Mostrando entradas con la etiqueta Antiprogresismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antiprogresismo. Mostrar todas las entradas

Joguines LEGO, de la creativitat a la cultura carceraria patriarcal

Joguines LEGO, de la creativitat a la cultura carceraria patriarcal 

Cada any, des de  negreverd, s’han analitzat d’una manera relativament sistemàtica les joguines que el mercat ofereix a la canalla, els pares i mares.
S’ha anat constatant la progressiva i permanent introducció supremacista dels elements digitals en les joguines, des de els 0 anys fins als grans (fins els 99 anys que diu la publicitat de certs jocs), la cosa ve de llarg i, dins dels canals comercials, queda poc espai per ocupar, fins i tot els “juegos de mesa” estan envaïts per els gatgets tecnològics un exemple emblemàtic és el nou Monopoly amb “intel·ligència artificial”.
Fa alguns anys (molts, decennis) durant un període més o menys curt, les joguines de construcció (al menys en la seva publicitat, cosa que no vol dir realitat), varen disfrutar d’un període “no binari”, i un emblema d’aquesta tendència (comercial , que no ideològica ni vivencial) van ser els jocs LEGO.
Els legos eren “iguals” per a tots (encara que en realitat fossin més dirigits a una que a unes, o que els adults els dirigissin més a uns que a unes), la divisió per gèneres estava implícita, com està tot en la societat on vivim, però estava poc explicitada.

Ara mateix ens trobem amb el contrari, la dicotomia genèrica està summament explícita, mentre que la suposada transversalitat ha quedat arraconada.
Per els nois “valors” ofereixen derivats de la línia comercial dels superherois, legostar-wars, legobatman....
El lego-technics, o robòticLegoWeDo, per persones més grans i suposadament introductor de la tecnologia publicitàriament es centra en els nois, les noies passen a ser farcit políticament correcte, igual que nenes i nenes “d’ètnies” no blanques.
I per el mercat de les noies?... per aquest “segment de consumidores” tenen el LegoFryends, un lego per nenes on els escenaris no son de lliure creació constructiva (botigues, supers, perruqueries, salons de bellesa, spa’s....), ni els personatges tampoc, son un grup limitat de ninotets d’amigues de plàstic. On les nenes fan coses de nenes, anar a comprar (“shoping”), ensinistrar mascotes, fer festes i barbacoes...
No és un fet aïllat, he estat mirant la publicitat dirigida a la canalla (que en aquestes dates comença a ser super activa), i tot el que semblava que s’havia aconseguit (al menys parcialment) ha quedat en res. Joguines agressives per els nois, amb monstres gladiadors, armes i jocs d’humiliar al perdedor, ninots empalagosament tendres, nines fashion i complements de moda i bellesa per les noies.
Potser havíem estat poc pessimistes, o massa optimistes, aquests darrers anys!.
Els Legos d’avui en dia, a més del biaix de gènere, el tenen de classe, això queda clar amb tota una repugnant sèrie de joguines (anunciades a la tele) sobre la policia i la presó, especialment la LEGO-PRISON (no és broma, hi ha un paquet LEGO amb els elements d’aquesta “joguina”), els presos, mal afaitats i malcarats, representen als pobres... al mon de LEGO no hi ha presos estil Rato o Pujol.
La millor manera de fer-se una idea de com és la cosa son les imatges que adjuntem i que han estat preses de la web oficial de LEGO, no falta ni tan sòls un pres amb marques de maltractament a la cara...https://www.lego.com/es-es/product/prison-island-60130 La presó és ben completa, amb reixes i cel·les, amb videovigilància i sala de control (un panòptic).
Els nens, ja que aquestes joguines no van directament dirigides a les nenes malgrat hi ha una carcellera, són abocats a un repulsiu joc on privar de la llibertat o maltractar persones esdevé un joc de rol, i on el rol del jugador és el de carceller torturador.
Fins i tot el “Pin i Pon”,ninotets empalagosament edulcorats fins ara, han obert una via policial amb els PinyponAction on també hi ha una comissaria amb calabós i alarma. En un anunci a la TV d’aquesta joguina se sent una frase colpidorament certa:
-¿Es un policía?.
-¿Es un ladrón?
-¡¡ES UN POLIDRON!!
[ Negre i Verd webgunetik hartua ]

Detrás del progreso, la guerra (Lewis Munford)

[Analisis] Detrás del progreso, la guerra.
Lewis Munford
Mientras que el arte del alfarero, la construcción de canastas, la vinificación, el cultivo de cereales solo mostraron un progreso superficial desde la era neolítica en adelante, el progreso de los instrumentos de guerra ha sido constante. El sistema de los tres campos se arrastró a la agricultura inglesa hasta el siglo XVIII, y las herramientas utilizadas en las regiones más lejanas de Inglaterra habrían hecho reír a un granjero romano: pero el campesino torpe con su vara de hierro o su palo de madera era fue reemplazado por el arquero, el arrondissement, y ellos a su vez habían dado paso al mosquetero y el mosquetero se había convertido en un perfecto infante de infantería con armas automáticas, y el propio mosquete se había vuelto más letal en el combate mano a mano gracias a la bayoneta, y la bayoneta a su vez se había vuelto más efectiva gracias a las tácticas de masas, y finalmente todas las otras armas del ejército se habían coordinado progresivamente con el arma más fatal y decisiva: la artillería. Un triunfo del progreso mecánico, un triunfo de la regimentación. Si la invención del reloj mecánico anunciaba el nuevo deseo de orden, el uso del cañón en el siglo XIV amplió el del poder; La máquina, tal como la conocemos, representa la convergencia y la realización sistemática de estos dos primeros elementos.
 
La regimentación del arte militar moderno llevó mucho más allá de la disciplina real del propio ejército. La orden pasa en una fila en una fila; este pasaje se evitaría si, en lugar de encontrarse con una obediencia mecánica, encontrara una forma de adaptación más activa y completa, de cómo y por qué, de dónde y para quién: los comandantes del siglo XVI descubrieron que la efectividad del combate de masa aumentó a medida que el soldado se reducía a una máquina y se usaba para moverse como un autómata. El arma, incluso cuando no se utiliza para dar muerte, es siempre un medio para imponer un modelo de comportamiento humano que no se aceptaría si la alternativa no fuera la mutilación física o la muerte: es, en definitiva, un medio para crear. Una respuesta inhumana al enemigo o víctima.
 
La difusión general de la forma de pensar de los soldados en el siglo xvn fue, según parece, una gran ayuda psicológica para la difusión de la industria mecánica. En comparación con los cuarteles, el trabajo de las fábricas parece tolerable y natural. El aumento de la conscripción y el servicio militar voluntario en el mundo occidental después de la revolución francesa hicieron que el ejército y la fábrica, en lo que respecta a sus efectos sociales, fueran factores casi intercambiables. Y las notables declaraciones sobre la Primera Guerra Mundial, es decir, fue una operación industrial a gran escala, también tiene un significado opuesto: el industrialismo moderno puede definirse legítimamente como una operación de guerra a gran escala.
 
Observamos el enorme aumento del ejército como una unidad de fuerza: el poder se ha multiplicado con el uso de cañones y cañones, con el aumento de su calibre y de su tiro, con un aumento en el número de hombres desplegados. El primer cañón gigante conocido apareció en Austria en 1404: tenía un barril de más de tres metros y medio de largo y pesaba más de 4.500 kilogramos. La gran industria no solo se desarrolló para satisfacer las necesidades bélicas mucho antes de que pudiera ofrecer una contribución de cierta importancia para las artes de la paz, sino que la evaluación cuantitativa de la vida y la concentración en el poder como un fin en sí mismo se desarrolló tan rápidamente en este campo. cuanto en el negocio Detrás de todo esto, había un creciente desdén por la vida, por la vida en su variedad, su individualidad, su desarrollo y su exuberancia natural. Al aumentar la eficiencia de las armas, siguió una creciente sensación de superioridad en el propio soldado;Su fuerza, su capacidad para dar muerte había sido exaltada por el progreso técnico. Solo apretando el gatillo, podía aniquilar al enemigo: este fue un triunfo de la magia natural.
 
Guerra e invenciones
 
Dentro del dominio de la guerra nunca ha habido ninguna limitación a los inventos mortales, excepto los producidos por el letargo y la pereza: no hay límites para los inventos en sí mismos.
 
Los ideales de la humanidad se derivan, por así decirlo, de otras partes del medio ambiente: el pastor o la caravana que vagan bajo las estrellas: un Moisés, un David, un San Pablo, el hombre de la ciudad, que observa de cerca las condiciones. en el que los hombres pueden vivir bien juntos, un Confucio, un Sócrates, un Jesús, traen a la sociedad los conceptos de paz y cooperación amistosa como una expresión moral superior de la sumisión a otro hombre. A menudo, este sentimiento, como en San Francisco y los sabios hindúes, se extiende a todo el mundo de las criaturas vivientes. Lutero, es cierto, era hijo de un minero, pero su vida demuestra lo que estamos diciendo en lugar de contradecirlo: se colocó activamente del lado de los caballeros y soldados cuando atacaron brutalmente a los campesinos pobres que se habían atrevido a desafiarlos.
 
Excepto por las invasiones salvajes de los tártaros, los hunos, los árabes, la doctrina del poder ilimitado prácticamente no se enfrentó cuando la cultura de la máquina se convirtió en dominante. Por mucho que Leonardo ha perdido gran parte de su precioso tiempo sirviendo a príncipes guerreros y diseñando nuevas máquinas de guerra, sin embargo, estaba bastante bajo la influencia de los ideales humanos, para convertir su actividad en otra cosa. Quería destruir la invención de la nave submarina, porque pensó, como explicaba en sus notas, que era demasiado satánico para ser puesto en manos de hombres no redimidos por gracia. Una por una, las invenciones de las máquinas y la creciente fe en el poder abstracto rechazaron estos escrúpulos y eliminaron estas salvaguardas. Incluso la caballería desapareció en esta lucha desigual, y la masacre triunfante de los bárbaros casi indefensos con los que se encontraron los europeos en la América poscolombina se repitió en todo el planeta.
 
