedra sobre piedra y ante la crítica de EH Bildu por no haber presentado alternativas ni negociaciones. Claro que el problema que subyacía, es que difícilmente a los gaztetxes se les puede presentar alternativas. Los gaztetxes son la alternativa, y los y las jóvenes se auto-organizan en ellos.
El movimiento de ocupación surgió no simplemente para disponer de locales ante diversas necesidades, sino para arrancar de cuajo al capital espacios y devolverlos al control popular. Surgió para crear un poder popular enfrentado al poder del sistema, un poder inmerso en una ilegalidad que a través de la legitimización social compitiera con el estado de las cosas y la legalidad enfrentándose a ello. Y hay que decir que esa pelea de legitimización ha sido bastante exitosa en Euskal Herria normalizando la ilegalidad de los gaztetxes.
Desde la linstitucionalidad burguesa no existe alternativa a los gaztetxes, lo que se puede hacer es blindar y ayudar, con triquiñuelas o desobediencia si hace falta a que los espacios recuperados justamente al capital permanezcan autónomos e intocables.
Los gaztetxes no solo son centros de cultura, que rápidamente hubieran sido fagocitados por la legalidad de la cultura burguesa, sino que son centros de clase y contrapoder. Esa es la razón de que el PNV los ataque siempre. Simplemente están haciendo defensa de sus intereses de clase que son opuestos.
EH Bildu intentó nadar entre dos aguas y el PNV lo decodificó bien y acabó mordiendo.
Ese mismo año se volvería a repetir la jugada, en este caso en Iruñea aun con peores connotaciones e implicaciones. Unas 600 personas okupan un bloque situado en la calle Compañía del Casco Viejo, bloque que llevaba varios años vacío y que transformaron en un Gaztetxe. Desde ese espacio que concentraba personas de distintos barrios y pueblos de Iruñerria, se esparció la semilla gaztetxera por otras zonas, posibilitando que en otros barrios se abrieran proceso similares para conseguir un Gaztetxe, como es el caso de Barañain, la Rotxapea, etc.
Nada mas entrar, se inician conversaciones con gobierno de navarra, que era el propietario del edificio para acordar una posible cesión. La respuesta fue bastante negativa, ya que optaron por la vía represiva para condicionar la negociación. Es en ese momento cuando interviene el ayuntamiento de Iruñea de EH Bildu para ofertar diversos espacios donde pudiéran desarrollar el proyecto del gaztetxe, y en Enero de 2016, se comunica la decisión de aceptar una de esas ofertas pero planteando unas lineas rojas clarísimas: el espacio, será autogestionado o no será, y hasta que no les den las llaves, no abandonarán el que tenían.
Lo que debía ser un trámite de unas pocas semanas, se convirtió en un tortuoso viaje de 6 meses a la espera de que el ayuntamiento cumpliera lo acordado, a saber, que acondicionará el espacio al uso social que se le pretendía da dar, y a que al estar las habitaciones separadas por paredes, no se contaba con ninguna sala diáfana donde desarrollar actividades para grupos grandes de personas.
Puesto que los meses pasaban y pasaban la paciencia se iba agotando, tomaron una decisión clara. El nos dais las llaves para tal día, o entramos. Bajo esta decisión se inicia una campaña llamada “Gaztetxetik Gaztetxera” para denunciar la actitud de dejación del ayuntamiento de EH Bildu y para plantear, clara y públicamente, que el 18 de Junio de ese año se iba a efectuar el traslado, estuviera apañado o no. Y el 17 de Junio, a última hora, les dieron la llave. Claro está, sin haber realizado ninguna obra de acondicionamiento y sin ni siquiera haber firmado un contrato de cesión de su agrado. Lo cual fue considerado un error por parte de la asamblea del Gaztetxe.
Los días posteriores se volvió a dar vida a una casa que apenas la tenía y a desarrollar un sinfín de actividades, y como no, puesto que el ayuntamiento no había cumplido su palabra, se iniciaron las obras de acondicionamiento para dejar el espacio usable, siempre bajo supervisión técnica y en auzolan, que es lo mas importante.
