EL IMAGINARIO POST(NEO)COLONIAL DE LA DEPENDENCIA AFRICANA

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EL IMAGINARIO POST(NEO)COLONIAL DE LA DEPENDENCIA AFRICANA
 

TIERRA Y LIBERTAD
Nº 343 - Febrero 2017 

El 5 de diciembre de 1992, en la playa de Mogadiscio, el entonces ministro francés de Sanidad, Bernard Kouchner, se hace filmar por las cámaras de televisión de medio mundo mientras baja de un barco de ayuda humanitaria con un saco de arroz a la espalda.

El barco, según el Estado y los medios de comunicación franceses, contiene arroz recogido por los niños franceses. En efecto, durante las semanas precedentes al desembarco se organizó en las escuelas del vecino país una campaña llamada «Arroz para Somalia». Todos los niños franceses fueron a la escuela con uno o dos kilos de arroz para mandar a los niños somalíes. Pero parece que el arroz que llega a las poblaciones hambrientas del Cuerno de África no es el de los paquetes de kilo que se ven en los supermercados. Es el contenido de los habituales sacos de veinticinco kilos de la ayuda alimentaria. En cualquier caso, el Estado francés no necesitaba la colaboración de los niños para llenar de ayudas alimentarias un par de barcos. Solo necesitaba hacer una enorme operación de propaganda para enmascarar una intervención militar tras una intervención humanitaria. Era el inicio de la concepción de «guerras humanitarias».

Esta operación propagandística, y también la figura misma de Bernard Kouchner, son de alguna manera símbolos de la evolución de la imagen de África en el lenguaje político y mediático occidental post(neo)colonial. Médico de formación, Kouchner es el fundador de Médicos Sin Fronteras y de Médicos del Mundo, dos grandes estructuras humanitarias francesas. Viene de la cooperación humanitaria para arribar a la política y convertirse en uno de los paladines principales de «derecho-deber de injerencia». Noción que ha propiciado la casi totalidad de las intervenciones militares de los países de la OTAN desde el final de la Guerra Fría a la actualidad.

Pobrecillos

Tras la independencia de los países africanos se ha trabajado sobre el imaginario occidental (y también africano) la idea de que Occidente en particular, y los países ricos en general (es decir, incluidos países como las petromonarquías árabes, Japón o Corea del Sur) ayudan a África con miles de millones de dólares cada año. A esta imagen de África mendicante, vorágine de ayudas externas y a pesar de que la generosa ayuda de todos va cada vez peor, han contribuido los Estados, la ONU, el sistema bancario, los medios de comunicación y también las agencias de solidaridad internacional. Durante sesenta años, nos han bombardeado con palabras e imágenes de un África que vive a costa del mundo. La imagen del niño africano raquítico invade las pantallas del mundo. En vez del lobo feroz, es el niño de Biafra quien se convierte en el miedo para quien no se quiere acabar la sopa: come si no quieres quedarte como él.

Comienzan las grandes operaciones de «solidaridad», el lanzamiento de comida desde helicópteros, la distribución desde camiones. Comienzan los grandes conciertos de música. Los jóvenes van a los conciertos en Londres, París y Los Angeles. Se divierten un montón y están convencidos de haber hecho un bien a África.

La imagen de África hambrienta nutre cualquier tipo de discurso:

El piadoso de los misioneros: son nuestros hermanos débiles, tienen hambre, ayudadnos a ayudarles.
El de las ONG: son seres humanos como nosotros, no lo consiguen solos, ayudadnos a ayudarles.
El de la ONU: algunos Estados miembros no lo consiguen solos, el Banco Mundial, los Estados más ricos les deben ayudar a desarrollarse.
El del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial: los Estados pobres necesitan préstamos y nuestra asistencia para encontrar una vía de desarrollo.
El de las multinacionales: estamos en África porque ella sola no es capaz de explotar sus riquezas.
Finalmente, con los migrantes, incluso en los ambientes de la extrema derecha xenófoba, crece el discurso de quienes dicen: no deben venir aquí, ayudémosles en su casa.

Todos quieren ayudar a África. La única que parece no querer ayudarse es la misma África.
La realidad que viene excluida de la narración post(neo)colonial es el hecho de que los flujos económicos (legales o sumergidos) de África hacia el resto del mundo son infinitamente superiores a los de las ayudas. No es África la que está en deuda con el mundo, es el mundo el que está en deuda con ella.

Al principio fue la esclavitud

Millones de personas deportadas a la fuerza a las colonias del Nuevo Mundo. Millones llegaron y otros tantos murieron en el camino.

Luego llegó el colonialismo. El continente africano fue dividido entre las grandes potencias del momento: Gran Bretaña y Francia a la cabeza, pero también Portugal, España, Holanda, Bélgica, Alemania e Italia. Y con el colonialismo aparece el fenómeno de la carestía en África. Poblaciones enteras expropiadas de sus tierras, colonos que poseen ellos solos territorios más grandes que sus países de origen (entre ellos el criminal, racista y colonialistas John Rhodes, 1853-1902, que poseía en la parte meridional del continente territorios más grandes que cualquier nación de Europa occidental), introducción del monocultivo (café, caña de azúcar, banana, piña, cacao, caucho) en detrimento de los productos de primera necesidad. Con el colonialismo es como se introduce el mecanismo de la dependencia alimentaria en África. El continente es obligado por la fuerza de las armas a producir cosas que no consume y a consumir cosas que no produce.

Los sistemas sociopolíticos tradicionales son sistemáticamente destruidos incluso con la imposición de fronteras que cortan en pedazos los pueblos africanos. A cambio se instala un sistema político títere y corrupto.

El colonialismo ha muerto, viva el neocolonialismo

Tras las Segunda Guerra Mundial, el colonialismo mundial, bajo prescripción del nuevo amo del mundo, Estados Unidos, es declarado fuera de la ley, y se desencadena un lento proceso de descolonización. Pero las potencias coloniales no pueden renunciar a ese maná celestial que es África. Optan por conceder una aparente independencia política, instituyendo progresivamente un sistema neocolonial que, de hecho, es incluso más despiadado que el orden colonial tradicional, ya que en apariencia los antiguos Estados coloniales no tienen responsabilidad en la explotación inhumana de los recursos y de las personas en los países ahora «independientes».

