Humanológico
Humanológico
Hoy he ido a un humanológico.
Por 30 pesos, he podido ver cientos de razas humanas, de las más exóticas.
Como los humanológicos se encargan de la conservación de la especie
humana, he podido ver aquellas en peligro de extinción, en recintos que
se asemejaban a sus hábitats naturales.
Vi judíos en campos de concentración y cámaras de gas.
Vi negros en campos de algodón.
Vi esclavos negros de todo tipo, de Guinea, de Senegal, de Angola, del Congo…
Vi indígenas disfrazados y civilizados fotografiados por turistas.
Vi exposiciones coloniales, etnológicas de pueblos colonizados, de
bárbaros salvajes de todo tipo: moros, tártaros, indios, aztecas,
mapuches, turcos y africanos, mostrados a la metrópolis, al Nuevo Mundo.
Vi a personas poco comunes como enanos, albinos, jorobados, supercentenarios, siameses.
Vi mujeres encerradas en sus casas, en sus labores domésticas, junto a
hombres que les decían: “No hace ninguna falta que salgas, yo te
mantengo.”
Vi a las mujeres histéricas de Freud en manicomios, aunque no vi histéricos.
Vi locos en hospitales psiquiátricos de todo tipo. Locos que no
aceptaban la religión católica, locos científicos que rompían con los
dogmas de la época y proponían nuevas ideas, locos homosexuales
perversos, locos con trastornos mentales estigmatizados sin tratamiento y
rehabilitación en su medio habitual, locos sin trastorno alguno o con
trastornos inventados, locas brujas, locas que alzaron su voz entre el
patriarcado que las sepultaba en el olvido.
Vi niños encerrados en aulas, sentados en su silla, mirando tristes el patio a través de la ventana, donde ansían jugar.
Vi trabajadores de todo tipo encerrados en oficinas, locales, fábricas, empresas.
Vi trabajadoras sexuales, travas, trans, trolas criminalizadas en comisarías.
Vi militantes y activistas en cárceles, presos políticos acusados de terroristas por ser subversivos.
Pero no vi políticos corruptos, reyes corruptos, jueces corruptos,
intendentes corruptos, presidentes corruptos, policías corruptos ni
represores.
Supongo que porque ellos son quienes cobran la entrada.
[ Jaracanda Disidenteren poesia duNK goikoa, Malabarista de Palabras bere webgunetik hartua]
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