Son de recuerdo triste las mentiras, criminalización y paternalismo que se abrieron paso no solo desde la derecha navarra, sino desde la supuesta izquierda institucional del cambio para desvalorizar y deslegitimar la labor del movimiento juvenil. Con cartas incluidas al periódico. Algo de lo que Geroa bai, la sucursal del PNV en Nafarroa tomó muy buena nota y también supo decodificar presentando así una moción para el desalojo, una moción que prospera.
Afortunadamente en Septiembre de 2017, un nutrido grupo de personas liberan un nuevo edificio de las garras de la propiedad privada, convirtiéndolo en propiedad colectiva y abriéndolo a todo el mundo para su uso. El hoy gaztetxe del casco viejo, Maravillas.
A partir del 2015-2016, el PNV iniciaría una de las mayores cruzadas contra los gaztetxes que ha llevado a acabo nunca en la reciente historia. El costo político y social que le había producido el desalojo y destrucción del gaztetxe de Kukutza en el 2011 quedaba atrás y se implicaría de lleno en una nueva estrategia represora y anti-social apoyada directa o indirectamente por el interclasismo de la izquierda institucional una vez decodificados los elementos que así lo podrían propiciar y pensando que el costo político y social estaría rebajado debido a ello. Durante estos años se han multiplicado los ataques y denuncias a los gaztetxes, se han producido desalojos múltiples y la amenaza ronda en incontables proyectos, incluso en proyectos bandera como Errekelaor.
Sin embargo y por otra parte, al mismo tiempo el movimiento juvenil vasco entorno a la okupación ha tenido un rebrote bien visible estos años lo cual está mandando por la borda las malsanas intenciones de la derecha vasca de continuar así, que en su defecto no hubieran tenido apenas oposición, sino la falsa dicotomía del desalojo o la integración institucional burguesa en dependencia.
El PNV-Geroa Bai intenta proseguir con la agresión capitalista y anti-social y ayer mismo anunciaban que el gobierno navarro quiere realizar un atentado contra el Gaztetxe Maravillas. Y copiando la estrategia de UPN , intentar sabotear el gaztetxe en verano creyendo que así habrá menos fuerza para defenderlo y presentándose como acusación particular para llevar acabo un inminente desalojo. El gobierno de Navarra es un cuatripartito pero desde que se instituyó, la supuesta izquierda institucional ha dejado hacer y deshacer con la boca pequeña casi todos los caprichos burgueses.
Recientemente el ayuntamiento de Iruñea de EH Bildu prohibía mediante ordenanza municipal las actividades del Gaztetxe Maravillas y la policía municipal se ha hecho ver en actitud chulesca y represora por las inmediaciones en las que incluso recientemente también el ayuntamiento ha colocado cámaras espía enfocadas al local auto-gestionado. Esta historia suena y pese a las críticas suscitadas ahora en EH Bildu, Geroa Bai se apoya precisamente en que “EH Bildu también ha dado pasos para el desalojo del gaztetxe”, cosa que es cierta, para justificar el que creen será el ataque final que acabe con todo en un sucio desalojo mas. A los y las simpatizantes honestos y con conciencia que haya en EH Bildu les pediría que no permitan más este tipo de actuaciones a sus cargos y tengan en cuenta que el interés del movimimiento popular está muy por encima del partidismo institucional y los cambios de cromos.
Si existe alguna institución legítima y cercana al pueblo donde existe una avanzada democracia y ayuda mutua, eso son los gaztetxes. Así que toca defenderlos para que la justicia, la verdadera democracia, y el poder popular se impongan a la legalidad del capital y la farsa de sus instituciones.
Ni el politiqueo, ni estar con la derecha represora ni el nadar entre dos aguas es válido a la hora de la verdad. Ahora toca defender el gaztetxe Maravillas, impedir su desalojo y que cada cual sujete su vela y las responsabilidades de sus acciones. Nadie puede quedar al margen. Y si el capital y la clase dominante han lanzado un desafío al movimiento popular vasco, éste de norte a sur y de este a oeste debe crearle un inesperado Vietnam que haga terminar derrotadas sus intenciones. Pues el ataque al Gaztetxe Maravillas es un ataque directo y miserable contra toda ansia de cambio y libertad en este país.