Cualquier joven político africano que intenta una verdadera vía hacia la independencia es asesinado. Solo Francia ha hecho asesinar al menos a una decena de presidentes legítimos considerados demasiado rebeldes, sustituyéndolos por militares, antiguos informadores de los servicios coloniales, mercenarios y corruptos de toda índole. La lista comienza con Sylvanus Olympio, presidente de la República de Togo, elegido democráticamente y asesinado el 13 de enero de 1963 por el sargento Étienne Eyadema, torturador y asesino al servicio del colonialismo francés apenas volvió de la guerra de Vietnam. Eyadema ha reinado hasta su muerte en 2005, y todavía hoy reina su hijo Faure Eyadema en una República de Togo desangrada por las multinacionales y la mafia en el poder. Este escenario se repetirá en toda África francófona y, con modalidades no muy diferentes, también en las antiguas colonias británicas, belgas, españolas y portuguesas.
Un nuevo tipo de predador llega a la selva africana: la multinacional. El continente es declarado terreno de caza abierto no solo para los amantes de los safaris, sino para todos aquellos en busca de materias primas a bajo coste, y de trabajadores explotables a voluntad.
La extracción de petróleo, gas, minerales y maderas nobles, y el monocultivo, reducen el territorio a una esponja a exprimir sin piedad. Los productos se sacan pero sobre el terreno no queda nada entre contaminación, pobreza, ignorancia, esclavitud y guerras civiles fomentadas. Las élites africanas interpretan su papel y contribuyen no poco a la consolidación de este sistema. Los gobiernos corruptos, a cambio de un pequeño porcentaje transferido a sus cuentas privadas, venden a sus propios países, a sus propios pueblos. Omar Bongo es un ejemplo, puesto en el poder en Gabón por Francia y apodado «Monsieur Diecisiete por ciento». Diecisiete por ciento es el porcentaje que cobra la familia Bango por cada extracción de riqueza natural de Gabón. Hoy está en el poder su hijo, Ali Bongo, gran amigo de Francia. Era el que caminaba abrazado a Hollande en la marcha «Je suis Charlie». La misma Francia que pretende llevar la democracia con las bombas a todas partes… donde haya petróleo.
Y es a estas dictaduras corruptas y violentas a las que el Banco Mundial y los bancos occidentales comienzan rápidamente a conceder créditos multimillonarios. Esto se llama «cooperación para el desarrollo». Yo concedo un préstamo a un Estado del que sé que su clase política es corrupta, ladrona y violenta. El préstamo retorna rápidamente a los bancos de Suiza, Luxemburgo o Jersey, a las cuentas privadas de los dictadores o de sus ministros. O es inyectado en las economías occidentales bajo la forma de participación en sociedades y en la compra de bienes y propiedades de lujo.
Pero mientras tanto, los países se endeudan cada vez más y raudo llega el Fondo Monetario Internacional con sus programas de ajuste estructural. La receta es sencilla: menos escuelas, menos sanidad, ninguna protección social, privatización de todos los servicios públicos. Pero ninguna condición de democracia, de reducción de la corrupción, de aumento de la transparencia, de reducción del gasto militar o de los abusos de la política. Nada. Seguid adelante, que esto para nosotros va bien.
Esto sucede entre finales de los años setenta y mediados de los ochenta. Resultado: a finales de los ochenta, los primeros jóvenes africanos comienzan a dejar sus países a pie en dirección Norte. Hasta ese momento, la emigración se había hecho con billete de avión o de barco. Quien no se podía permitir el viaje, se quedaba en casa, donde era aún posible un mínimo de vida digna. Tras el programa de ajuste, la vida se convierte en un infierno, y emigrar es la única solución para un número cada vez mayor de desesperados.

Lo humanitario como parte del problema

Las ONG humanitarias, aunque a menudo se han creado con buenas intenciones, son parte del problema y no de la solución. Curan los síntomas de la enfermedad sin afrontar nunca las causas. Incluso a menudo contribuyen a exasperar el mal. La dependencia es su razón de ser.
La obtención de fondos es la prioridad absoluta, y frecuentemente los proyectos están en consonancia con las exigencias de los donantes (que luego son los Estados responsables del empobrecimiento de África) más que con las verdaderas necesidades de la población. Si la tendencia es perforar pozos, se perforan pozos por todas partes, con o sin agua. Si es la construcción de escuelas, se construyen escuelas por todas partes sin ton ni son. Los fondos de las subvenciones quedan en buena parte en los países de origen para pagar los alquileres y los gastos de la ONG, para los proyectos, los estudios de campo, los sueldos de los trabajadores y de los asesores, para la propaganda.

Lo poco que llega a África es la más de las veces mal gestionado por personal sin experiencia y sin competencia que en seguida empieza a comportarse como un neocolonialista que dispone del personal local para su propio servicio. Esto obviamente no es un juicio extensible a toda la cooperación internacional. Hay ONG y misioneros serios y honestos, que desarrollan un trabajo extraordinario; pero son una minoría. Del resto, el resultado está a la vista de todos. Medio siglo de cooperación no ha hecho más que empeorar las cosas.

Para la otra parte del mundo, África se presenta como el continente indigente. El que siempre necesita ayuda de los demás. Y frente a la imagen de quien pide, pide… y no hace nunca ningún esfuerzo para salir de la pobreza, generalmente las reacciones son de dos tipos: quienes se apiadan y quieren ayudar (y estos son el objetivo de la publicidad piadosa de las ONG o de la Iglesia misionera) y aquellos que piensan que hay que ayudar menos porque estamos hartos de ayudar siempre, y estos son el objetivo prioritario del discurso conservador «ayudemos primero a los nuestros».

De los barcos negreros a las pateras de los desesperados

Estos discursos se están dando hoy ante la situación cada vez más frecuente de llegada de prófugos de las zonas devastadas del continente africano; las posturas difieren muy poco. Los hay que dicen: acojámosles por piedad, por solidaridad, por caridad cristiana…

Después están los que dicen: si debemos ayudarles, hagámoslo en su casa, pero no deben venir aquí porque se sabe que el niño hambriento roba el pan (de la gente de bien), etc. Todo esto es fruto de un discurso equívoco sobre África. África es narrada por quienes la explotan, y la imagen del continente es errónea. Parece que el parásito sea África, no las multinacionales, no los Estados coloniales y neocoloniales. Resulta que el mundo ayuda continuamente a África, cuando es precisamente lo contrario. Los flujos de riqueza hacia los otros continentes son infinitamente superiores a las migajas que vuelven en forma de créditos, ayudas, cooperación internacional, caridad y todo lo demás.

¿Qué necesita África?

Este es el relato de África que no se cuenta en los medios de comunicación importantes. No está en el discurso oficial. No está en el discurso de la mayoría de las ONG. Todos cuentan los males de África pero ninguno cuenta los orígenes de estos males. Por eso, en el imaginario de la mayoría de la gente, incluidos sus hijos, África es vista como un continente parásito.

Pero la realidad es otra. África no tendría necesidad de ayuda de nadie, excepto de sus hijos. El sistema de ayudas solo sirve para hacer más grande la deuda y la dependencia. Ni siquiera se pide la restitución de lo que le ha sido sustraído; sería incalculable.

África solo necesita que dejen de saquearla. Esto sí. Porque en ese caso tendría los recursos para funcionar sola.