¿Cuánto debemos retroceder en el tiempo para demostrar que la guerra fue quizás la primera entre las causas de la difusión de la máquina? ¿Es necesario llegar a la flecha o al proyectil envenenado? Antes de los gases asfixiantes, aunque el gas asfixiante en sí no era un producto de la mina, incluso el desarrollo de máscaras para defenderse tuvo lugar en las minas, antes de que se extendieran en los campos de batalla. ¿Tenemos que volver al carro con guadañas que, girando con cada movimiento, golpean a los soldados de infantería? Este vagón fue el predecesor del tanque moderno, mientras que el propio tanque, empujado por la fuerza de los brazos de la tripulación, fue diseñado ya en 1558 por un alemán. ¿Tenemos que volver al uso de aceite inflamado y fuego griego, que se usó por primera vez antes de la era cristiana? Fue el embrión del lanzallamas más moderno y efectivo de la guerra moderna, o de las modernas bombas incendiarias basadas en hidrocarburos que se lanzaron para incinerar las ciudades de Japón. Debemos recordar la primera máquina que arrojó piedras y jabalinas, que se inventó, según parece, bajo Dionisio de Siracusa, y que usó en su expedición contra los cartagineses en 397 aC. En la época romana, las catapultas podían arrojar piedras de unos treinta kilos, a una distancia de 400 o 500 metros, mientras que las ballestas, que eran enormes arcos de madera, en piedras arrojadas, eran precisas a distancias aún mayores: con estos instrumentos de precisión. El mundo romano estaba más cerca del mundo automovilístico que de sus acueductos o baños. Los espadari de Damasco, de Toledo, de Milán, eran conocidos tanto por su perfecta técnica metalúrgica como por su habilidad para construir armas: los antecesores de Krupp y Creusot. Incluso el uso de las ciencias físicas para la guerra fue un progreso inmediato: Arquímedes cuenta la historia, concentró los espejos con los rayos del sol sobre las velas de la flota enemiga en Siracusa y prendió fuego a los barcos. Ctesibio, uno de los primeros científicos en Alejandría, inventó un cañón de vapor, otro diseñado por Leonardo. Y cuando el padre jesuita Francesco Lana-Terzi en 1670 dibujó una bola con bolas vacías, subrayó su utilidad bélica. En resumen, la colaboración entre el soldado, el minero, el científico y el técnico es antigua. Considerar los horrores de la guerra moderna como el resultado accidental de un desarrollo técnico fundamentalmente inocente y pacífico significa olvidar los hechos básicos de la historia de la máquina.
 
En el desarrollo de las artes militares, el soldado naturalmente se inspiró libremente en las otras ramas de la tecnología: las unidades más móviles, la caballería y la flota, respectivamente, provienen del pastoreo y la pesca; La guerra de posición, desde las trincheras del Castro Romano hasta las enormes fortificaciones de mampostería de las ciudades, es producto del campesino (el soldado romano, recordémoslo, conquistó tanto con la espada como con la pala) mientras que las máquinas de asedio en madera: carnero, la ballesta, la escalera de asedio, la torre móvil, la catapulta, todos llevan la marca obvia del leñador. Pero el hecho más importante en el arte militar moderno es el continuo aumento de la mecanización a partir del siglo XIV: el militarismo aceleró su ritmo y abrió una gran brecha al desarrollo de la industria moderna y estandarizada.
 
Para recapitular: el primer gran progreso se produjo con la introducción de la pólvora en Europa occidental, después de que ya se había utilizado en el Este. A principios del siglo XIV apareció el primer cañón y luego, mucho más tarde, las primeras armas de fuego portátiles, el mosquete y el arma. Pronto en la línea de este desarrollo pensamos en el tiro múltiple; y el cañón de cañón múltiple y la ametralladora eran inventarios.
 
El efecto de las armas de fuego en la técnica fue multifacético; Para empezar, requerían el uso de hierro a gran escala, tanto para cañones como para proyectiles. Mientras que la producción de una armadura cada vez más elaborada requería la habilidad del artesano, la multiplicación de las armas requería la fabricación social en una escala mucho mayor: los antiguos métodos de trabajo ya no eran adecuados. Debido a la destrucción de los bosques a partir del siglo XVII en adelante, el uso del carbón se experimentó en hornos de hierro y cuando, un siglo más tarde, el problema fue resuelto por Abraham Darby en Inglaterra, el carbón se convirtió en un elemento fundamental tanto para el poder. Militar que por la nueva potencia industrial. En Francia no se construyeron las primeras forjas, ya que en 1550 y al final del siglo Francia tenía trece fundiciones, todas destinadas a la construcción de cañones, mientras que los únicos otros productos importantes eran las guadañas.
 
Además, el cañón fue el punto de partida de un nuevo tipo de generador de energía; era, desde un punto de vista mecánico, un motor de combustión en el cilindro, el primer modelo de motores de gasolina modernos, tanto es así que algunos de los primeros experimentos sobre el uso de mezclas explosivas en motores intentó emplear pólvora en lugar de combustible líquido.Teniendo en cuenta la precisión y la eficacia de las nuevas balas, estas máquinas también tenían otra consecuencia: provocaron el desarrollo del arte de fortificaciones de campaña, el uso de obras complejas, fosos y murallas, este último dispuesto de manera que cada saliente podría ser defendido por otro con fuego cruzado. El trabajo de defensa se hizo cada vez más complicado, a medida que la ofensiva se hizo más peligrosa, la construcción de carreteras, canales, puentes de barcos o mampostería se convirtió en un complemento necesario del arte militar. Leonardo, por ejemplo, ofreció sus servicios al duque de Milán no solo para diseñar máquinas de guerra, sino también para dirigir todas estas obras de ingeniería. En resumen, la guerra introdujo un nuevo tipo de jefe de industria, que no era herrero, ni albañil, ni artesano, a saber, el ingeniero militar. Durante la guerra, el ingeniero militar se reunió al mismo tiempo las actividades del ingeniero civil, mecánica y extracción: Todas las misiones que no comienzan a diferenciarse por completo en el siglo XVIII. La máquina le debe mucho a los ingenieros militares italianos desde el siglo XV en adelante, como se debe a los brillantes inventores ingleses del período de James Watt.
 
En el siglo XVII, gracias a la habilidad del gran Vauban, las artes militares de ataque y defensa casi habían llegado a un callejón sin salida: los fuertes de Vauban eran inexpugnables para atacar en cualquier forma, excepto en lo que él mismo finalmente estudiadas. ¿Cómo atacar esas masas sólidas con piedra? La artillería era de uso limitado, ya que actuaba en ambos lados: la única manera era llamar al minero, cuyo trabajo es ganar la piedra. Según el consejo de Vauban en 1671, se crearon departamentos de ingenieros, llamados zapadores, y dos años más tarde se alistó la primera compañía de mineros. El punto muerto se había superado: la guerra abierta fue de nuevo necesario y posible, y era con la invención de la bayoneta, que se produjo entre 1680 y 1700, que fue dado de nuevo a este arte asesinato intimidad personal.
 
Si el cañón fue el primero de las estratagemas modernas en superar el espacio, gracias a lo cual el hombre pudo expresarse a distancia, el telégrafo de semáforo (usado por primera vez en la guerra) fue quizás el segundo: a finales del siglo XVIII. se instaló una red eficiente en Francia, y se planeó otra similar para el servicio de los ferrocarriles estadounidenses, antes de que Morse inventara el telégrafo eléctrico. Fue la guerra, más que el comercio o la industria, la que mostró en sus líneas generales las características principales que habrían llevado a la máquina en las diversas etapas de su desarrollo. Levantamientos topográficos, uso de tarjetas, plan de batalla – mucho antes de que los hombres de negocios imaginaran el plan de organización y los diagramas de ventas – coordinación del transporte, suministro y producción (es decir, mutilaciones y destrucción) , la división de tareas entre la caballería, la infantería y la artillería y la división del proceso de producción dentro de cada uno de estos sectores, finalmente la distinción de funciones entre el personal general y el comando de campo, todas estas características colocan el arte de la guerra mucho más Por delante de la artesanía y el comercio basado en la competencia, con sus métodos miopes de preparación y trabajo empírico y mezquino. El ejército es, de hecho, la forma ideal hacia la cual debe tender un sistema industrial puramente mecánico . Los escritores utópicos del siglo XIX, como Bellamy y Cabet, que aceptaron este postulado, fueron más realistas que los hombres de negocios que arrugaron la nariz ante su “idealismo”. Pero quizás uno pueda dudar de que los resultados fueron realmente ideales.
 
Producción militar en serie.
 
En el siglo XVII, antes de que el hierro estaba en uso a gran escala en algunas otras fábricas de armas industrial, Colbert había creado en Francia, Gustavo Adolfo había hecho lo mismo en Suecia, y Rusia ya en el momento de Peter el Grande había 683 trabajadores en una fábrica.Se pudieron encontrar ejemplos aislados de laboratorios y fábricas a gran escala, incluso antes de la famosa fábrica de Jack of Newbury en Inglaterra, pero las más notables fueron las fábricas de armas. En estas fábricas, que se introdujo por la división del trabajo y se realizaron las ruedas y productos de limpieza de molienda a su vez con la fuerza hidráulica, de manera que Sombart observó con razón que Adam Smith lo habría hecho mejor tomar la fabricación de armas, en lugar de la de los pasadores, como un ejemplo de El proceso productivo moderno y la economía de concentración y especialización. Fue en las fábricas de armas de Venecia que Galileo completó su riqueza de conocimientos técnicos.
 
El empuje de las necesidades militares no solo incrementó la organización de la fábrica desde el principio, sino que se mantuvo y duró todo su desarrollo. A medida que la guerra aumentó sus objetivos y se pusieron ejércitos cada vez más grandes en el campo, el equipo se hizo cada vez más pesado. Y a medida que se mecanizaron las maniobras tácticas, las herramientas necesarias para que los movimientos fueran precisos y oportunos también se uniformaron. Por lo tanto, con la organización de las fábricas, la estandarización se realizó en una escala mayor que en cualquier otro campo de la tecnología, excepto la prensa.
 