Sare Antifaxista:
28 Julio 2018 / Si continua el acoso y las amenazas de desalojo de @maravillasGTX nos olvidamos del todo, de eso del "Gobierno del cambio" y actuaremos en consecuencia
La respuesta popular, se dará en las calles
Maravillas Aurrera! Ez dira pasako

24 Mayo 2018 / Ayer como hoy...
Gaztetxea gure etxea !
"Nada de lo que se pueda hacer para defender nuestros Gaztetxes, será peor que sus desalojos"
Quien siembre vientos, que se prepare para recoger tempestades
No Pasarán /// Ez Dira Pasako

Cuando todo el mundo ama súbitamente a la policía, es que el terror ha triunfado.

[ Arrezafetik hartu diNat Gazteizkoak talde antimilitaristaren testua, esan hau aurretik Borroka garaia da! blogean agertu zela ]

Cuando todo el mundo ama súbitamente a la policía, es que el terror ha triunfado.


Artículo de colaboración para Borrokagaraia da! 


Desde hace una semana no deja de asombrarnos cómo se está manejando el atentado de Barcelona en lo que respecta a la policía. Nos causa sorpresa no sólo la gente que se abraza a los antidisturbios (¿por qué, por no hacer su trabajo?), sino las declaraciones de numerosos cargos políticos, sobre todo de las llamadas «izquierdas» (Podemos, CUP, Barcelona en Comú…), que alaban a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y que se unen al ya coro único que demanda un aumento de dotaciones policiales, amén de las medidas de videovigilancia, restricción de movimientos, aumento de identificaciones arbitrarias por motivos de seguridad, etc.
Hoy mismo hemos sabido que ayer (24/08/2017) Bildu se sumó a una declaración institucional de la Cámara de los diputados impulsada por Ciudadanos para reconocer y agradecer la labor de todas las fuerzas policiales y de seguridad por su labor tras los atentados de Barcelona. Atrás quedaron las denuncias de las asociaciones contra la tortura (Coordinadora contra la Tortura y Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa) contra uno de los cuerpos (Mossos d’Esquadra) que más denuncias ha recibido en los últimos diez años desde que Euskal Herria fuese «pacificada» (en este decenio Catalunya ha liderado los rankings en cuanto al número de denuncias presentadas en el Estado español por torturas, vejaciones, palizas, malos tratos, amenazas, encañonar a detenidos, etc., con multitud de policías acusados y condenados, superando, aunque cueste creerlo, a otros cuerpos avezados en lo que podríamos considerar prácticas policiales al uso —Guardia Civil, Ertzaintza, todas las policías locales y también funcionarios de prisiones).
Olvidado ha quedado el discurso que señalaba a la policía por ser lo que es y lo que no puede sino ser: una organización militar y militarista que ejerce la violencia, la tortura, los abusos, la mentira, que se sirve del poder para cometer todo tipo de atropellos y tropelías, que sólo está cuando no se la necesita, para pegar, para detener, para acusar, para multar, para golpear, para fichar, para invadir nuestra privacidad… ¿Dónde estaban, por ejemplo, cuando debían defender a todas las mujeres asesinadas por maltratadores? ¿Dónde cuando se producen violaciones sexuales? ¿Dónde estaban el 11M de 2004 (y que conste que no defendemos su existencia ni siquiera en estos casos)? ¿Para qué sirven tantos dispendios policiales si son incapaces de detectar a un numeroso grupo de personas (al menos 12) que almacenaban un centenar de bombonas de butano, cientos de litros de productos químicos para fabricar explosivos, tornillos y otros metales para ser utilizados como metralla, dinero a espuertas, pasaportes falsos, que amenazaban a través de las redes sociales como si tal cosa, que tenían la intención de realizar un atentado bestial? Se dice ahora que es muy difícil anticiparse a este tipo de atentados, pero entonces, ¿para qué están? ¿A quién protegen? ¿A quién sirven? ¿Tenemos que pensar que el atentado bien pudiera ser otra vuelta de tuerca que encaja en ese proyecto de largo recorrido que busca ejercer un todopoderoso control social mediante el miedo generalizado?