Descendiendo desde el cenit: el problema eléctrico en España

Descendiendo desde el cenit: el problema eléctrico en España  


Queridos lectores, 

Durante estos días los medios de comunicación españoles se han hecho eco de una noticia que ha sobresaltado a los consumidores españoles: durante los peores días de la ola de frío, el precio de la electricidad en España se ha incrementado un 50%. Al margen de cómo se acabe trasladando al consumidor la subida del coste de la electricidad mayorista, ese súbito incremento, justo en un momento de mayor vulnerabilidad de la demanda, ha sido interpretado por muchos como un nuevo episodio de latrocinio causado por la tradicional codicia de las grandes compañías eléctricas: se aprovechan de la necesidad, dicen los compadres y las comadres, para subir precios y así hacer su agosto en pleno enero. Y si bien es cierto que las eléctricas españolas no gozan precisamente de muchas simpatías, tampoco las mías, por sus repetidas prácticas oligopólicas y su capacidad para distorsionar el mercado (dictando al legislador, según dicen las malas lenguas, la regulación que luego se acaba imponiendo y que destruye la competencia de los pequeños productores), en el caso concreto que nos ocupa concurren otras circunstancias que convendría tener muy en cuenta, si se quiere comprender no sólo lo que ha pasado estos fríos días del comienzo de enero, sino lo que probablemente va a pasar con una frecuencia cada vez mayor a partir de ahora. Para ello es preciso ir más allá del chascarrillo fácil y comprender que una parte importante de lo que pasa tiene que ver con el proceso de declive productivo de los recursos naturales no renovables que ya ha comenzado y que se irá manifestando con más fuerza a medida que pasen los años. Un punto de vista éste - el del declive energético de nuestra sociedad - raramente abordado en los medios, pero fundamental si queremos entender y saber reaccionar. Con este post inauguro una nueva serie, "Descendiendo desde el cenit", en la cual analizaré fenómenos que se desarrollarán durante estos primeros años después del cenit del petróleo, y trataré de mostrar hasta qué punto son una consecuencia lógica e inevitable del descenso energético y particularmente de la caída de producción del petróleo, carbón, gas natural y uranio.

El actual episodio de alza de los precios ha sido motivado tanto por un incremento de la demanda como por una caída de la oferta.

+ Por el lado de la demanda, la cosa parece clara: la ola de frío ha traído temperaturas muy bajas y eso ha motivado que el consumo eléctrico se haya disparado. El silogismo, que pudiera parecer evidente, no lo es tanto, pues en España muchos de los sistemas de calefacción domésticos no son eléctricos; y sin embargo ciertamente ha habido un sensible incremento de la demanda, del que luego hablaré.

+ Por el lado de la oferta, factores coyunturales y estructurales han provocado un descenso de la capacidad de producción eléctrica española, sobre todo por parte de las tecnologías de menor coste. Asumo que ya saben que en España el precio de la electricidad se fija de manera marginalista, lo que quiere decir que en cada momento lo que se tiene que pagar por toda la energía eléctrica generada es el coste de la más cara de las producidas - Dicho de otro modo: el precio de todos los kw·h es el coste del más caro de todos los producidos y consumidos. Entre los factores coyunturales que han retirado de la producción los kw·h más baratos están la falta de viento y de sol que han acompañado y justamente caracterizado la ola de frío. Se ha citado también la falta de agua embalsada (39% de capacidad frente al 55% de hace un año) como factor coyuntural, aunque es difícil saber si la relativamente baja capacidad hidráulica va a ser, en los años por venir y el cambio climático mediante, algo coyuntural o estructural. 



Mucha menos atención se ha prestado a los factores estructurales que están afectando a la oferta, y de rebote a la demanda, y es acerca de eso sobre lo que centraré la discusión del resto del post.

Los dos factores más determinantes que están afectando de manera estructural a la oferta de energía eléctrica en España son la llegada del cenit del gas natural en Argelia, juntamente con su cenit del petróleo, y la llegada del mundo al cenit del uranio.

+ Situación del gas natural en Argelia: Argelia es el principal suministrador de gas natural a España: más del 50% (el porcentaje varía según el año) del gas consumido en España proviene del país norteafricano. Como ya hemos analizado en repetidas ocasiones en este blog, la producción de gas natural en Argelia lleva prácticamente estancada, con ligeras subidas y bajadas, desde hace casi 10 años, mientras que su consumo interno ha seguido una curva creciente y por tanto ha hecho decrecer las exportaciones rápidamente.



 


Pero si la situación de la producción argelina de gas natural es mala, la del petróleo es mucho peor: hace más de 10 años que Argelia superó su cenit de producción de petróleo y la producción del oro negro argelino (muy apreciado por consistir fundamentalmente de petróleos ligeros) está en declive; y al igual que en el caso del gas natural, el consumo interno sube de manera constante y las exportaciones decrecen de manera rápida por culpa del efecto del  territorio exportador.

 

El declive productivo del petróleo (materia prima más cotizada que el gas), juntamente con el escenario de bajos precios para el oro negro en los dos últimos años, han deteriorado enormemente las cuentas del estado argelino e incrementado la tensión interna del país. No sólo eso, sino que como el precio del gas natural está indexado al del petróleo también el valor de las exportaciones de gas ha caído estrepitosamente, una parte por la caída del precio y la otra por la caída de las exportaciones fruto del estancamiento productivo y el incremento del consumo doméstico.

En este delicado contexto, Argelia ha experimentado recientemente dificultades para mantener sus operaciones de exportación con buques metaneros, y en ese contexto se cita que ha habido problemas en las terminales de carga de Béthioua y Skikda. Sin embargo, no se debe perder de vista que la mayor parte del flujo hacia España circula por el gasoducto MedGaz (el 80% del gas que viene de Argelia y el 50% de todo el gas que consume España). Todos estos problemas parecen reflejar más bien la incapacidad de Argelia de mantener las exportaciones al ritmo acostumbrado, cosa que desde una perspectiva económica clásica resulta incomprensible  pero que es completamente lógica desde la perspectiva de las ciencias naturales.

Por culpa de esta escasez de gas natural, su precio en España ha aumentado en un 66% durante el mes de diciembre. Se ha de tener en cuenta que este problema es estructural, y aunque el precio bajará en las próximas semanas cuando vuelvan las temperaturas más moderadas, la dificultad para mantener el suministro en los niveles habituales persistirá, así que la tendencia de base para el precio del gas natural argelino es la de subir, con los altibajos propios de los momentos de mayor o menor demanda.