La estandarización y la producción en masa de mosquetes se llevaron a cabo a finales del siglo XVIII: en 1785, Le Blanc fabricaba en Francia mosquetes con piezas intercambiables; Gran innovación en la producción, que constituyó la directiva de toda la técnica de diseño del futuro.(Hasta ese momento, no se lograba la unificación ni siquiera para elementos menores, como hilos o tornillos). En la década de 1800, se creó Eli Whitney, quien había obtenido un contrato para suministrar armas de acuerdo con los criterios del Gobierno de los EE. UU. en su nueva fábrica de Whitneyville un arma estándar similar. “La técnica de construcción de piezas intercambiables”, como observa Usher, se fijó así en sus líneas generales antes de la invención de la máquina de corte o la cortadora. La nueva técnica fue la condición fundamental para lograr grandes resultados en estos campos, por parte de inventores y constructores ». El motivo de estas mejoras fue la continua demanda de grandes cantidades de armas por parte del ejército. En la marina británica se hizo en el mismo período o casi un paso similar hacia la unificación de la producción. Con Sir Samuel Bentham y Brunel, los tablones de tablones y los diversos montacargas de madera fueron cortados a medida: la construcción se convirtió en un accesorio de elementos cuidadosamente medidos, en lugar del antiguo sistema de producción artesanal basado en la adaptación inmediata.
 
Pero también hubo otro sector en el que la guerra aceleró los tiempos. La fusión de los cañones no solo fue “el gran estímulo para el mejoramiento de la técnica en la fundición”, y no solo por esto “el derecho de Henry Cort a la gratitud de sus compatriotas … basado primero en la contribución que dio a la seguridad militar” , como dice Ashton, pero sucedió que la solicitud de hierro con fechas características y en cantidades importantes procedió de la mano con el aumento dado al bombardeo de artillería como preparación para el asalto, con una efectividad que fue revelada por ese joven brillante. Oficial de artillería que se suponía que abrumaría a Europa con su genio militar, mientras que en Francia liquidó la revolución. De hecho, los rigurosos fundamentos matemáticos y la mayor precisión del fuego de artillería lo convirtieron en un modelo para las nuevas artes industriales. Napoleón III a mediados del siglo XIX ofreció un premio a quienes encontraron un proceso económico capaz de producir un acero capaz de resistir la fuerza explosiva de los nuevos proyectiles. El convertidor de Bessemer fue la respuesta directa a esta solicitud.
 
El segundo sector en el que la guerra precedió al automóvil y claramente ayudó a crearlo fue la organización social del ejército. El arte militar feudal se basaba generalmente en un apalancamiento de cuarenta días: necesariamente intermitente y, por lo tanto, ineficiente, aparte de aplazamientos, paradas causadas por la lluvia, las heladas o la Tregua de Dios. La transición del servicio feudal al ejército en La base capitalista, compuesta por trabajadores pagados por un día (el cambio, es decir, del soldado al soldado) no logró superar completamente esta ineficiencia, porque si los comandantes de las compañías mercenarias estaban listos para adoptar los últimos avances en armas o tácticas, el interés real del soldado mercenario era continuar en el trabajo de ser un soldado: por esta razón, la guerra en ese momento ascendía al lugar que tan a menudo tiene entre las tribus salvajes: un emocionante ritual celebrado con reglas cuidadosamente preestablecidas, con un peligro reducido casi a la de un antiguo partido de fútbol. Siempre existía la posibilidad de que la compañía mercenaria se declarara en huelga o desertara pasando al otro lado; el principal instrumento de la disciplina era el dinero, en lugar del hábito, el interés o los sueños de grandeza (o patriotismo).A pesar de las nuevas herramientas técnicas, el soldado mercenario siguió siendo ineficiente.
 
La transformación de grupos desordenados de individuos, con toda su incalculable variabilidad de fuerza y ​​debilidad, de coraje y cobardía, de celo e indiferencia, en las tropas bien practicadas, disciplinadas, unificadas y del siglo XVII, fue un gran acontecimiento en la ingeniería mecánica. La misma conscripción de apalancamiento, después de la larga parada iniciada por la palanca romana en Occidente, fue reintroducida y perfeccionada en el siglo XVI por el Príncipe Mauricio de Orange Nassau, y la psicología del nuevo orden industrial apareció en el desfile antes de que se estableciera. Banderas explicadas, en el taller. La regimentación y producción masiva de soldados, orientada a obtener un producto económico, normalizado e intercambiable, fue la gran contribución de la mentalidad militar al proceso industrial. Y, paralelamente a esta reglamentación interna, hubo una externa que tuvo otro efecto en los métodos de producción, a saber, el desarrollo del mismo uniforme militar.
 
A pesar de las leyes suntuarias que rigen la vestimenta de los diversos grupos sociales y económicos, no había una verdadera uniformidad en la vestimenta medieval; Por muy común que sea el esquema, siempre hubo variaciones y desviaciones individuales, debido a la naturaleza misma de la producción artesanal e intermitente. Los pocos uniformes que existieron fueron las libreas especiales de los grandes príncipes o municipios: Miguel Ángel diseñó uno de estos uniformes para la guardia suiza. Sin embargo, con la ampliación de los ejércitos, y los ejercicios militares diarias, se hizo necesaria la creación de una marca externa unión interna: mientras que los departamentos más pequeños que los hombres se conocían personalmente, en los departamentos más grandes podrían impedir que los hombres luchaban entre sí sólo Con un gran emblema visible. El uniforme se convirtió en esa marca, ese emblema, utilizado por primera vez a gran escala en el siglo XVII. Cada soldado tenía que tener la misma ropa, el mismo sombrero, el mismo equipo, todos los demás miembros de su departamento: el ejercicio hecha a hacer lo mismo, la disciplina hizo reaccionar de la misma manera, el uniforme hecho que se vean iguales. El cuidado diario de los uniformes se convirtió en un elemento importante del nuevo “espíritu del cuerpo”.
 
Con un ejército de cien mil soldados, al igual que el de Luis XIV, la necesidad de uniformes afectó no solo a la industria: de hecho, fue la primera demanda a gran escala de productos absolutamente estandarizados . El gusto individual, la opinión individual, las necesidades individuales, excepto las dictadas por el tamaño del cuerpo, no tuvieron parte en este nuevo sector de producción: existían las condiciones para una completa mecanización. Las industrias textiles encontraron esta demanda masiva, y cuando, más tarde, la máquina de coser fue inventada por Thimonnet de Lyon en 1829, no deberíamos sorprendernos al ver que el Ministerio de Guerra francés intenta usarla primero. Desde el siglo XVII en adelante, el ejército no solo fue un modelo de producción, sino también el modelo del consumidor ideal en el sistema de máquinas.
 
Observamos el efecto de los grandes ejércitos permanentes del siglo XVII, y de los ejércitos aún más grandes alistados en Francia durante la Revolución, cuyos triunfos tuvieron que tener mucho efecto en los futuros desarrollos de la guerra. Un ejército es un complejo de consumidores puros. El ejército, a medida que aumentó de tamaño, impuso una carga cada vez más pesada a las empresas fabricantes: el ejército debe ser alimentado, alojado y equipado, y no proporciona ningún servicio a cambio, excepto la “protección” en tiempo de guerra. Además, durante una guerra, el ejército no solo es un consumidor puro, sino un productor negativo, es decir, para usar la excelente frase de Ruskin, produce males en lugar de bienestar: miseria, mutilación, destrucción física, terror, hambre y muerte. Caracterizar el proceso de guerra y formar la parte principal del producto.
 
La debilidad de un sistema de producción capitalista, basada en el deseo de aumentar los testimonios de poder y riqueza, está dada por el hecho de que el consumo y la circulación de bienes pueden ser retrasados ​​por debilidades humanas como los valores afectivos y honestamente atendidos por el procesamiento. Estas debilidades a veces prolongan la vida útil de un producto mucho más allá del momento en que una economía abstracta había previsto su reemplazo. Estos obstáculos de producción se excluyen automáticamente del ejército, especialmente durante los períodos de servicio de verano: el ejército es el consumidor ideal, ya que tiende a reducir el intervalo de tiempo entre la producción ventajosa y el reemplazo ventajoso a cero. La casa más lujosa y sobrecargada no puede competir, debido a la velocidad de consumo, con un campo de batalla. Mil hombres derribados por balas corresponden más o menos a la demanda de mil uniformes nuevos, mil rifles, mil bayonetas y mil disparos con un cañón que no pueden recuperarse ni reutilizarse. Además, además de todas las desgracias de la batalla, hay una destrucción mucho más rápida de equipos y suministros.
 
La guerra mecanizada, que contribuye tanto a cada aspecto de la producción en masa estandarizada, es en realidad su gran justificación. ¿Existe alguna duda de que siempre actúa como un tónico temporal en el sistema que ha ayudado tanto a producir? La producción en grandes cantidades depende, para el éxito, del consumo en cantidad, y nada asegura este consumo tanto como la destrucción organizada. En este sentido, la guerra no es solo la salud de los estados, como se la ha llamado, sino también la salud de la máquina. Si la guerra-producción no estaba allí para igualar el marcador, el aumento de la capacidad de producción de la máquina podría ser absorbido sólo parcialmente: aumento en los mercados extranjeros, el crecimiento demográfico, el aumento del poder adquisitivo de las masas gracias a una reducción drástica de útiles. Cuando los dos primeros caminos se han agotado, la guerra ayuda a evitar la última alternativa, tan terrible para las clases dominantes, que amenaza a todo el sistema que los apoya.
[ Técnica y cultura , 1934]

[ Contra toda Nocividad webgunetik hartua ]

Resum de l’acció ...