Recordemos, de pasada, un episodio no muy lejano… Según la (h)inteligencia policial, en 2013 dos anarquistas chilenos (en este caso sí eran una célula terrorista) viajaron desde Barcelona (mira tú qué coincidencia) hasta Zaragoza para colarse en la basílica del Pilar con una bombona de camping gas con la intención de cometer un terrible atentado contra una figura de yeso y unos bancos de madera (la propia Audiencia Nacional consideró acreditado que la acción afectó al patrimonio histórico y artístico de los bancos y la zona del coro y la sillería), causando lesiones leves en un oído y en la mandíbula a una persona. Desde el principio se afirmó que pertenecían a una enorme y peligrosa organización criminal de corte anarquista que pretendía tumbar el Sistema: el Comando Insurreccionalista Mateo Morral, integrado en los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), equivalentes a la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI)… El ridículo comando Mateo Morral apestaba desde el primer minuto a montaje policial; sólo hay que leer el comunicado para detectar algunos tics de la policía. Las consecuencias de dicho atentado implicaron detenciones e identificaciones, acusaciones injustificadas, amenazas a personas y grupos anarquistas acusados de terrorismo…  ¿Para qué tanto Centro Nacional de (H)Inteligencia, tanto Centro contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, tanta videocámara, tanto policía y tanto presupuesto militar/policial? Pues para eso, para defender un determinado orden, un orden en el que se defiende a los de siempre y donde mueren los de siempre, como en Siria, Iraq o Somalia, donde muere cualquiera menos quien debería. «Proteger y servir»: no nos cabe duda de que así es.
En estos días se repite que no podemos flagelarnos con el discurso de la responsabilidad por lo que está ocurriendo allende nuestro primer mundo porque eso implica dar alas a quienes ya nos señalan y porque el discurso implica, de facto, una separación entre ellos y nosotros, cuando no debería darse tal separación. Pero lo que nadie explica es cómo resulta posible que los atentados no los cometa un iraquí que ha perdido a su madre y a sus hermanas cuando estaban comprando en un mercado y un dron que vuela a 10 km de altura, teledirigido, ha lanzado un pepino que no discrimina entre inocentes y culpables, como un atropello no lo hace entre musulmanes e infieles. No; el atentado lo comete un puñado de jóvenes en cierta medida integrados, que hablan catalán y castellano, que incluso trabajan, que habitan en viviendas no precisamente precarias, que tienen móviles de alta gama, con perfiles en las redes sociales, amantes del Barça, que conducen Audis, que acuden a la peluquería con regularidad para estar a la moda, que visten ropa de marca, que están encantados con Occidente y todo lo que él representa, que adoran al Dios dinero. Estos infelices, que han sido seducidos por una ideología mezclada con una interesada interpretación religiosa, que no han padecido los efectos más sangrantes de las condiciones de posibilidad de nuestro modo de vida (sí, también de la socialdemocracia), no son muy diferentes de cualquiera que se sienta vacío, ninguneado, engañado por pertenecer a una sociedad de mierda que sólo puede ofrecer frustración, soledad y miedo. Cualquiera, aunque nos duela, es un potencial terrorista en este mundo que estamos construyendo. Desde hace tiempo, y en adelante, ya no pod(r)emos vivir con tranquilidad en ningún sitio, y dad por seguro que ningún policía, ninguna videocámara ni ley que se precie podrá defendernos de tamaña irracionalidad.