A diferencia de la electricidad, el gas natural sí que es la fuente de energía mayoritariamente usada en España para la calefacción, así que la ola de frío sí que ha repercutido directamente en una mayor demanda de gas, justo en un momento en el que ha habido problemas (relativamente menores, bien es cierto) de suministro. Eso ha llevado a un encarecimiento general del gas natural, y por tanto de la generación eléctrica en las centrales de ciclo combinado que usan gas natural. Sin embargo, la subida del precio del gas no explica por sí sola la subida del precio de la electricidad, puesto que las centrales de ciclo combinado sólo entran en funcionamiento cuando el resto de sistemas de generación eléctrica del sistema ya no pueden cubrir la demanda. Si bien es cierto que la producción de energía de origen eólico, fotovoltaica e hidroeléctrica ha estado bajo mínimos estos días, otro factor venido de fuera explica el por qué del incremento de la demanda y la explosión de precios: Francia.


+ Situación de la producción nuclear en Francia: Como ya hemos comentado en varias ocasiones, la producción de uranio mundial presenta síntomas claros de haber superado ya su cenit y encontrarse en el proceso de declive terminal. No deja de ser curioso encontrarse aún con tantos defensores de la energía nuclear como opción de futuro, a pesar de que no hay signos de que la producción de uranio se esté recuperando (por cierto, no intenten buscar datos sobre la producción mundial de uranio en el Departamento de Energía de los EE.UU.: ya no los hay) y la cosa ya va para varios años - por supuesto, los economistas neoliberales insisten en que se trata de un problema de equilibrio entre oferta y demanda y que simplemente la demanda cayó fuertemente después del desastre de Fukushima; aunque cabría preguntarse por qué entonces se sigue recurriendo al uranio almacenado mayoritariamente en forma de bombas nucleares y la producción de mina sigue decayendo. En todo caso, y yendo ya al caso específico de Francia, ya hace tres años comentamos cómo la intervención militar en Malí respondía al vital interés para el país galo de asegurar sus minas de uranio en Níger, de donde saca la tercera parte del uranio que consume. Dado que además a Francia le ha surgido un competidor sobre el terreno al que no puede echar, China, eso está creando problemas serios de suministro de uranio a nuestros vecinos del norte. Las noticias sobre lo que está pasando exactamente en el sector nuclear francés llegan con cuentagotas, envueltas en mucho secretismo. Hace siete años los sindicatos de trabajadores de centrales nucleares denunciaban que la empresa semipública Areva no retiraba a tiempo los residuos y que retrasaba el suministro de uranio. Poco después supimos que la empresa estaba prácticamente en quiebra y que sería rescatada por el Estado francés. Desde entonces, por uno u otro motivo, de manera permanente más de una cuarta parte de las centrales nucleares galas han estado paradas, siempre alegándose "razones técnicas" (últimamente, según se dice, por la detección de piezas defectuosas, que habría llevado a una detención total de algunos reactores mientras se hacen las oportunas revisiones).

Aunque es difícil confirmar que el problema francés con sus centrales es debido fundamentalmente a los problemas que está encontrando Francia para suministrarse uranio, ésta parece a todas luces la verdadera razón detrás del parón nuclear franés, sobre todo teniendo en cuenta que no es un problema puntual actual sino una cosa que se prolonga desde hace ya unos años y para la cual se van dando explicaciones (o excusas) que van cambiando con el tiempo, como si en vez de ser un problema estructural fuese una sucesión de problemas puntuales. Sea como sea, el caso es que los intercambios eléctricos entre España y Francia han ido aumentando en dirección norte a lo largo de los años, y la demanda en estos últimos días (alrededor de 2 Gw) duplica lo habitual.

Así que en este contexto, ha bastado unos días fríos para que Francia haya tenido que incrementar sus importaciones eléctricas del extranjero, y en particular de España. En Francia, al contrario que en España, la calefacción doméstica es frecuentemente eléctrica, debido al exceso de confianza depositado sobre la energía nuclear en esas latitudes (el 75% de la electricidad producida en Francia es de origen nuclear). Por su parte, España incrementó de manera poco racional su capacidad instalada, superponiendo diversas tecnologías, con lo que la potencia instalada en España, de unos 108 Gw, supera en mucho el máximo de potencia jamas consumida (el récord aún está en julio de 2008, con 45 Gw), y no digamos la potencia media (alrededor de 32 Gw). Aunque la potencia instalada nunca es alcanzable pues nunca todos los sistemas funcionan al 100% (por ejemplo, eólica y fotovoltaica tienen un factor de carga que en España está alrededor del 20%), España tiene bastante más capacidad instalada de la que necesita para su consumo doméstico. Como anticipábamos cuando discutíamos el papel de la línea de Muy Alta Tensión (MAT), el sentido de la interconexión entre España y Francia irá más hacia el último que hacia el primero, como estos días estamos confirmando. El problema es que la situación de déficit eléctrico francés es probablemente estructural, y eso presionará el precio de la electricidad al alza en España de manera bastante persistente, sobre todo en los momentos de mayor demanda.

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Así pues, como hemos visto, dos fenómenos de cenit productivo o pico (el cenit del gas natural argelino y el cenit del uranio mundial) son probablemente los factores de mayor peso que explican no sólo el actual incremento del precio de la electricidad en España, sino que los precios altos probablemente van a persistir, o incluso recrudecerse, en los próximos años.

El súbito incremento del precio de la energía eléctrica ha causado conmoción en los medios y en la opinión pública española. Las alarmas han saltado y los medios y los agentes sociales, aparentemente en defensa de los intereses de los ciudadanos, han reclamado una rápida y decidida intervención del Gobierno español para frenar la escalada de precios. Tal revuelo se justifica posiblemente más por el interés (quién duda que legítimo) de la industria que por el de los usuarios domésticos: al fin y al cabo, España es un país industrializado con una industria moderna que usa más una forma de energía muy especializada y útil como la electricidad en vez de otras más básicas y primarias como el gas o el petróleo. Alimenta el resentimiento del sector industrial saber que, a pesar de la gran capacidad instalada, España sigue teniendo una electricidad cara, y que los múltiples movimientos del oligopolio eléctrico influyendo a los gestores políticos han perjudicado, o así se ha percibido, la competitividad industrial vía abaratamiento de la electricidad.

Es en este contexto que el ministro español de la cartera de Energía (y de un par de cosas más no necesariamente relacionadas ni armonizables) haya anunciado una auditoría del sistema para detectar dónde se han producido los "fallos del mercado eléctrico", y propone entre otras medida la designación de un "creador del mercado", que en analogía a lo que pasa con el mercado financiero se encargaría de favorecer la eficiencia de los intercambios, llevando a una competencia perfecta y un abaratamiento de los costes. Dejando al margen la pertinencia del nombramiento del  "creador del mercado" (la empresa Gunvor), pensar que los problemas descritos más arriba se solucionan favoreciendo la competencia por medio de una especie de tutor (que a alguien cargará las minutas de su trabajo) es no sólo no comprender la naturaleza del problema, sino que en realidad pretende solucionar un problema que no es el que tenemos y creará otros de nuevos (particularmente, cuando se exijan responsabilidades?