Resum de l’acció del dimecres 8 de gener contra la construcció d’una torre a Fellines

El dimecres 8 de gener el veïnat de Fellines (Viladesens) es va despertar amb un important desplegament policial, que va ocupar “manu militari” el terreny d’una casa del poble, de Can Planelles (al cantó d’on s’havia realitzat l’acampada de resistència activa en contra de la Mat, d’aquest passat estiu). Les veïnes d’aquesta casa es van veure rodejades, des de primeres hores del matí, per un impressionant dispositiu policial dels mossos d’esquadra que va ocupar tot el terreny al voltant de la casa i va impedir per unes hores que ningú de la casa pogués sortir a l’exterior, protagonitzant així un veritable segrest i/o retenció de les persones de la casa, a més de deixar-les sense corrent elèctrica durant algunes hores.
Els esbirros del poder juntament amb els operaris de REE(Red Eléctrica de España) ocuparen el terreny i es trobaren amb una desagradable sorpresa, hi havia una persona amagada sota terra disposada a resistir al màxim l’intent d’ocupació per part de les forçes de repressió catalanes.
Així que van tardar unes hores a saber on estava l’activista en qüestió i a entendre com podien treure-la fora del seu amagatall. Van veure que hi havia una caravana situada al mig del terreny, allà on havien de començar a construir una de les torres del traçat d’aquesta monstruosa autopista elèctrica, anomenada MAT.
LLavors van treure la caravana del seu lloc, descobrint així l’entrada del túnel, i provocant l’ira de les activistes i persones concentrades allà fora a donar suport a la delicada situació de l’activista, ja que es van acostar massa a prop de la zona on estava l’activista, amb un camió amb un braç de grua.
En aquell moment es van produïr una de les primeres càrregues, que s’anirien repetint durant tot el dia (amb el resultat final de diverses companyes i/o activistes amb vàries contusions i lesions i dos d’elles amb el braç trencat) quan el camió es va acostar a la zona on estava, a sota terra l’activista resistint, havent pogut provocar-li la mort immediatada si arriva a trepitjar la terra de just allà sobre on estava.
La tensió i les càrregues policials es van anar repetint durant tot el dia, així com la determinació i actitud de les companyes i activistes allà reunides responguent a la prepotent i sofocant actuació dels mercenaris policials presents amb enorme quantitat respecte a les resistents (sent presents diverses dotacions dels ARRo i després a la tarda reforçats amb la presència de la BRIMo del mateix cos policial, comptant desenes de furgonetes policials, a part de policia de civil).
Els bombers es van fer càrrec de la situació, un cop la policia va veure la magnitud i dificultat d’accés del túnel en qüestió; fent mostra de la seva arrogància i complicitat amb les forçes repressives; escoltant i fent cas només dels comandaments policials, arrivant a a l’extrem que quan van arrivar a tenir contacte físic amb l’activista, li van treure l’aigua i tot el que tenia per alimentar-se durant el seu acte de resistència i oferint-ho aixì als policies presents.
Al final les forçes repressives, operaris de REE i bombers van tardar, al voltant, d’unes dotze hores per poder treure l’activista del seu amagatall preparat per resistir; des de les primeres hores del matí quan ocuparen la casa i tot el terreny dels voltants fins a les 20 hores del vespre, ja amb la foscor que cobria tot l’ambient.
A més l’activista va ser revisat, en el lloc, per un equp mèdic, en comptes, de ser traslladat en un hospital per fer-li un control més exhaustiu.
L’endemà es va organitzar una concentració de suport a la ciutat de Girona, seguida d’una roda de premsa amb els mitjans de comunicació de masses i després es va continuar amb una manifestació pels carrers de la ciutat. Tot això sota l’atenta mirada i control de les forçes policials (desplegades amb gran nombre) que van identificar vàries persones, requisar material de pintura (i casi deixen la manifestació sense ni una pancarta, ja que van intentar requisar-ho tot) i blindar part del barri vell de la ciutat, per obligar a la manifestació a no poder manifestar-se “lliurement” per la ciutat.
L’activista es troba acusat de desordres públics, coaccions i resistència a l’autoritat.
imatge-directasin-tc3adtulo2

ARGELAGA: NOCIVIDADES, DEFENSA DEL TERRITORIO Y CRISIS


DOSSIER 1: NOCIVIDADES, DEFENSA DEL TERRITORIO Y CRISIS


PortadaD1CONTRA EL MUNDO DESARROLLADO
Joan“de lo que aquí se trata es de propiciar el encuentro, desde la heterogeneidad y la horizontalidad, para que una parte significativa de las poblaciones podamos llegar a reunirnos en agrupaciones intransigentes y peligrosas”
BREVE EXPOSICIÓ DE LA NOCIÓN DE TERRITORIO Y SUS IMPLICACIONES
Miquel Amorós“Si la ordenación del territorio era la última fase de la ordenación de la vida, o sea, el caos planificado, la primera tarea de su defensa será “desordenarlo”, es decir, desmasificarlo, desprivatizarlo y conducirlo hacia la anarquía, que, de acuerdo con Reclus, “es la más alta expresión del orden”"
HAY CAPITALISMO, POR LO TANTO HAY CRISIS
Miquel Amorós
“La crisis es política, es urbana, y también ecológica. Es el momento culminante de una enfermedad social y cultural cuyos indicios son innegables: pérdida de memoria, desclasamiento, individualismo, narcisismo, degradación del lenguaje, analfabetización funcional, miedo, domesticación…”
[36 págs. 21x14 cm]

ARGELAGA 3.


Editorial
1.
El crecimiento económico descansa en la mundialización de las finanzas y en la mercantilización del espacio público o común, incluida la de sus usos antaño libres. El territorio, como soporte de grandes infraestructuras (y también como segunda residencia, espacio lúdico, paisaje, reserva, vertedero, plataforma logística, fuente de producción de energía...) se convierte en pieza clave de la mercantilización total.
La cuestión social por excelencia no se plantea desde el terreno laboral, pues el trabajo es secundario en la valorización (en la conversión de un bien en mercancía), sino desde el territorio, porque la construcción de un espacio apropiado es fundamental en la constitución del mercado global. Pero eso también es su punto débil. La defensa del territorio cuestiona directamente la naturaleza de la globalización y obstruye su funcionamiento. Es pues el factor principal de la moderna lucha de clases. El conflicto territorial configura una nueva clase, una clase proletaria que se forma en la medida en que se excluye, en la medida en que disuelve esa valorización. En la medida en que no consume, no vota, no trabaja por un salario; en la medida en que se autoabastece, cuida su salud y se autoeduca. En la medida en que se ruraliza, o aún mejor, que establece relaciones directas con el campo, que crea una colectividad en el campo o conectada con él.
Desde el propio campo, o desde lo que queda de él, la defensa del territorio no constituye “un mundo”, un lugar de la conciencia, habitado por un sujeto histórico. El habitante del campo ha perdido la memoria, y, por lo tanto, se halla fuera de la historia. No existe como comunidad territorial real dentro de un espacio abstracto oficial, en conflicto con él. La hubo, pero ya no la hay. Lo rural es hoy subsidiario de lo urbano. Está de alguna forma urbanizado. Ha de recrearse para existir realmente y eso no puede hacerse sin oponerse a la urbanización, sin desurbanizar. Paradójicamente, eso no significa destruir lo urbano, ya destruido, sino volver a lo realmente urbano, al ágora. La lucha antiurbanizadora es tanto una lucha por el campo, como por la ciudad.
La primera contradicción del combate en defensa del territorio surge por el hecho de la concentración de la población en las conurbaciones o sistemas urbanos, donde los conflictos sociales suelen mostrarse como laborales, dentro de la economía, sin cuestionarla. La fuerza de trabajo ha de competir con la maquinaria, el ahorro y la eficiencia, por lo que la tasa de explotación puede aumentar sin que lo haga necesariamente la plusvalía. Esto es así porque el “valor añadido” a la mercancía no proviene de los bajos salarios, de la sobreexplotación, sino de la tecnología y la hipermovilidad. Los propietarios de la fuerza de trabajo, los obreros, no son prácticamente necesarios como productores, pero lo son, y mucho, como consumidores. Por un lado tienden a ser expulsados del mercado de trabajo, luego a desclasarse; por el otro tienden a ser integrados en el consumo, luego a atomizase y masificarse. Por eso, ya no combaten contra la explotación, sino contra la exclusión. Tampoco rechazan el estilo de vida consumista; simplemente no tienen otra opción que esforzarse en mantenerlo.
El conflicto laboral no trasciende inmediatamente el orden porque no cuestiona la dominación, ni la forma de vida bajo la dominación. Es un conflicto urbano, que obedece al modo de vida urbano enteramente sometido a los imperativos de la economía global. En el proceso de descomposición de la sociedad de masas, que es una sociedad urbana, se producen multitud de conflictos laborales y otros de índole similar (sobre pensiones, prestaciones sociales, hipotecas, pequeñas inversiones...) intranscendentes por sí mismos, contingentes, anecdóticos. Al reivindicar algo perfectamente plausible en el marco del sistema, se pide que el sistema funcione mejor, que la carga esté mejor repartida. El conflicto laboral no tiene solución extra laboral. Ninguna organización, y mucho menos una comunidad de lucha, nace de él. Es repetitivo, no acumulativo. No cuestiona el sistema capitalista, ni objetiva ni subjetivamente, sino que reivindica un sitio más holgado dentro de él, con mejores salarios, contratos seguros, horarios más reducidos y condiciones más gratas. Todo muy legítimo, pero si no se actúa contra el sistema no se forma una clase; la clase nace en lucha contra él. Y, al revés, no hay verdadera lucha de clases sin una clase luchadora, pero no puede existir tal clase sin conciencia de sí misma. El conflicto laboral no aporta esa conciencia. En general, sin un rechazo previo de las condiciones de vida impuestas, sin una voluntad de segregación, sin una separación entre “mundos”, no hay cuestionamiento posible, ni conciencia que valga. Dadas las actuales condiciones industriales y financieras, hoy la clase explotada o es antidesarrollista o no es clase. Los conceptos de mercancía, miseria, riqueza, explotación, exclusión, clase, etc., han de redefinirse desde la óptica del antidesarrollismo.
La verdadera crítica del régimen industrial y financiero apareció en la conurbación como crítica de la vida cotidiana (que es crítica del patriarcado y crítica ecológica), desligada tanto de una base territorial como de una base laboral. Esa separación de la praxis es un problema mayor que sólo puede superarse mediante la unificación de la crítica teórica, globalmente antidesarrollista, con los conflictos urbanos y territoriales. El factor consciente lo proporciona la propia irresolubilidad del conflicto en el marco del sistema. Solamente en ese sentido, las derrotas pueden ser victorias.
Las organizaciones, formales o informales, defensivas o constructivas, han de fijarse objetivos a corto plazo que superen los límites del sistema, de acuerdo con unos principios estratégicos adecuados. Para eso la lucha real obliga a prescindir de los órganos de integración como partidos, asociaciones legalistas y sindicatos. También ha de desconfiar de los movimientos sociales que no los cuestionen y prevenirse contra sus partidarios. Ha de adoptar estructuras horizontales, asamblearias, antiestatistas, impidiendo determinados mecanismos de obstrucción y de delegación. En el instante en que lo haga, podrá transformarse en una lucha por la comunidad urbana anticapitalista.
La violencia de dicha lucha no determina su radicalidad; es cien veces preferible la astucia. Si no se atiene a la autodefensa, la violencia no es más que una afirmación de impotencia: impotencia por organizarse autónomamente, impotencia por dotarse de medios eficaces, impotencia por separarse de condicionamientos políticos y sindicales, por no saber por dónde tirar, adónde ir. Es un acto de pura negación, desprovisto de pasión creadora. Se rechaza un sistema, pero no se afirma otro. No se construye sobre pura negatividad. Lo peor es que derive en estética individualista y trate de justificarse así, caminando en círculo y volviendo al principio. La cólera de la insatisfacción no puede transitar por caminos distintos de los de la conciencia, que son los de la praxis diaria. La respuesta no puede ir separada del objetivo y éste no puede limitarse a la destrucción.
La lucha social urbana ha de tratar de asimilar la problemática territorial y ver que el campo y la metrópolis son escenarios de un mismo combate. Esa confluencia implica la asimilación de ciertos elementos críticos nuevos asociados a la formulación de otro tipo de derechos (a la alimentación sana, al agua, al territorio, al aprendizaje libre, a la atención y cuidado solidarios, a la asamblea, a la defensa...). Se trataría menos de un nuevo código de leyes que de una suma de costumbres libres a reinstituir. Los elementos arriba aludidos más evidentes son la crítica del consumismo y la crítica de la política. El principal es la crítica del trabajo asalariado. Reuniendo todas las críticas en una, la cuestión de la desposesión moderna quedará replanteada. El antidesarrollismo deriva de ella.
El nuevo sujeto ha de encontrar su espacio, hacerse su espacio (su mundo), tanto en el territorio como en la conurbación. Ha de desertar de la conurbación y, o bien reocupar el territorio, o bien transformarla en territorio. A lo largo de esa deserción y de ese cambio, que nunca se producirán sin lucha (por el territorio, por la ciudad), se constituirá como clase. Pero no se formará en el lugar de trabajo, que es un no lugar, sino en la perspectiva de su abandono. No se construye en el acomodo, sino en la ruina.
2.
La guerra contra el territorio, estadio supremo de la dominación
El modelo expansivo de conurbaciones y suburbios iniciado a mediados del siglo pasado ha convertido progresivamente a los esclavos del trabajo en prisioneros del coche, del centro comercial, de la hipoteca, del recibo de la luz… La depredación capitalista ha hecho prosperar a golpe de urbanización y fomento de infraestructuras, primero, y deslocalización de industrias y financiarización de la economía, más tarde, su dominación sobre las poblaciones. En su “hacerse mundo” las ha trastocado en usuarios, en consumidores desclasados, y en pleno reventón de sus contradicciones, de “crisis” (ecológica y climática, principalmente), está convirtiendo a una parte cada vez más numerosa en superflua. Quien controla el tablero, en este caso el territorio, controla la guerra. Es eso a lo que viene dedicándose el llamado capitalismo del despojo.
El artículo de Miquel Amorós fue escrito para un debate con Luis Blanco y Carlos García sobre “Crisi, lluites i perspectives anticapitalistes” el 25 de mayo de 2013, organizado por la Assemblea Llibertària del Vallès Oriental, en Granollers.