Y esto también viene a cuento de cómo la policía ha sido aclamada por restablecer la pena de muerte (ésa que teníamos con Franco y que aún está vigente en lo que pudieran disponer las leyes penales militares en tiempos de guerra, tiempos en los que podríamos hallarnos con una simple orden ministerial) cargándose a tiros, «dando caza», «abatiendo» a unos cuantos terroristas… A partir de ahora que nadie se resista, porque puede ser asesinado con total impunidad y con méritos policiales. Son males menores, como diría algún que otro filósofo, como la tortura, que es bienvenida, dicen, si es para evitar males mayores. ¿Evitar? Ja. Son los fundamentos del Estado de Derecho, del estado de las cosas en que nos encontramos.
¡Vivan esos militares demócratas, esos guardias civiles, esos agentes de policía que quieren poner las esposas a los corruptos!, decía Pablo Iglesias en un mitin; la CUP amagó con no asistir a la manifestación de mañana si a la misma acudía el Rey, a quien considera «culpable del ataque» de los atentados por «los tratos económicos, armamentísticos y geopolíticos que propicia con países como Arabia Saudita y Catar, fuentes de financiación del Daesh», pero al final va a ir y además aplaude a su policía, a los Mossos, por su actuación en los atentados; la Autoridad Portuaria de Bilbao, integrada por la Ertzaintza, la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía, Capitanía Marítima, Aduanas y la Subdelegación del Gobierno se coordina (lo que están pidiendo todos los partidos) para que desde allí, y rumbo a Arabia Saudí, hayan salido en diez meses un total de 312 contenedores marcados con el sello de «explosivos» (nada menos que un total de 8.656 toneladas de armas). Sigamos disociando lo que pasa y sigamos comportándonos como se espera que hagamos, seamos «gente de bien», aunque un poquito contestona.
Al final resulta que eso que llaman «gobernar» implica todas estas servidumbres, como pasar revista a las tropas, felicitar a todas las policías por su eficacia (¡?), saludar de buen grado el trabajo conjunto de todos los cuerpos… que tan bien hace la nueva casta anticapitalista, independentista o populista, qué más da.
¿Desde cuando la policía se ha convertido en el aliado de «los de abajo»? ¿Acaso es imposible tratar sucesos de esta magnitud sin aceptar todos los trágalas que impone el poder? Si en tan poco tiempo nos hemos olvidado de todas las ofensas, palizas, detenciones ilegales, torturas, amenazas, de todas las mentiras, montajes, detenciones arbitrarias y de todas las manipulaciones ¿qué nos cabe esperar? Dais mucha vergüenza.
Si hacemos un esfuerzo por no olvidar y hablamos mal de la policía, ¿qué nos va a pasar?, ¿qué nos vais a hacer? ¿En serio os habéis creído que debemos luchar desde dentro para conseguir que esta policía fascista —el que ejecutó a 4 de un golpe viene de la Legión— se convierta en la policía del pueblo? ¿Debemos animarnos a ingresar en el cuerpo, como en tiempos decían algunos con la mili para aprender a disparar?
Lo dicho: ¡dais una profunda vergüenza!
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La desmemoria histórica, esa sí que hace daño.