¿Cuál puede ser la respuesta al reto que se plantea? No ya para hacer frente al problema puntual planteado estos días, sino a una situación en la que las circunstancias actuales serán constantes y más graves que las actuales. Es obvio que movilizar al máximo la capacidad de generación eléctrica es la medida más simple y directa, una "respuesta adecuada del mercado" a una situación de demanda creciente en un contexto de oferta limitada. Sin embargo, el problema irá a peor probablemente, y será necesario limitar al máximo la entrada de centrales de gas de ciclo combinado porque el gas será muy caro. En un momento dado, se planteará la necesidad de acotar o limitar la cantidad de energía eléctrica exportada hacia Francia. ¿Comenzarán a reivindicar los ciudadanos y empresas españolas que "la electricidad española es para España"? Tal "nacionalismo energético" no es, en esencia, demasiado diferente del "nacionalismo industrial" que está planteando Donald Trump en los EE.UU. con la revocación de los poco populares tratados de libre comercio y con la promesa de relocalizar la industria americana, cargando fuertes aranceles a los productos extranjeros (y particularmente chinos) si fuera preciso. ¿Va virar España hacia una posición ultranacionalista en temas de electricidad, de manera que garantice su competitividad económica y su bienestar? ¿Se impondrá por la fuerza de la ley cuotas para que las compañías eléctricas españolas no puedan exportar a su gusto hacia otros países que están dispuestos a pagar más? Al fina y al cabo, la imposición de cuotas en muy sencilla, pues basta con controlar Red Eléctrica Española, que es la empresa única que se encarga de la gestión del transporte de electricidad. Las cuotas se podrían establecer de manera explícita, o por medio de onerosos peajes impuestos a cada kilovatio·hora que atraviese la frontera. Pero, ¿y qué va a pasar con el gas natural? Argelia va a seguir teniendo dificultades para mantener sus exportaciones, y estas dificultades serán cada vez mayores. A Argelia le interesa vender su gas a quien mejor pague, y ése es probablemente antes Francia que España, pero el gasoducto mediterráneo pasa por España. ¿Va a entrar España en una serie de conflictos recurrentes por el transporte del gas argelino, al estilo de los de Ucrania con Rusia? ¿Se acabará produciendo una escala militar entre ambos países, a la que se sumaría Francia para defender sus propios intereses?


El mundo tras los cenits funciona de manera muy diferente a cómo funcionaba antes, pero por desgracia esta cuestión no se trata en las discusiones que se ven en los diarios y la televisión. Delante de los problemas que están aflorando, se insiste una y otra vez en parches economicistas y mercantilistas que no van a la raíz; se habla de mercado y de eficiencia sin identificar un problema más básico, bien descrito desde las ciencias naturales pero incomprensible para la escuela dominante de los
economistas: que la disponibilidad de recursos naturales tiene un límite y no es que estemos llegando a él, sino que lo estamos rebasando. La falta de comprensión de este problema puede llevar a precipitarnos en las peores consecuencias. Es por ello indispensable hacer un análisis tranquilo y sosegado, pero sobre todo objetivo.

Salu2,
AMT
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Té con William Morris en el sucedáneo de Londres (y de todo)

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Té con William Morris en el sucedáneo de Londres (y de todo)