ZAD, Notre Dame des Landes. ¿Por qué los zadistas despiertan tanta simpatía? ¿Qué pasa ahora en la ZAD?
Cabe recordar que la ZAD (Zona de Acondicionamiento Diferido) es el territorio afectado por la construcción de un aeropuerto cerca de la ciudad de Nantes, iniciativa del alcalde socialista Jean-Marc Ayrault, hoy primer ministro, cuya realización correría a cargo de la multinacional Vinci, y al que el movimiento de oposición rebautizó como “Zona A Defender”.
En la oposición confluyen dos puntos de vista diferentes: el de quienes quieren reapropiarse de las tierras para trabajarlas colectivamente, sacándolas fuera del ámbito del Estado y de la propiedad privada, es decir, el de los zadistas, y el de aquellos que desean preservar unas cuantas hectáreas de tierra para su uso agrícola convencional, el de la Asociación Ciudadana Intercomunal de Poblaciones afectadas por el proyecto de Aeropuerto de Notre Dame des Landes, la ACIPA. Sin duda, las declaraciones de Ayrault sobre “un diálogo e intercambio constructivo” con la oposición al aeropuerto, prometiendo una revisión del proyecto y una reducción de la superficie afectada, reafirmaron la ACIPA en el “debate democrático” con las autoridades, entrando en conflicto larvado con los ocupantes zadistas. La ruptura sobrevino al abandonar los gendarmes el cruce de La Saulce, punto de control estratégico de la ZAD. Los zadistas, en previsión de un posible retorno, cavaron fosos en la carretera. Los gendarmes volvieron lanzando pelotas de goma y granadas de gases lacrimógenos, que causaron quince heridos. Como protesta, hubo manifestaciones en distintos lugares de Francia. El presidente de la ACIPA, Jules Durand, se desmarcó de la acción en un duro comunicado emitido ese mismo día: “La ACIPA y la ADECA lamentan que se excavaran trincheras en la única carretera que podía utilizarse con normalidad, dando pretextos al enfrentamiento y comportando la escalada de violencia tanto de un lado como de otro”. No contento con eso, declaró al diario “Libération”: “La ACIPA condena los enfrentamientos violentos e inútiles que van a dificultar el inicio de diálogo con los poderes públicos que parecía vislumbrarse.”
Pobles vius, pobles combatius! Retazos de un año de lucha contra la Alta Tensión (Segunda parte)
Segunda y última parte de este testimonio y análisis de la oposición organizada contra una Línea de Alta Tensión, entre diciembre de 2010 y diciembre de 2011, en la comarca valenciana de la Vall d’Albaida.
Una tele, un frigorífico y un Volkswagen. Reflexiones alrededor de la lucha minera
Este artículo de No i punt, colectivo afincado entre Albaida, Alcoi y Alicante, reflexiona sobre las demandas de los mineros asturianos en un contexto de puja del capitalismo a favor de técnicas extractivas cada vez más dañinas, como es la minería a cielo o a tajo abierto. Se trata, no lo olvidemos, de un escenario de cenit petrolífero y gasístico. El trabajo se divide en cuatro apartados: “El primero consistirá en una breve descripción del sector minero en el Estado español; en el segundo indagaremos en las razones y causas que despertaron la aceptación y simpatía de ciertos sectores hacia la lucha de los mineros y los diferentes impactos de la actividad minera; en el tercero intentaremos analizar cuáles son las reivindicaciones de los mineros, las alternativas al carbón lanzadas por el Estado, la izquierda y los grupos ecologistas y las contradicciones que esconden; finalmente, nos centraremos en algunas hipotéticas situaciones que podrían apuntar hacia futuras soluciones a los problemas de la alienación laboral y la secularización del actual sistema.”

La moneda social, ¿una herramienta transformadora?
El grupo por la defensa del territorio del Alto Palancia analiza el fenómeno de la moneda social a partir de los discursos del Movimiento Decrecentista francés y la Cooperativa Integral Catalana, a los que considera sus principales promotores. Los primeros, a nivel europeo y, los segundos, en la península. Si bien a estos grupos hay que reconocerles el haber introducido en la escena pública un cierto cuestionamiento del mito liberal del crecimiento ilimitado y el colapso al que nos conduce, hay que recriminarles del mismo modo su autocomplaciencia general, de la que deriva que hablen de “‘salir de la economía’ sin un proceso de luchas y enfrentamientos previo, considerado no deseable […] O lo que es lo mismo, salir del capitalismo sin un proceso de derribo, tan solo con la buena voluntad de un conjunto de ‘prosumidores’ (productores/consumidores)”.

De la lucha contra la macrocárcel a una perspectiva revolucionaria contra la cárcel en Euskal Herria
El colectivo Autodefentsa parte, en este texto de 2010 y revisado en octubre de 2012 para su publicación en el número siete del boletín Armiarma, de la experiencia de movilización contra la macrocárcel de Zaballa (Vitoria-Gasteiz) para deliberar acerca de las dificultades y límites que encuentran a su paso quienes luchan por la abolición de todas las cárceles.

Carta de Giobbe, represaliado anti-TAV, del 27 de agosto de 2013
Las instituciones italianas promotoras del TAV llevan años tratando de imponer su paso por Val di Susa, valle situado al oeste del Piemonte, lo que ha venido traduciéndose en detenciones, encarcelamientos y criminalización del movimiento opositor. Intento de robo, secuestro agravado y resistencia a un funcionario publico; con estas acusaciones fue arrestado el pasado 13 de agosto en Dumenza, localidad y municipio de Varese, David Giacobbe. Los echos se remontan al 16 de noviembre de 2012, en relación a una discusión verbal con un carabinieri en las inmediaciones de una acampada contra el TAV en Val di Susa. La tarde del 27 de agosto Giobbe fue excarcelado en tercer grado, con la prohibición de dejar Turín y la obligación de volver dormir a prisión. Ese mismo día, seis activistas más fueron detenidos.
Giobbe forma parte del equipo de redacción de “Nunatak. Revista de historia, cultura y lucha de la montaña”.
Simone Weil y el marxismo. Entre la revolución y la renuncia
El trabajo de Bernard Pecheur sobre Simone Weil nos acerca a la encrucijada del pensamiento revolucionario ante el enorme retroceso del movimiento obrero de su tiempo. Simone destacó como autora original y comprometida, siendo la que más insistió en que la tarea primordial de la revolución consistía en situar al ser humano como medida de todas las cosas. No creía en la función liberadora del progreso mecánico o económico: el trabajador seguiría siendo explotado y, por lo tanto, continuaría deshumanizándose. En un régimen socialista que no suprimiera las fábricas y las estructuras burocráticas todos estarían sometidos a imperativos técnicos y económicos, definidos por una nueva clase explotadora, de vocación totalitaria, encaramada en el Estado. Al aplastar la individualidad y engendrar la burocracia, la revolución social se convertiría en una atroz dictadura. El vehículo que nos llevaría a la misma serían los partidos. Su único objetivo era el poder, no el bien público o la justicia, para lo cual cualquier engaño o iniquidad valía. Pero “solo lo que es justo es legítimo”, la mentira y la manipulación eran aliadas del totalitarismo. En uno de sus últimos escritos nos advertía del mal partidista que había que evitar. Los partidos políticos eran máquinas de pasión espuria, la negación misma del pensamiento y, por lo tanto, de la verdad y de la libertad, una “lepra que nos mata” cuyo único remedio no podía ser más que la supresión de aquellos.
El presente texto forma parte de los trabajos preparatorios de un escrito colectivo, La Lámpara fuera del Reloj, que será publicado en Francia en los próximos meses por Les Amis de la Roue.