Absueltos los dos mossos acusados de reventar el ojo a Ester Quintana durante la huelga general de 2012
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Enlaces relacionados:

http://canarias-semanal.org/not/20886/la-trampa-de-la-unidad-contra-el-terrorismo-/


http://socialistapopular.blogspot.com.es/2017/08/la-extincion-de-la-zona-gris.html

https://www.nytimes.com/es/2017/08/25/otro-triunfo-del-terrorismo/amp/

¿Por qué molestan tanto las acciones contra las consecuencias del turismo capitalista?

¿Por qué molestan tanto las acciones contra las consecuencias del turismo capitalista?

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Molestan tanto porque en un sistema donde el monopolio de la violencia de Estado y la ley del capital están por encima de cualquier voluntad popular, las palabras se las suele llevar el viento. Son solo las acciones y los procesos materiales sean de construcción o destrucción los que pueden competir. Y en esa competición, que en realidad se llama lucha de clases y de los pueblos, el que apueste más fuerte gana y el otro pierde, pues en esta guerra nunca ha existido ni existirá ninguna situación sin vencedores ni vencidos, pues mientras la opresión no sea vencida, habrá oprimidos y oprimidas, es decir vencidos y vencidas.
Si se le pregunta a la clase trabajadora que beneficio económico le trae el turismo no encontrará argumentos, pues al no disponer de los medios de producción ni ejercer especulación, no es que no pueda encontrar argumentos positivos a un nivel económico sino que se apilan los negativos. El turismo capitalista trae riqueza, pero para la clase burguesa. La clase trabajadora y su juventud es la usada para exprimir el beneficio económico del turismo para beneficio de una clase propietaria que no le importarán los barrios y los pueblos.
El problema en realidad no es simplemente el modelo de turismo en sí, ya que ningún modelo de turismo por sí solo puede revertir esa espiral mientras no sea el propio sistema en su globalidad el que sea cambiado. Existe tal asociación entre cualquier aspecto económico que mientras exista capitalismo, todo modelo de turismo, y de industria , y de cualquier otro aspecto económico está sentenciado a ser explotador y a traer consecuencias negativas para la clase trabajadora porque precisamente, “el ser clase trabajadora” supone el mantenimiento de la explotación. Desde esa perspectiva no se puede disociar modelo de turismo de sistema socio-económico, y si bien toda lucha para paliar los aspectos negativos se hace imprescindible, no lo es menos el ir contando con las bases materiales de la nueva realidad a la que se aspira.
Se entiende por tanto que la clase burguesa al ver tocado uno de sus nervios, lo primero que intenta es eliminar todo contenido de clase del debate en cuestión, pues en ello les va su beneficio y razón de ser. De ahí que ante las justas y necesarias acciones contra las consecuencias del turismo capitalista centre su mensaje en el “turismo en sí”, como si el hecho de visitar otros países o localidades fuera lo que está en cuestión. De esta manera intentan crear una caricatura que sea fácilmente desmontable.
Pero lo cierto es que frente a una conjunción de acciones y una lucha ideológica liberada de lastres y seguidismos de los medios de comunicación del capital y sus instituciones, no las tienen todas consigo y existe la oportunidad de abrir grietas en las acciones y discursos dominantes de la burguesía vasco-española. O lo que es lo mismo, abrir un espacio de tensión confrontadora que pueda ir quebrando la normalidad de la opresión. Una normalidad que no es otra cosa más que la tensión sea vivida en silencio y como víctima por la clase oprimida.
Las alarmas de la burguesía vasco-española siempre se encienden cuando cualquiera de sus nervios es tocado, para asegurar que las cosas no transciendan, lanzan a sus medios, después a sus perros si es necesario y mientras tanto intentan vehiculizar la protesta y la alternativa hacia cauces no peligrosos, sean las instituciones o “la normalidad democrática” de su dictadura de clase y dependiente de los estados y la UE.
Llevan muchas décadas de desprestigio del tensionamiento producido por los y las de abajo sin apenas contestación mientras legitiman el tensionamiento diario que les mantiene en el poder. Frente a ello se hace necesario volver a relegitimar la lucha pasada, presente y futura por la libertad de Euskal Herria y su clase trabajadora. Sobre todo si ésta es protagonizada por la juventud vasca gracias a la que algunos están haciendo un “divino tesoro”.

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