 
London Fields era hasta hace poco un desierto de esqueléticos hangares. Los enjambres de casas para obreros crecieron entre los espacios que dejaron aquellos y el estrecho Regents Canal. Hace décadas es uno de tantos cementerios del industralismo que salpican ambas orillas de los canales londinenses. Aún con su aspecto mullido, exhibió sin embargo un aire de cierta dignidad. Hoy esta barriada comienza a poblarse de vendedores hipster, tecnociudadanos en chaquetas tweed que pasean en bicicletas que cuestan el alquiler de todo un año. Es el reclamo de la prensa chic de ocio londinense: atrae a compradores que vienen de la city. Es un barrio que comienza a ser un clon de los barrios hipster que se expanden como la viruela por las ciudades de medio mundo. Un sucedáneo de tiendas, con sus objetos sucedáneos, pubs con sus cervezas sucedáneas. Sentada y hastiada junto al canal, pensaba en cómo relatar a mi editor la sensación de exilio en una época y una ciudad con la que tengo un amor y un odio a partes iguales. En un banco a 20 metros divisé sentado a un aciano de barba poblada blanca con un traje azul pálido, sin llegar a roído como de otra época. Su mirada perdida, absorta en el paisaje cementado. Al acercarme salté sobre mí misma. “Sí, Me llamo William. Este podría ser un lugar bonito, de hecho lo era hace 200 años cuando lo conocí.”, me respondió.
El camarero que es dueño, recela de William al que cree mendigo, y de mí que cree que estoy  haciendo la buena acción en la entrada del año 2017.  El té no parece saberle a nada. Y menos el ambiente de este bar en miniatura muy cerca de donde nos hemos conocido. Por deferencia le pregunto si es así.
– Después de oir hablar de vino hecho sin uva, tejido de algodón fabricado a base de baritina, seda compuesta en dos terceras partes por zumaque, cuchillos cuyo filo se dobla si se intenta cortar algo más duro que la mantequilla, y otros hallazgos del comercio de estos tiempos, empiezo a preguntarme si la civilización no está tan aldulterada que no vale la pena. Habrá usted oído de eso que se llama pan, pero sospecho que nunca ha comido pan de verdad, aunque esté familiarizada con su sucedáneo. Supongo que la mantequilla ha sido ya suplantada por la margarina como lo era hace 200 años. No hablemos de los sucedáneos de la ropa. Pienso en las casas que se han construido durante los últimos cien años, burdas.
Sucedáneo. He sentido eso sentada junto al canal, antes de conocerle, observando este paisaje de hangares, parking de autobuses, un campo de futbol ruinoso y tiendas chic, como si viera el barrio del futuro que se avecina y usted, William, vislumbrara en lo que se ha convertido desde hace tantos años.
– Si transigimos con todos esos sucedáneos es que somos tan pobres que no podemos evitarlo; demasiado pobres para poseer prados agradables, para vivir en ciudades racionales y bien planificadas, o en las casas que merece la gente decente; demasiado pobres para derribar las prisiones y las fábricas; para ofrecerle  a cada individuo la oportunidad de trabajar en lo que haga mejor. La causa de la enfermedad es esa guerra entre quienes tienen y quienes no tienen. El resultado de esa guerra es el despilfarro.
¿Se refiere a lo que se produce en nuestra sociedad?
– Yo digo que deberíamos producir una cuarta parte de lo que producimos, y aún así seríamos mucho más ricos. Cada trabajo produciría cosas útiles. La tradición se ha desplazado del arte al comercio; un comerciante ahora ocupa el lugar que correspondía a la guerra y a la producción de mercancías. Pero la meta del comercio es la creación de una demanda, así como su satisfacción para producir beneficios privados, en tanto que la meta del arte anterior al comercio era la satisfacción de las necesidades espontáneas y la manutención de quienes la practicaban.
No hay nada que escape al sucedáneo?
– Debo admitir que de todos los sucedáneos de la producción industral hay dos tipos de productos que escapan al sucedáneo: unos son los destinados a destruir riqueza y asesinar personas. Este se produce con mimo y calidad. El otro es la máquina herramienta, que es la especialidad de nuestro siglo, y que hoy se acerca hacia la perfección. Todas esas máquinas, ¿para qué se utilizan? Única y exclusivamente para la producción de sucedáneos; esto es, para fabricar mercancías que a nadie se le ocurriría si no le quedara más remedio.
Esto nos llevaría a vivir sin cosas hechas con estas herramientas, es decir a vivir con menos, a una especie de, no sé, sobriedad. O un ascetismo en lo que se refiere a la satisfacción de las necesidades humanas.
– Exijo la abolición de cualquier forma de ascetismo. Si experimentamos la más mínima degradación cuando nos enamoramos, o cuando estamos contentos, o cuando tenemos hambre o sueño, estamos siendo malos animales, y por lo tantos hombres miserables. La civilización nos insta a sentir vergüenza de todos estos estados de ánimo. De hecho, parece que la civilización esté diseñada para asegurar que una minoría privilegiada disponga por procuración del conjunto de las energías humanas.
Y entonces qué?
– Acabar con el ascetismo conlleva suprimir el lujo. ¿Hace falta que le repita lo que el lujo ha hecho por ustedes en la Europa moderna? Ha cubierto los risueños prados con barracones de esclavos, devastado las flores y los árboles con gases ponzoñosos, convertido los ríos en cloacas. El rico piensa con pragmatismo: “Muy bien, los pobres ya se han acostumbrado a estas cosas y mientras puedan llenar la barriga con las mismas bellotas que comen los cerdos, con eso basta”.
Y cual es su idea?
– Mi idea es una vida sin trabas, y luego una vida sencilla y natural. Primero uno debe ser libre; después debe aprender a disfrutar con todos los detalles de la vida. Esto es lo contrario de la civilización que nos dice: “Evitaos los problemas”, lo que solo es posble haciendo que los demás vivan por nosotros. Yo digo: “Esforzaos y convertid vuestro esfuerzo en placer”. Esa es la clave para la buena vida.
Pero eso implica grandes cambios de calado. Usted habla de un advenimiento.
– Las relaciones entre los hombres no deben basarse en el rango o la propiedad. No contará tanto el oficio del hombre, como ocurría en la edad Media, ni su propiedad, como ocurre ahora, sino su persona. El contrato con el Estado se habrá deesvanecido. Nos desharemos de esa comedia que exige de cada uno de nosotros un sacrificio en nombre de la supuesta necesidad de una institución que pretende hacerse cargo de unos problemas que quizá no se den nunca: los conflictos por derechos y deseos se dirimirán por méritos propios, es decir, basándose en hecho y no en leyes.
Y el trabajo?
– Creo que debemos acabar con la división del trabajo. Todos deberían aprender a nadar, a montar en caballo; y una o dos artes elementales, como la carpintería o la herrería. también tareas como cocinar o cocer pan, al igual que la lectura y la escritura; y supongo lo mismo que el arte de pensar que no se enseña ninguna escuela o universidad, que yo sepa. En una sociedad justa, la recompensa por el ejercicio de las propias capacidades será amplia. Solo sé que debería liberarse de la sórdida obligación de trabajar en algo que a uno no le gusta, que es la maldición recurrente de la civilización.
Las clases altas ni el Estado nunca permitirían esto.
– Si un mundo así no les satisface, lo siento por ellas, pero he de preguntarles cómo se las areglan para soportar este que es peor. Me temo que tendrán que responder: “Preferimos este por es peor, y por consiguiente, nosotros estamos relativamente mejor”. Así de tontos son nuestros amos. Dejemos de ser tontos y ellos dejarán de ser nuestros amos.
Ha sido asombroso haberle encontrado.
Me vuelvo al otro siglo, ustedes hagan lo que deban en este. Está todo por hacer.
Le hago con mi movil una fotografía antes de marcharse. Pongo el filtro vintage y pulso. Cuando compruebo que ha salido, William está lejos yendo quizá a su siglo.
Posdata: Para conocer el pensamiento de William Morris es imprescindible acudir al libro La Era del Sucedáneo, publicado por Pepitas de Calabaza.

BELTZA TA GORRIXE irratsaioa

[ Masustak liburutei asketik hartu diNat parte bat, beste parte bat 9 irratsaioren gehikuntza duNK, Beltza ta Gorrixe irratsaioa ain zuzen ere ]

[ Beltza ta Gorrixe ]
BELTZA TA GORRIXE irratsayue  

BELTZA TA GORRIXE Azkoitiko Kontrako Eztarrixe irrati libreko irratsaioa duNK. Hau esanda nondik egiten den bakarrik esaten diNat, baina beste zerbait ere esan genezake berataz. Niri egitea gustatuko litzaidaken irratsaioa duNK hau, eta jakina, egin egiten diNat parte batean, beste partean Beltza zegoNK, parterik garrantzitsuena gaiaren inguruan diNan jakintza dela eta.

http://www.arrosasarea.eus/tag/beltza-ta-gorrixe/

Hona hemen irratsaioaren ("lehen 20 irratsaioen" esan beharko geniNake) nondik norako nagusiak: 
1766.ko matxinada, Kukua, Erlea, Euskera..., Gipuzkoak Ingalaterrari guda deklaratu zionekoa, Euskeraren sustraiak, lehen hitzak nola sortu ote ziren, … Atsa eta bere hitz-eratorriak, mitologiaren zergatia..., nondik gatozen, zientzia, … Igelak nagusi eske, Aidekoak, Berezkoak..., azeri-oilo-azkonar-erbinude kontua, auzolana, batzarra eta ahal dugu, aidezkoak eta berezkoak, ... Astoaren sena..., H hizkia, euskera batua, batzarrak, ohiturak zaharrak, ... Euskaldunen bataila zaharrak..., aspaldiko batailak, Errezil eta erromako batallak Xenperraren bertsoak, liburu-aldizkari gomendioak, ... 7 buru, 7 txakra..., interpretazioa, dibulgazioa, Kundaili ta 7 txakrak, … Txakurrak sorgin..., txakur eta txerri bihurtuak, ipuin moduko kontakizun mozoloa, Nola aldatzen diren gauzak irratsaioa, ipuin `klasikoen´ inguruko irratsaioa, estralurtarrak, anunakixek, `euskal tantra´, sumeriarrak, ... Herensuge, suge eta dragoien kondaira-ideiak, aurreneko Amerikar Nazio batzuen jatorri euskaldunaz, Solutriar konponbidea, ... Zubiak eta izaki mitologikoak, moro-mairuak, folklorea, historia, (Jainko Ateoa) poesia, Andra-Mariren gaueko ibilaldiak, ... Ihauteriak, Zubieta-Iturengo festa-gertakizunak, ihauteriak izatearen `4 teoria´, Aztiak eta Aztikeriak, Maitagarria izatearen garrantziak, Errezilgo kondaira,... Agusti Txaho, bere bizi ta filosofia, Mari-Maitagarri binomioa, berpizkundea, Urtezaar, Gabonzaar kontuak, iraultza frantsesan inguruen, Zuberuko zenbait gertakari, antzinako ohiturak, batzarrak, ... Lamiak, Martitteko kandela, katu eta kontuak, Temaskal-a,  Etxalarren astebukaera, Ikimilikiliklik erakusketa, poesia, Sortu dira besteak jaialdia, ... Azkoitiko´ Mari eta hau ikusi zutenen kontuak, ... Ortzi, Gogoa eta gogoratzea, Procés català, ... Lauburua zer den eta nondik datorren, ... Gentilak, jentilen pasarteak eta hauen inguruko kontuak, euskerak esaten diguna Mariri buruz, ... Bikoiztasuna, Anboto-Arantzazuko `dama´, Jesukristo-erlijixo kristaue-santuek, ... Baietza eta Ezetza, Monte de Ikazteguieta-ren EZA, Mariren esanak, ...