Incitación al socialismo. Prefacio a la segunda edición
Landauer es el teórico anarquista que más ha identificado el espíritu romántico con el revolucionario. Las revueltas campesinas anabaptistas y las formas de libertad engendradas en el pasado precapitalista y ahora desaparecidas inspiraron su obra. Landauer buscaba en la cultura comunitaria y asociativa de la Edad Media –en los gremios, cofradías y hermandades– elementos para la constitución de un mundo socialista y libre. Fue uno de los pocos que defendió el retorno al campo como parte del programa revolucionario. La Modernidad, según decía, no había sido más que un periodo de decadencia y de transición a la que una revuelta quiliasta y milenarista pondría fin. No se trataba de una vuelta al pasado, sino de la creación revolucionaria de una nueva cultura socialista apoyada en los mejores logros de la civilización anterior, cuando el Estado no existía. Los males de la industria, justificados por un filisteismo burgués, compartido por no pocos dirigentes obreros, le empujaron a condenar el progreso y toda concepción social basada en él. Cualquier mejora, inmersa en un ambiente productivista, no serviría más que para agravar el mal. Para Landauer, como para W. Benjamin, la historia no seguía caminos evolutivos, sino que era como una charca agitada por repentinas explosiones y abruptos instantes, las revoluciones. Eran  momentos en los que las utopías sociales ponían en relación dialéctica el presente con el porvenir. El prólogo de Incitación al socialismo, uno de sus últimos escritos, demuestra el grado de lucidez práctica con que encaraba la revolución real, con sus lastres y sus promesas de futuro.
Progreso y Revolución. A propósito de La Repoblación de José Ardillo
Curro Rodríguez parte del reino de Harzan de La Repoblación para arribar a los escritos críticos con el industrialismo leninista, como El Bosque ruso de Leonid Leonov. Entre tanto nos guía por la etapa napoleónica, “cuando la idea de Progreso se transforma en la nueva razón de estado, la nueva piedra de toque de la burguesía como clase dominante”; relata cómo la etnografía napoleónica “da un buen ejemplo de lo que el Imperio Napoleónico se propuso como meta para consolidar su proyecto de dominación”; nos habla del Dersu Uzala de Vladimir Arseniev, de la Revolución Rusa, de la historia de la etnografía soviética y nos adentra en la obra de, entre otros autores, Evgueni Zamiátin, “quizás el más representativo en torno a la crítica de la imposición técnica y burocrática de la Revolución”.

Argelaga # 2 (revista / aldizkaria)


arleaga_dos

#2 – juny 2013.


1. Editorial

Conscientes de la naturaleza de las fuerzas que perturban la civilización industrial, rechazamos enérgicamente los principios en que se basan: el progreso, el desarrollo, el monopolio de la fuerza y el deseo manipulado. No creemos en las reformas, más bien esperamos que las contradicciones de dicha civilización den lugar a un movimiento subversivo, capaz de crear una nueva sociedad desindustrializada partiendo de sus ruinas.
La industrialización total, la generalización del trabajo asalariado y la jerarquización –el desarrollo de las fuerzas productivas y del Estado– como remedio a las desigualdades sociales, no han sido más que una ilusión y una falacia. La industrialización y el empleo remunerado no han dejado de progresar en toda clase de gobiernos. Incluso la dirección de los Estados ha pasado y sigue pasando por manos socialistas, comunistas o populistas, sin que la opresión social disminuya, aunque vaya disfrazada de «bienestar» o de «socialismo». Es más, a las viejas servidumbres se han añadido nuevas: la humanidad, es obligada a vivir cada vez más en precario en un territorio devastado vigilados por un aparato represor.
En tal contexto, la revolución no es una locomotora de la historia, sino un freno de emergencia que interrumpe su curso para evitar la catástrofe. Al actual modelo social basado en la concentración de recursos, personas y capitales en grandes agregados urbanos dirigidos por una clase político-financiera han de oponérsele formas de vida igualitarias no capitalistas, pequeñas unidades agrícolas y artesanales dispersas por el territorio y en equilibrio con él. No se trataría empero de una vuelta al campo espontánea, de un simple proceso de desurbanización, sino de un regreso a la ciudad, es decir, al espacio autogobernado y descapitalizado donde la libertad y la historia tuvieron su origen.
El combate social presenta pues dos aspectos diferenciados: por un lado, es una defensa del territorio y una reconstrucción de la comunidad campesina autogestionada que lo hizo habitable; por el otro, una lucha urbana que en nombre de la Razón reivindica el derecho a la ciudad, al ágora y a la barricada, frente a los dirigentes y expertos tecnócratas de la megalópolis-empresa que invocan al Progreso, a la democracia partitocrática y al Mercado. Dicho combate ha de propulsarse en una sociedad anómica, uniforme y anquilosada, donde no existen estructuras ciudadanas ni agrarias propiamente dichas, sino un magma urbano indiferenciado parasitando un territorio suburbanizado. Las formas de convivencia que alberga son rígidas y vacías, descompuestas y sin aliento, propias de individuos solitarios, fragmentados y desarraigados, apocados y asociales.
No es de extrañar entonces que en los medios contestatarios circule, bien un narcisismo seudorrebelde, o bien una pose nihilista, que pretenden sentar cátedra sobre qué es el «anarquismo», cuando ellos mismos no dejan de ser un mero reflejo del individualismo en el que desemboca la decepción con el anarquismo orgánico. En una perspectiva apocalíptica, tal individualismo se transforma en un activismo «violentista» más que violento, previsible y desnortado. En una perspectiva derrotista nos sitúa en el camino de la pasividad ilustrada o peor, en el del oportunismo. La acción revolucionaria no equivale ni a la violencia, ni a la teoría; no es intrínsecamente agresiva, ni tampoco estéticamente contemplativa. No persigue en exclusiva la elaboración de un corpus teórico, que a modo de resplandeciente revelación descubriera a los habitantes del planeta la verdad indiscutible ante la que se debieran postrar. Tampoco depende de una obsesiva gimnasia del enfrentamiento, que pasando a un consabido «ataque» despertaría en las masas sometidas un cierto gusto por la comunidad y la libertad.
Si bien es verdad que no puede hablarse de revolución sin contenido ni conflicto, sin proyecto ni estrategia de lucha, hoy por hoy las bases del cambio revolucionario reposan en el trabajo laborioso de formación y relación, que garantice el funcionamiento asambleario y horizontal de la resistencia organizada –que consolide la democracia directa como herramienta de gestión y transformación social– y, a la vez, en la batalla por las ideas que prepare el cambio de mentalidad necesario –de forma que los combates concretos no sean contemplados solamente en su inmediatez. Como las Tesis sobre Feuerbach indicaron: «No basta que el pensamiento pugne por abrirse paso en la realidad; es necesario que la realidad misma se esfuerce por abrirse paso en el pensamiento.»
Pues bien, en cuanto al escenario de la resistencia, hemos pasado de un mar de ruralidad con enclaves urbanos, a un océano urbanizado con enclaves rurales, con todas las consecuencias. La acumulación de capitales se apoya más que nunca en la transformación del territorio, dividido en zonas densamente pobladas y en grandes áreas de reserva o de vertido. Eso significa que la cuestión social se vuelve, por encima de todo, deserción del estilo de vida capitalista y defensa del territorio. La defensa tiene dos vertientes, la positiva y la negativa. La primera trata de establecer modos de segregación práctica; intenta rescatar el modo de vida campesino partiendo de lo local, reconstruir la sociedad civil mediante ocupación y colectivización de tierras y viviendas, redes de producción y consumo autogestionadas y no monetarizadas, tecnologías alternativas, uso de energías renovables a pequeña escala… En general, abriendo vías de cooperación directas entre los resistentes urbanos y los rurales, puesto que también pretende, aunque vaya más despacio, reconstituir la vida ciudadana apoyándose en esa cooperación solidaria, gracias a la recuperación de espacios públicos, a la creación de huertos urbanos y talleres artesanales, a la celebración de asambleas de barrio… La autodefensa se da tanto en el campo como en la urbe.
Ahora bien, la intención que subyace en toda defensa es parar golpes, golpes que se ven venir. Pero si únicamente se empleara en pararlos, sin tratar de devolverlos, la resistencia sería algo tan absurdo como una batalla donde la pasividad prevaleciese. Clausewitz, el teórico de la guerra dijo: «La defensiva no es más que una forma ventajosa de guerra, por medio de la cual se desea procurar la victoria para poder, con ayuda de la preponderancia adquirida, pasar al ataque, es decir a un objeto positivo». Y ahí entra en juego la vertiente negativa, la lucha contra el proceso urbanizador y la construcción de grandes infraestructuras, el sabotaje de los cultivos industriales, la movilización contra las centrales nucleares y las eólicas industriales, la oposición al autoritarismo y al control social, el frente contra la mercantilización del consumo, del ocio y de la cultura, y, en definitiva, las escaramuzas por la desestabilización del modelo desarrollista.
Los dos aspectos, el convivencial y el combativo son necesarios, pero han de marchar unidos. Si se separasen, las reglas del mercado integrarían las experiencias creativas y el juego político disolvería los antagonismos sociales. Se construiría en el aire, se lucharía para nada.

2. Contenidos

Energías renovables y transición energética (mensaje dirigido a los antifracking)

La técnica de fracturación hidráulica encarna como ninguna otra la desastrosa huida hacia delante del capitalismo mundializado. Lejos de lo que pregonan sus promotores en Cataluña, Burgos, Cantabria o Euskal Herría, en Estados Unidos, donde llevan más de diez años de ventaja en esta particular carrera, la población no está cabalgando ni mucho menos a lomos de ningún «boom» del gas natural gracias al fracking. El precio de este recurso fluctúa constantemente y cuando sube, cada vez que se inyecta más gas no convencional en el global, la demanda se hunde y los precios bajan. Según el New York Times, las empresas que se dedican a estas explotaciones perdieron 10.000 millones de dólares en 2012, con pérdidas aún más importantes entre 2010 y 2011. A pesar de la buena nueva difundida por BNK España-Trofagás, HEYCO Energy Group/Petrichor Euskadi, R2 Energy (Montero Energy Corporation SL), la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA) o algún que otro idiota con carnet de político, la fracturación hidráulica ni es rentable ni favorece la autosuficiencia energética de ninguna comunidad. El problema radica en que la producción de cada pozo decae a un ritmo muy rápido. El gas de pizarras es muy disperso y de difícil extracción, lo que obliga a excavar más y más pozos que cada vez producen menos.
Guy Michel, perteneciente al medio libertario de Béziers, en Francia, se dirige en este artículo a los antifracking. Cuestiona las llamadas energías renovables y la transición energética como alternativa a la presente crisis multifactorial: energética y territorial antes que financiera.

Diálogos a propósito de Notre-Dame-des-Landes (ZAD)

El texto de Patrick Drevet y Venant Brisset en forma de diálogo penetra incisivamente en la realidad de la lucha contra el aeropuerto de Nantes gracias a un recurso formal que permite exponer casi pedagógicamente la dialéctica entre lo concreto y lo general de un conflicto ejemplar. Su confección es fruto de un esfuerzo común, sin que ninguno de los autores encarne en exclusiva un rol concreto, sea el de la visión «de cerca», o la «de lejos». La defensa de la zad es el mayor y más ilustrativo conflicto antidesarrollista del momento, recogiendo el testigo de la campaña italiana no-tav, cuyo frente mayor está en Val di Susa.
Patrick tuvo relación con la Alliance contre toutes les nuisances y con otras experiencias efímeras. Brisset formó parte de la Alliance y de otros colectivos como el Comité d´action de Serre la Fare, Les Amis de La Ramade, el Comité de soutien à René Riesel y la publicación In Extremis (bulletin de liaison anti-industrielle).

Declaración a los poderosos de aquí y de otros lugares…

Cartel pegado a raíz de la convocatoria «¡Siembra tu ZAD!» del 13 de abril, llamando a cultivar los terrenos como respuesta a los desalojos y amenazas policiales. El paralelismo con los Diggers no puede ser más pertinente. Aunque medien tres siglos y medio de distancia la ocupación de tierras para su cultivo colectivo sigue siendo un arma necesaria para el cambio radical de la sociedad de la destrucción y el despilfarro.

Pobles vius, pobles combatius! Retazos de un año de lucha contra la Alta Tensión (primera parte)

Resumen de un texto aún mayor que está por publicarse. El artículo es a la vez un testimonio y un análisis exhaustivo de la lucha contra la construcción de la Línea de Alta Tensión Juan Urrutia-Alcoy a su paso por el Valle de Albaida, en el sur de la provincia de Valencia, que rebasó los límites de oposición ciudadanista y dio lugar a un movimiento realmente popular. El organismo coordinador, la Plataforma Contra la Alta Tensión, es analizado de principio a fin en todos los detalles de su recorrido a fin de extraer el máximo de enseñanzas. Estamos ante un documento importante por el ejemplo que da, pues rara vez las luchas van acompañadas de esfuerzos reflexivos a la altura de las circunstancias.

Euskal Herria 2013, repensándonos en movimento

Artículo de Juantxo Estebaranz acerca del papel condicionante del soberanismo en la escena social vasca y de las dificultades en sostener un discurso alternativo no determinado por éste. Destacaríamos la propuesta de comedores escolares como práctica a ser tenida en cuenta, muy relacionada con los huertos urbanos, la agroecología y la alimentación sana. El autor es sobradamente conocido en los ambientes radicales, en sus múltiples facetas de editor, investigador, conferenciante y analista. Sus trabajos sobre los comandos autónomos y el anarquismo vasco son meritorios, así como su labor editorial en Muturreko burutazioak y en la revista Resquicios. A su pluma se deben libros importantes para comprender momentos cruciales de la época como Tropicales Radicales y Los Pulsos de la Intransigencia, así como numerosos artículos aparecidos en publicaciones alternativas y libertarias.

La fertilitat dels horts urbans comunitaris

Una somera aproximación a una práctica de lucha urbana que no se encasilla en una estrategia de subsistencia primaria, sino que al construir un nuevo espacio de trabajo, encuentro y discusión cobra una dimensión política y social inesperada.
Etnocidio en las nuevas fronteras de los hidrocarburos. El avance de la frontera petrolera amenaza a los pueblos en aislamiento voluntario del Perú
El trabajo de Marc Gavaldà, de los colectivos Repsol Mata y Alerta Amazónica, versa sobre la opción del aislamiento por parte de comunidades indígenas como estrategia de resistencia frente a la agresión de la sociedad de clases. Los intereses económicos se muestran imparables y la prospección de petróleo conduce al etnocidio, a menos que la sociedad civil reaccione y lo detenga plantando cara a las multinacionales petroleras y a los gobiernos que obedecen sus dictados.

Entrevista relativa a la cooperación internacional para el desarrollo

Si hay algo peor que el llamado «desarrollo» es la «ayuda al desarrollo». Mediante tales auxilios, los países de capitalismo pleno que constituyen el «Norte» facilitan la liquidación de formas locales de capitalismo y restos precapitalistas en los países del «Sur», lo que aboca a una parte considerable de su población a la precariedad y la pobreza, empujándola a emigrar a las periferias míseras de las metrópolis. La constitución del mercado mundial disimulada apenas tras la susodicha «cooperación» significa la desarticulación completa de la sociedad campesina y la formación de un ejército internacional de reserva de mano de obra dispuesto a alimentar la esclavitud asalariada.

Meditación sobre una ruina anunciada. La Ciudad del Medio Ambiente de Soria

En cualquier rincón de la sociedad el desarrollismo capitalista expone planes de arrase que anuncian, a veces con demasiada antelación, sus intenciones transformadoras. Incluso cuando su conclusión ha abortado o se ha ralentizado, los resultados son horribles. Muestran visiblemente todo lo que el desarrollismo ya era en esencia.
Diez tesis sobre Chernóbil. Mensaje amistoso al Sexto congreso internacional de Médicos por el impedimento de una guerra nuclear
La publicación de algún texto clásico, máxime si es inédito, difícil de encontrar o mal traducido, resulta siempre de interés. Después de la catástrofe de Fukushima la opción nuclear ante la crisis energética parece menos creíble, aunque los poderes que dirigen la sociedad hacia el desastre general no la han descartado en absoluto. Por el momento su rentabilidad dudosa es su mayor enemigo, pero todo depende de los desequilibrios del mercado del petróleo y del gas ante una demanda que no puedan colmar. Las tesis de Günther Anders señalan ese otro aspecto de la energía nuclear, el militar, al que se halla ligada la transformación totalitaria del poder, complemento político de la sociedad desarrollista avanzada.

Actualidad de Gustav Landauer

José Ardillo, que acaba de publicar su segunda novela crítica con la idea de progreso, titulada La repoblación (Brulot ed., 2013), recuerda a otro clásico olvidado, Landauer, que vale la pena tener presente. Su preocupación por la preparación positiva de la revolución para acometer «el día de después» con una alternativa clara, ya prevista y probada, no tiene parangón en ningún otro autor libertario. En nuestra perspectiva antidesarrollista su lectura es provechosa e incluso inspiradora. En el proceso revolucionario la destrucción es necesaria, pero no más que la reconstrucción sobre otras bases. La negación o se vuelve creación o reproduce lo caduco

Situación actual de los tartazos a Barcina y la lucha contra el TAV

 
Ciclo de charlas durante la última semana de noviembre en diferentes espacios autogestionados. Tendrán lugar a las 19:00 horas los días 26, 27, 28 y 29.

 
                                       
Santurtzi, Amurrio, Sopela eta Bilbon azaroaren amaieran, ondorengo lau egunetan hitzaldiak izango dituNK, azaldu haiteke!!

Tartalarien epaiketa azaroaren 18an - Noviembre 18 juicio para por los tartazos


El 18 de noviembre en la AN tendrá lugar el juicio por los tartazos contra el TAV
AHTren AURKAKO TARTAKADAK YOLANDA BARCINARI: Entzutegi Nazionalak epaiketa azaroaren 18rako ezartzen du 5 eta 9 urte arteko kartzela zigor eskaerekin.
Bideoa: Tartalariekin Elkarrizketa (Ateak Ireki) 
Elkartasun Manifestua: Sinatu! 

Gogoratuko duzuenez, 2011ko urriaren 27an, Mugitu!, AHTren aurkako desobedientzia mugimenduko hainbat kidek Yolanda Barcina Nafarroako Lehendakaria tartakatu zuten, Pirinioetako Lan Elkarteak Okzitaniako Tolosan, ospatzen ari zen osoko bilkuran ((Ikusi Bideoa). Protesta ekintza honek Yolanda Barcina salatzea helburu izan zuen, une hartan Tolousen, bera baitzen, AHTren inposaketaren Euskal Herriko arduradun nagusiena. Duela gutxi, Entzutegi Nazionalak auzipeturiko lau pertsonen aurkako epaiketa azaroaren 18rako ezarri du, hauek, Auzitegi Gorenean helegitea sarturik duten arren eta helegitea onartuko dien edo ez, Gorenaren erantzunaren zain daudela. Prentsaurrekoaren testua
(más abajo en castellano)

Auzipeturiko lauetatik hiruri “agintearen aurkako atentatuaren zuzeneko egile” izatea leporatzen zaie eta laugarrenari “beharrezko laguntzailea” izatearena. Lau auzipetu hauen aurkako zigor eskaerak bai fiskalak, bai Yolanda Barcinaren akusazio partikularrak egiten dituena hauexek dira:

- Eskaera fiskala: 5 urteko kartzela eta 2.700 €ko isuna auzipetu bakoitzarendako.
- Barcinaren akusazio partikularraren eskaera: 6 urte eta 3.600 €ko isuna hiru auzipetuendako eta 9 urte eta 5.400 €ko isuna laugarren auzipetuarendako, Nafarroako herri txiki bateko zinegotzia izanik “agintari izatearen egoeraz baliatzearen larrigarriarekin”.

Abiadura Handiko Trena ekologikoki proiektu suntsitzailea da eta ekonomikoki ruinosoa. Energia xahutzaile itzela da eta ingurunearen txikitzailea. AHTk lurraldearen zentralizazioa herri erraldoien inguruan areagotzen du herri txiki eta hiri ertainen kaltetan. Hiper mugikortasuna sustatzen du eta elitista hutsa da: herritarren gehiengoak oso gutxi erabiltzen du edo batere ez, eta gutxiengo batek baino ez du maiztasun batekin erabiltzen. Gainera, AHT bezalako lan erraldoiek baliabide publikoen xahuketa izugarria suposatzen dute eta gaur egun pairatzen ditugun murrizketa sozialen erantzule zuzenak dira.
Hau gutxi balitz, buruzagi klaseak 25 urte daramatza proiektu honen kostu ekonomiko, sozial eta ekologikoak ezkutatuz. Proiektuaren ustezko ontasunez gezurretan aritu da, AHTren aurkaritza irainduz eta askotan kriminalizatuz, eta kasu gehiegitan jukutriaz aberastu da, Bárcenasen paperak erakusten duten moduan. Yolanda Barcina anderea larderia eta iruzur jarrera etengabe honen adierazle nabarmenetakoa dugu.
Honela bada, buruzagien tartakatze herrikoia erabat zilegi eta ulergarri dela uste dugu. Batez ere, Yolanda Barcinaren kasuan bezala, AHT inposatu, kalteak ezkutatu eta benetako eragin ekonomiko eta sozialen inguruan gezurra esan dutenean. Aldiz, lau auzipetuen aurka eskatzen diren 5 eta 9 urte arteko kartzela zigorrak oso larriak eta neurrigabeak direla salatzen dugu, mendebaldeko inongo herritan parerik ez dutenak. Horren ordez, antzeko tarta jaurtiketek oso ondorio legal arinak izaten dituzte, izatekotan, eta hutsegite epaiketa batean bukatzen dira. Hau guzia, Justiziak politikari gezurti eta ustelekin agertzen duen eskuzabaltasunarekin kontrastatzen du, kasu gehienetan absolbitzen baititu.

Honegatik guziagatik, Yolanda Barcinaren aurpegia gozotzeagatik Entzutegi Nazionalean lau pertsona hauen aurka hasiriko prozesuaren artxibatzea exijitzen dugu, hala nola, Abiadura Handiko Trenaren lan guzien berehalako gelditzea. Alde guzietatik begiratuta, ekintza hau, Tolousen epaitua beharko zuen, gertakarien tokian. Horrexegatik, prozesu honek “injustizia penalaren” elementu guziak biltzen dituela esaten dugu, Entzutegi Nazionala bezalako salbuespenezko epaitegien erabilerarekin. Honela, disidentzia oro jazartu eta desobedientzia zibila kriminalizatzeko geroz eta zigor kode errepresiboagoak aplikatzen dituzte. Prozesu hau, jendeari kontzientzia hartzeko balio izatea nahiko genuke, AHT beharrezko ez izateaz gain erabat kaltegarria dela jabetzeko, hain zuzen ere, bestelako azpiegitura megalomano eta suntsitzaileak diren moduan.

Tartalarien sostengurako eta epaiketaren salaketarako kanpainaren indartzea:
Epaiketari begira, uda aurretik abiatu genuen kanpaina urria eta azaroa bitartean indartuko dugu. Herritarrak kanpaina honetan parte hartzera gonbidatu nahi ditugu, beraiek deritzoten erarik egokienean: komunikabideetara idatziz, tartalariekin hitzaldiak antolatuz, laguntza ekonomikorako ekimenak sustatuz (kontzertuak, zozketak...), elkartasun manifestua atxikimendu indibidual eta kolektiboak eginez, diruz lagunduz, e.a. (Manifestua: frantsesa, ingeleraz)
Prestaturiko ekimenen artean, azaroan burutuko ditugunak nabarmendu nahi ditugu:
- Azaroaren 7an, ostegunarekin: protesta elkarretaratzea Iruñean, Pirinioetako Lan Elkartearen (CTP) osoko bilkuraren aurrean. Orain dela bi urteko kongresuan, oroituko duzuenez, AHTren aurkako Yolanda Barcinaren tartakatzea izan zen.
 
- Azaroaren 12an, asteartearekin: elkartasun ekintza eta elkarretaratzeen jardunaldi deszentralizatua.
- Azaroaren 16an, larunbatarekin: Manifestazio nazionala Iruñean.
- Azaroaren 18an, astelehenarekin: epaiketa eta elkarretaratzea Entzutegi Nazionalean (San Fernando de Henareseko Salan, Madril).

Abiadura Handiko Trenik Ez
Tartalarien aurkako prozesua itxi

Desobedientzia ez da delitua

Laguntza ekonomikoa:
3035.0068.08.0680058591
Harremana:
Tlfnoa: (0034)654480589

Argibide gehiago:


Iruñean, 2013ko irailaren 17an


TARTAZOS CONTRA EL TAV A YOLANDA BARCINA
La Audiencia Nacional fija el juicio para el 18 de noviembre
con peticiones de 5 a 9 años de prisión
Como se recordará, El 27 de octubre de 2011, varias personas integrantes en el movimiento de desobediencia al TAV Mugitu! realizaron una acción en la que se “entartó” a la Presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, en el transcurso de una sesión plenaria de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, en la ciudad de Toulouse. La acción de protesta realizada tenía como objetivo denunciar a Yolanda Barcina, como principal responsable presente en aquella reunión, de la imposición del Tren de Alta Velocidad en Euskal Herria, que desde sus orígenes ha suscitado una amplia oposición. Recientemente, la Audiencia Nacional ha fijado para el próximo 18 de noviembre la celebración del juicio a las cuatro personas encausadas, a pesar de que los abogados de la defensa hayan recurrido al Tribunal Supremo y estén a la espera de una respuesta por su parte a este recurso.

A tres de los cuatro imputados se les acusa de ser “autores materiales de atentado contra la autoridad” y al cuarto “en concepto de cooperador necesario” en dicho atentado. Las demandas a cada uno de los cuatro encausados, tanto por parte de la fiscalía como por parte de la acusación particular de Yolanda Barcina son las siguientes:

- Petición fiscal: 5 años de cárcel y 2.700€ de multa a cada uno de los cuatro encausados.
- Petición de la acusación particular de Barcina: 6 años y 3.600€ de multa a tres de los cuatro imputados además de 9 años y una multa de 5.400€ a uno de los cuatro por “el agravante de prevalerse de su condición de autoridad” al ser concejal de un pequeño pueblo de Navarra.

El Tren de Alta Velocidad es un proyecto ecológicamente devastador y económicamente ruinoso. Gran despilfarrador de energía, destructor del entorno, el TAV acrecienta la centralización del territorio en las grandes urbes en detrimento de los pueblos pequeños y ciudades medianas, fomenta la hiper movilidad y es elitista: la mayor parte de los ciudadanos lo utilizan muy poco o nada, y sólo una minoría se sirve de él con cierta frecuencia. Además, las grandes obras como el TAV suponen un enorme derroche de recursos públicos y son uno de los motivos de los fuertes recortes sociales que padecemos.
Por si fuera poco, la clase dirigente ha ocultado a sabiendas durante los últimos veinticinco años el coste social, económico y ecológico del proyecto; se ha dedicado a mentir sobre sus supuestas bondades, ha insultado cuando no ha criminalizado a la oposición al TAV allí donde ésta se ha manifestado, y en muchos casos se ha enriquecido fraudulentamente como lo demuestran los papeles de Bárcenas. Yolanda Barcina representa a la perfección esta actitud de prepotencia y engaño permanente.
Así pues, consideramos que acciones populares como el “entartado” de dirigentes que, como Yolanda Barcina, son responsables de haber impuesto el TAV ocultando sus efectos nocivos, así como de haber mentido sobre su verdadero impacto económico y social, son perfectamente legítimas y comprensibles como forma de protesta justa contra el TAV. En cambio, denunciamos que la gravedad y la absoluta desproporción de las penas de 5 a 9 años de prisión solicitadas contra estas cuatro personas no tienen parangón en ningún país occidental, puesto que acciones similares de lanzamiento de tartas a las autoridades apenas suelen tener consecuencias legales y son como mucho objeto de juicios de faltas. Todo ello contrasta vergonzosamente con la “magnanimidad”que muestra la Justicia con los políticos embusteros y corruptos, absueltos en la mayoría de los casos.

Por todo ello, exigimos la paralización de las obras del Tren de Alta Velocidad y el archivo del proceso incoado en la Audiencia Nacional contra estas cuatro personas por endulzar con tartas el rostro de Yolanda Barcina. Este es un asunto que, en todo caso, debiera haberse juzgado en Toulouse. Podemos por tanto afirmar que este proceso reúne todos los elementos propios de la “injusticia penal”, como son la utilización de tribunales de excepción como la Audiencia Nacional para reprimir la disidencia social y la aplicación de códigos penales cada vez más represivos para criminalizar la desobediencia civil. Queremos que el final de este proceso sirva de toma de conciencia respecto a lo innecesario y dañino del TAV, y de otras infraestructuras igualmente megalómanas y destructoras.

Intensificación de la campaña de apoyo a los tartalaris y de denuncia del juicio:
La campaña iniciada antes del verano se intensificará en los meses de octubre y noviembre, previos al juicio. Animamos a la población a participar de la manera que crea más conveniente: tomando parte en las dinámicas propuestas; escribiendo a los medios de comunicación; organizando charlas con los “tartalaris”; promoviendo iniciativas de apoyo económico (conciertos, sorteos...); adhiriéndose individual y colectivamente al manifiesto de solidaridad (también en francés, e inglés) apoyando económicamente; etc...
Entre las actividades programadas destacamos las que se celebrarán en el mes de Noviembre:
- El día 7, jueves: Concentración de protesta ante la sesión plenaria de la CTP en Iruñea. Recordemos que hace dos años en el congreso de esta organización celebrado en Toulouse se realizó el entartamiento anti TAV de Yolanda Barcina.
- El día 12, martes: Jornada descentralizada de acciones y concentraciones de solidaridad.
- El día 16, sábado: Manifestación a nivel de Euskal Herria en Iruñea.
- El día 18, lunes: Juicio y concentración en la Audiencia Nacional (Sala de San Fernando de Henares, Madrid).

No al Tren de Alta Velocidad
Fin del proceso contra los cuatro tartalaris

La desobediencia no es delito

Apoyo económico:
3035.0068.08.0680058591

Contacto:
Tlfno: (0034)654480589

Más información:


Iruñea, 17 de Septiembre de 2013