GorriXXXe


Sorginkeria (Klikatu irudia edo eta `hitz hauek´ irratsaio denak beren esplikazio eta guzti irakurtzeko, entzuteko, jaisteko...)

P.D.: esan Diccionario ilustrado de Mitología Vasca bibliatzarra, Urolaldeko kontu ta komerixek , Eusko-folklore, Ipuiyak ipuin bildumatxoa eta beste liburu gutxi batzuk gabe ezinezkoa litzatekeela BELTZA TA GORRIXE burutzea eta jakina... Mikel Laboa, Arrutiko Intxaurrak, Inoren Ero Ni, Ugly Bastards, Oreka Tx, Ez Aurkeztuak, Apalatxe,  Joan Baez, Joxe Ripiau, Paxkal Irigoyen, Amaren Alabak, Itoiz, Tapia ta Leturia, Anari, Maurizia, Leon, Fasio eta Basilio, Mor More, Xabier Lete, Anne Etchegoyen-Aikora abesbatza, Napoka iria, Ain1, Meren, Zea Mays, 12 Tribu, Bert Appermont, Isuo Sasiia, Ruper Ordorika, Petti, Mikel Uraken, Vértigo, `Santa Ageda´ko korua, Dilistak, Jonathan Elias, Jupiter Jon, Kasernarat, Saioa, Mursego, Berri Txarrak, Juan Crisostomo de Arriaga abesbatza, Robert W. Smith, Donostiako orfeoia-Orquesta Reino Aragón-en soinu laguntzarik gabe ere soinu banda bera ez lukeela izango proeiktuak.


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Hemen beyen banaka-banaka esplikaziyuk letu eta irratsayuek entzuteko aukerie:
Jeitsi 20.a (1766ko matxinada...), argindarrak aldeiñ ta hemeretziarrena grabatzerik ez geniÑan izen, Jeitsi 18.a (Mitología...), Jeitsi 17.a (Igelak nagusi eske...), Jeitsi 16.a (Astoaren sena...), Jeitsi 15.a (Erromatarren aurkako euskaldunen batailak...), Jeitsi 14.a (7 buru, 7 txakra...), Jeitsi 13.a (Txakurrak sorgin...), Jeitsi 12.a (Herensugiek...), Jeitsi 11.a (Zubiak eta sinesmen zaharreko izakiak...), Jeitsi 10.a (Ihauteriak...), Jeitsi 9.a (Aztikeria...), Jeitsi 8.a (Maitagarria izan...), Jeitsi 7.a (Chaho...), Jeitsi 6.a (Lamiak...), Jeitsi 5.a (`Azkoitiko´ Mari...), Jeitsi 4.a (Ortzi...), Jeitsi 3.a (Lauburua...), Jeitsi 2.a (Jentilak...), Jeitsi 1.a (Bikoiztasuna...), Jeitsi 0.a (Baietza, ezetza...)

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Azken 9 irratsaioak...
BELTZA TA GORRIXE (29.a) - Haizeak...
BELTZA TA GORRIXE (28) - Sinesmen zaharren eta indoeuropearren sinesmenaren aldeak,...
BELTZA TA GORRIXE (27) – Indoeuropearrak,…
BELTZA TA GORRIXE (26) – Txelemon, hemen zeoNK mahatsa,…
BELTZA TA GORRIXE (25.a) – Vudu-a, auzolana…
BELTZA TA GORRIXE (24.a) - Gogoa-espiritua-kamuia, intsumisio elektorala, azoka herritik...
BELTZA TA GORRIXE (23.a) – Oilar azkarra, Ekoizpen ekologikoa...
BELTZA TA GORRIXE (22.a) – Gizotxo, sexualitatea...
BELTZA TA GORRIXE (21.a) – Hezkuntza mitologikoa…

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--Jaitsi edo Aditu 29. BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 29. irratsaioan haizeen inguruan jardun gaituNK Diccionario ilustrado de mitologia vasca liburutik Egoi eta beste haizeen inguruan irakurri ondoren, amaieran Eatetaz ere hitz batzuk eskaini dizkiNagu... Petti, Laboa, Sagarroi, Lurra...
--Aitu eo Jeitsi 28. BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 28. irratsaixuen Euskal Mitologia Konparatua: Jentilen akabaera, Juan Inazio Hartsuaga-n liburuekin jarraitu diNau, bertan bi  mitologien elkarrezina, bi sinesmenen hurbilezina, desberdintasunen berri zaharraz jardun ziguNK Beltza ta hizkuntziez ta beste gauza batzutaz´de jardun gaituNK, ...  Zumarragako trikitixa, Mikel Laboa, Pantxoa ta Pello, Ruper Ordorika...
--Jaitsi edo Aditu 27. BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 27. irratsaioan Euskal Mitologia Konparatua: Jentilen akabaera Juan Inazio Hartsuagaren liburutik Gizarte bat eraikitzea testuko zatia irakurri diNagu eta ondorenean indoeuropearren, orduko gizarte moten inguruan jardun gaituNK, teknikaren inguruan Edward Abbeyren liburuko zatitxo bat, berriren bat, ... zenbait abesbatza, Joxe Ripiau, Karidadeko Benta,...
--Jaitsi edo Aditu 26. BELTZA TA GORRIXE !! 
BELTZA TA GORRIXEn 26. irratsaioan Txelemon-aren inguruko testua irakurri diNagu Diccionario Ilustrado de Mitologia Vasca-tik eta Txelemonaren nondik norakoen aipamenak egin dizkiNagu, mahats bilketan jardun garenon gomendioak ere eman dizkiNagu, ez nola jaso, zein jan edo zein botilari kortxoa kendu bezalako gai hutsalena, kar kar, baizik eta lanean jardunez abestu ditzakegun abestiena, entzun ditzakegun irratsaioena, poteoan gomendatu ditzakegun fanzine edo filosofoenak eta abar eta abar, hona hemen batzuk... Hitzen lioa hiruten, Hankak Lurrin, Gurasoak, Anarkofolka, Gogodromoa, La Linterna de Diogenes, 100.000 Hormigas, Furia de Radio ta gu geu Beltza Ta Gorrixe, Martin Heidegger-en eleberria, El Salmón argitaletxeak eta Cul de Sac aldizkariaren gomendioa... The Ex, Gibelurdiñek, Morau, ...
--Jaitsi edo Aditu 25.  BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 25. irratsaioan voodoo-a edo vudu-ataz aritu gaituNK, Vudú (Nick Stone-ren) eleberritik zatitxo bat irakurri diNagu, bukaera xamarrean auzolanaren kulturaren inguruan zenbait hitz egin dizkiNagu eta beste gauza mordo batetaz joan etorrian ibili gaituNK,… Afrikako voodoo tanborren musika, Erramun Martikorena, Pier Paul Berzaiz…
--Jaitsi eo Aitu 24. BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 24. irratsaixuen ez´teu hitzeiñ jendillajietaz hainbeste baño bai beaxen hitz batzuk jarri diteula, Agustin Txahon La leyenda de Aitoreko eta (Ch. A. Eastman-en) El alma del indioko zati bana irakurri dixkiÑau, euskaldunon, lakoten eta ainuen ikuspuntu espirituala, Azpeitiko Azoka herritik-etaz´de zeoze esan diÑau, Muerte al euskara!Intsumisio elektoralan ta bozketen inguruan zenbait hitz, ... Lakota sioux-en musika eta abestiak, Donostiako Orfeoia eta Bernardo Atxaga, Mara, Isuo Sasiia ... 
--Aitu eo Jeitsi 23.  BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEren 23. irratsaixuen Olar Azkara (Ipuyak liburuxkakue), Baratzie ta ekoizpen ekologikuen inguruen zeoze esan diÑau, Garapenkeritik kanpoa alde eiñ nahi al diÑau?, Maitasune al deNK bide bakarra?, Gudan interesa ta posibilitatie?… K. Junkera, M. Markez, Pantxoa ta Peio…
--Jaitsi eo Aitu 22. BELTZA TA GORRIXE !!
BELTZA TA GORRIXEn 22. irratsaixuen Gizotxon testutxue (Diccionario Ilustrado de Mitologia Vascatik), Sexualitatie, Nor naizen ni, Akelarrie, Brujeria y Contracultura Gay liburuaren gomendio-aipamentxue, Bitako energia… Laboa, 2zio, Oskorri…
--Aitu eo Jeitsi 21.  BELTZA TA GORRIXE !!
Gorrixek urte luzeak Urretxu-Zumarragako Kkinzona irrati librean pasatu izan badizkiNK ere, eta kontuan hartuz bertan inoiz BELTZA TA GORRIXEn irratsaio bat ere ez diNagula egin benetako `gure´ irratira egin diNagu salto birtuala, Azkoittiko Kontrako Eztarrixera. Hemendik aurrera hortik jaitsi-entzungo gaituNK !!
 Aaahhh! ta ahaztu gabe BELTZA TA GORRIXEn irratsaixo berrixekin uste zaituzteu .. “Pagoa ta Kañabela” Ipuiyak liburuxkatik =elurmendik itzulia=, Mariren: Ezari emana, ezak eramak =Gipuzkoa Mari Lur Joxe Ramon Zubimendiren liburutik=, ikusitako gauzen eta izateko direnen gomendioak,… Laboa, Imuntzo ta Beloki, Urko, Lourdes Iriondo…

      BELTZA TA GORRIXE irratsaioa (programa de radio)    tmeo  kontsumoa    Basajaun basque mythology            

Los límites de las estrategias neorrurales

Los límites de las estrategias neorrurales

rus redire es el nombre que dimos a este espacio virtual porque creíamos que la vuelta al campo podría ser el punto de arranque de nuevas formas de vida. Todavía lo creemos posible, aunque sabemos por experiencia que no se cambian las formas de vida sólo por el hecho de volver al campo. Siempre hablamos de volver al campo, aunque sabemos que lo que se entiende normalmente como “el campo” ya no existe. El campo era un conjunto de formas de vida, de saberes, de formas de relación entre las personas y con la naturaleza, que hoy han desaparecido por completo. Por eso, volver al campo es mucho más que desplazarse a un territorio. Volver al campo es tratar de recuperar todo eso que se ha perdido. No es nada fácil. En la mayoría de las ocasiones puede ser hasta imposible. Algunos seguimos intentándolo.
Volver al campo es por tanto la voluntad de recuperar unas formas de vida que han desaparecido por completo, para intentar, a partir de ellas, construir nuevas formas de vida capaces de superar la forma de vida (de no-vida) única que nos impone el capitalismo en la que las personas vivimos aisladas para producir cada vez más, para consumir cada vez más, y para, por medio de la dominación de la vida, ir socavando la vida.
En alguna ocasión hemos oido a Yayo Herrero decir que es necesario hacer una antropología de salvamento: hay que recuperar los saberes que hicieron posible la vida durante siglos y que hoy están a punto de desaparecer por completo en las residencias de ancianos y en los centros de día. Es una de las labores que nos impusimos a nosotros mismos cuando decidimos volver al campo. Quizá hemos llegado demasiado tarde…
Volver al campo es desertar de unas formas de vida (de no-vida) para irse al desierto, porque eso es en lo que se ha convertido “el campo”, un desierto que reproduce las condiciones de vida de las grandes urbes, pero sin gente. Un desierto utilizado por la economía global como vertedero de desechos, como fuente de recursos para la industria alimentaria y como espacio para el consumo en masa de ocio.
Pero volver al campo es también, y sobre todo, una manera de abrir caminos por los que movernos en busca de nuevas formas de relación desvinculadas del mercado y del interés. Volver al campo puede ser el primer paso para iniciar un camino, junto con otras personas, para la creación de lazos que nos permitan volver a construir comunidad, para que el yo se disuelva en el nosotros y para que la vida se vuelva a situar en el centro de todo.
Sin embargo no hay que idealizar la vuelta al campo, ni como la única manera de crear estas nuevas formas de vida, ni siquiera como la mejor manera de hacerlo. Volver al campo no sirve de nada si nos conformamos sólo con eso.
Marc Badal habla en este vídeo de los límites de las estrategias “neorurales”: