Y siguen apareciendo pasaportes - Jean-Claude Paye

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Y siguen apareciendo pasaportes - Jean-Claude Paye





Uno no sabe si reírse o llorar. Desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, no hay un atentado terrorista cuyos presuntos culpables no se las arreglen para dejar sus papeles de identidad al alcance de los investigadores. Para el sociólogo Jean-Claude Paye, la aparente estupidez crónica y repetitiva de los terroristas no es otra cosa que un truco del Poder para asustar a la ciudadanía. ¿Cuál es la lógica? La versión oficial es tan absurda que no podemos, ni debemos dudar de ella.





Durante la investigación de las masacres de París, se encontró un pasaporte sirio cerca de los restos de uno de los kamikazes del Stade de France. Ya designado por el presidente Hollande como responsable de los atentados, el «Estado Islámico» reconoció ser responsable de esos actos. Para el gobierno francés, que había declarado querer intervenir en Siria contra el «Estado Islámico» –cuando en realidad quiere hacerlo contra la República Árabe Siria y contra su presidente constitucional Bachar al-Assad, de quien sigue diciendo que «tiene que irse»– se trata de un indicio importante destinado a justificar una operación militar.

Pero no es el gobierno francés el único que recurre al procedimiento del doble discurso apoyando una organización a la que se designa como enemigo y nombrando terroristas a individuos a los que anteriormente se designaba como «luchadores de la libertad». La fabricación de su propio enemigo se ha convertido en el eje de la estrategia occidental, lo cual nos confirma que en la estructura imperial no hay separación entre el interior y el exterior, entre el derecho y la violencia pura, entre la ciudadanía y el enemigo.

En Bélgica, el predicador musulmán Jean-Louis Deni está enfrentando acciones legales «por haber incitado jóvenes a irse a la yihad armada en Siria», ya que se sospecha que tuvo contactos con Sharia4Belgium, grupo calificado como «terrorista», contactos que niega el acusado. Su abogado destacó el doblepensar de la acusación cuando señaló en su alegato ante el tribunal correccional de Bruselas: «Se ha empujado a niños hacia los brazos del Estado Islámico en Siria y son los servicios [de inteligencia] de ustedes quienes lo han hecho» [1]. El abogado defensor apoyó sus acusaciones resaltando el papel que ha desempeñado en el caso un agente infiltrado de la policía federal.
El regreso del significante

En cuanto a las masacres perpetradas en París, parecería que una de las primeras preocupaciones de los terroristas es hacerse identificar lo más rápidamente posible. Pero esa paradoja a penas nos sorprende. El documento de identidad, hallado milagrosamente, que designa claramente al autor de los atentados que acaban de cometerse, se ha convertido en un clásico. Se ha hecho incluso repetitivo, repetición que siempre designa a un culpable perteneciente a un «movimiento yihadista».

En la versión oficial del 11 de septiembre, el FBI afirmaba haber hallado el pasaporte intacto de uno de los kamikazes cerca de una de las dos torres pulverizadas por explosiones que desprendieron una temperatura capaz de derretir el acero de las estructuras metálicas de aquellos inmuebles pero que dejaron intacto un documento de papel. La caída del cuarto avión, que se estrelló a campo abierto en Shanksville, también permitió a la policía federal encontrar el pasaporte de uno de los presuntos terroristas. Ese documento, parcialmente quemado, permite sin embargo identificar a su titular porque podían verse su nombre, su apellido y su foto. Pero del avión no quedaba más que un cráter de impacto, ni siquiera un pedazo de fuselaje, sólo este pasaporte parcialmente quemado.
Lo increíble como demostración de la verdad

En el caso de la masacre de Charlie Hebdo, los investigadores encontraron el documento de identidad del mayor de los hermanos Kouachi en el automóvil abandonado en el noreste de París. A partir de ese documento, la policía se da cuenta de que se trata de individuos ya conocidos en los servicios antiterroristas, son los «pioneros del yihadismo francés». Ya se puede iniciar la «persecución». ¿Cómo es posible que asesinos capaces de cometer un atentado con una sangre fría y un control de sí mismos calificados como dignos de profesionales cometan un error tan grande? No “trabajar” con sus papeles de identidad a cuestas es una regla elemental para el más simple ladronzuelo.

Desde el 11 de septiembre de 2001, lo increíble se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad. Se ha transformado en la base de la verdad. La Razón ha sido expulsada de nuestro entorno. No se trata de creer lo que se dice sino más bien de aceptar lo que dice la voz que habla, sea cual sea el sin sentido que se enuncie. Mientras más evidente sea ese sin sentido, más ciega tiene que ser la creencia en lo que se afirma. Lo increíble se convierte así en medida y garantía de la verdad.

Prueba del ello es el discurso sobre los casos de Mohamed Merah o de Nemouche. Cercado por decenas de policías, Merah supuestamente logró, burlar la vigilancia de las fuerzas especiales, salir de su domicilio y regresar después a ese lugar para que allí lo abatiera un «francotirador» que supuestamente le disparó en «defensa propia» y con «armas no letales». Merah supuestamente salió de su casa para llamar desde un teléfono público, con intenciones de «esconder su identidad», cuando reconoció su culpabilidad telefoneando a una periodista de France24 [2].

En lo concerniente a Nemmouche, el autor de la matanza del Museo Judío de Bruselas, este personaje no se deshizo de su armamento porque… lo importante para él era revenderlo. Y no se le ocurrió nada mejor que recurrir al medio de transporte internacional más vigilado, transportando las armas que ya había utilizado en un autobús de la línea Ámsterdam-Bruselas-Marsella. Lo que supuestamente permitió su arresto fue un «control de aduana inesperado».
El choque emocional como recurso para construir «la unidad nacional»

En todos los casos, el carácter totalmente increíble de lo que nos presentan nos hace incapaces de reaccionar, nos petrifica, como la mirada de la Gorgona. Nos muestra que hay algo que no funciona en el discurso. Exhibe una falla cuyo efecto no es engañarnos sino fragmentarnos. El relato del desarrollo de los atentados es una exhibición impuesta al espectador. Escapa a toda representación y tiene un afecto paralizante. Esta última resulta no tanto del carácter dramático de los hechos como de la imposibilidad de descifrar lo real. El espectador sólo puede entonces hallar una apariencia de unidad acentuando su propia credulidad ante lo que se le dice. Se produce entonces una fusión entre el espectador y quien dice lo enunciado. Se hace conveniente renunciar a distanciarse de lo que se dice y se muestra, hay que renunciar a preguntar o a recobrar la palabra. La unidad nacional, la fusión entre vigilantes y vigilados, puede entonces instalarse.

La exhibición de las fallas del discurso sobre todos estos atentados tiene como efecto el surgimiento y propagación de una sicosis y la supresión de todo mecanismo de defensa, no sólo ante determinados actos o declaraciones sino ante cualquier acción o declaración del poder, por ejemplo ante leyes como la ley sobre la información de inteligencia, que saca la vida privada de las libertades fundamentales.
Un acto de guerra contra los pueblos

La ley [francesa] sobre la información de inteligencia, votada en junio de 2015, proyecto que ya tenía más de un año, nos fue presentada como una respuesta a los atentados perpetrados contra el semanario humorístico Charlie Hebdo. Esa ley autoriza sobre todo la instalación de «cajas negras» en los proveedores de acceso a internet para capturar en tiempo real los metadatos de los usuarios. También permite la instalación de micrófonos, de dispositivos de localización, de cámaras y de programas informáticos espías.

Quienes se verán sometidos a esas técnicas especiales de investigación no son los agentes de una potencia extranjera sino la población francesa. Así pasa esta a ser tratada como enemiga de un Poder Ejecutivo, que tiene en sus manos el poder de decisión y el «control» de esos dispositivos secretos. Utilizando como pretexto la lucha contra el terrorismo, esta ley legaliza una serie de medidas que ya venían aplicándose, poniendo así a la disposición del Ejecutivo un dispositivo permanente, clandestino y prácticamente ilimitado de vigilancia sobre la ciudadanía.

La ausencia total de eficacia en la prevención de los atentados nos confirma que no eran los terroristas sino, efectivamente, los pobladores de Francia quienes estaban en la mirilla de esa ley. Al modificar la naturaleza de los servicios de inteligencia, pasando del contraespionaje a la vigilancia sobre la ciudadanía, esta ley es un acto de guerra contra la población de Francia. Las masacres que acabamos de ver en París son la parte real de esa guerra.

Ella te contará sobre Amancio Ortega e Inditex

[ Jendilaia hiltzen denean zergatik eskaintzen digute berri-propaganda hori? Politicos Partidos-etik hartu diNat aberaskumearen aberastasunaren nondik norakoaren berri edo... ]

Ella te contará sobre Amancio Ortega e Inditex



Ella te contará lo que la prensa española se niega a investigar sobre Amancio Ortega e Inditex

Adquirir una prenda de ropa de las marcas del grupo Inditex que se haya confeccionado en Marruecos supone refrendar un sistema de producción en el que las trabajadoras acumulan hasta 65 horas a la semana detrás de una máquina para cobrar un salario de 178,72 euros mensuales, condiciones laborales que las mantienen “viviendo en situación de pobreza” mientras el fundador del imperio textil, Amancio Ortega, se consolida como la mayor fortuna del planeta.





La multinacional española feudo de Amancio Ortega, quien ostenta la tercera mayor fortuna en el mundo, propietaria de las marcas Zara, Zara Home, Massimo Dutti, Pull & Bear, Bershka, Oysho, Kiddy’s Class, Uterqüe o Stradivarius, entre otras, ha recibido numerosas denuncias en países como Marruecos, Portugal, Argentina o Brasil, tras descubrirse talleres clandestinos donde vivían niños menores de edad que eran explotados en condiciones infrahumanas, realizando jornadas que excedían las doce horas según informa tres24.

Estos hechos, que se vienen sucediendo con escaso impacto mediático por parte de los grandes grupos informativos en el mundo (¿complicidad, tal vez?) desde los inicios de la Compañía, siguen repitiéndose a pesar de que el código de conducta de la Empresa prohíbe terminantemente la esclavitud, tanto de manera interna como en las subcontratas. Estas últimas son frecuentes víctimas de la justificación de sus prácticas; Inditex alega que los cientos de talleres clandestinos repartidos por el mundo que han sido y son investigados por albergar a niños y familias enteras que trabajan en condiciones de esclavitud confeccionando prendas y calzado para Inditex son ajenos a su conocimiento y su gestión corporativa.

La prensa nacional se niega a investigar que ha detrás del rentable y sucio negocio de la explotación de millones de trabajadores. Sin embargo, el periódico noruego Aftenposten creó un “reality” donde 3 jóvenes fueran a Camboya para ver cómo se produce la ropa que se ponen a diario. En su apartado de video lanzó varios capítulos bajo el nombre Sweat Shop (ya disponible en español). En ella, se muestra a tres jóvenes noruegos que estuvieron en este país asiático, viviendo durante un mes en las mismas condiciones de vida y trabajo que las trabajadoras textiles. El resultado cambió sus vidas

Más allá del objetivo de esta serie: ver a estos jóvenes enamorados de la moda llorando por todo lo que ven, es una oportunidad excepcional para mostrar las denunciables condiciones de trabajo que se vive en Camboya. Las largas jornadas de trabajo y un salario muy por debajo del nivel de vida ocasiona que más de 1.000 trabajadoras ya hayan perdido incluso el conocimiento mientras trabajaban en estas fábricas. Y eso sólo en lo que llevamos de 2014. Aunque recordemos que no es la única bajo sospecha, en este mismo blog contamos hace poco otro caso de explotación en Primark.

El ‘low cost’ de Primark tiene una doble cara. El convenio colectivo para las dependientas establece un salario base de 15.247 euros al año para los trabajadores a tiempo completo, que se reparte en 12 pagas mensuales y tres extras. Y mucho más: un informe elaborado por el prestigioso Centre for Research on Multinational Corporations, organización independiente holandesa sin ánimo de lucro  y el India Committee of the Netherlands, una ONG del mismo país impulsora de la campaña Clean Clothes (Ropas Limpias) contra la explotación vinculada al comercio textil, nos advierte de las prácticas “esclavistas” de algunos de los gigantes mundiales de la moda. Entre otras marcas, citan a Tommy Hilfiger, Timberland, H&M, Marks&Spencer, Diesel, Gap, C&A, El Corte Inglés, Cortefiel, Inditex( propietaria entre otras de las tiendas Zara).



http://muhimu.es/economia/slowfashion/

GORA ETA BEHERA (234) Fanzinien egune...

exceso de higiene, http://infantes.linio.com.mx/

Gora eta Beheraren 234. alean gaurko-atzoko euskal-fanzinetako irakurketak izan genizkiNan... Germinal! 0.eko +Tele-visio-ari galderak, Zirikatzen 26.eko +Gizon gogorrek ez dute dant-za egiten liburuaren gomendiotxoa, Igela 2.eko +Akorde Ohia (Lander4 Azola), Zuri Beltzean fanzinearen A. zenbakiko +Hitzen jatorria + terminologia, Zesatenk 7urriko +DIY, zuk zeuk egin testua, Kaixo ama! fanzinetik Luigi Malerbaren +Kakanarrua ipuina, Fracking ez 11.etik Gorka Buenoren elkarrizketaren irakurketa eta...

-P.I.B. ->Ponte como quieras [sarrerie]+
-Ecra ed Otorke - Hacia tierra (Chicho S. Ferlosio).+
-Ecra ed Otorke - El lobo feroz (De espaldas al patriarcado).+
-Chatterbox and the Latter day satanist. +
-Chatterbox and the Latter day satanist. +
-H.T.M. (asalto a la inocencia) - 9. Al servicio del poder. +
-H.T.M. (asalto a la inocencia) - 6. Es tu historia. +
-Arrutiko Intxaurrak (maketa) - 1. Lonja zarra. +
-Arrutiko Intxaurrak (maketa) - 6. Feisbuk.
-Dubamix () - Liberté II. +

JOSU OZAITA ANTROPOLOGOARI ELKARRIZKETA EUSKERA HITANOAI BURUZ

JOSU OZAITA ANTROPOLOGOARI ELKARRIZKETA EUSKERA HITANOAI BURUZ 



"Azken urteotan batuaren ezagutzan eta hedapenean egin da lanketa berezia euskalgintzako alor ezberdinetatik. Beharrezko lana izan da, noski. Baina bada garaia alboratuta geratu diren beste elementu batzuk hartu eta beren balio eta indarraren inguruan hausnartzeko. "



Hitanoak gaur egun bizi duen errealitatea Tolosaldeko gazteen prismatik ikertu du Josu Ozaita Ibarrako antropologoak. 18 eta 28 urte arteko eskualdeko gazteekin elkartu eta hitanoari buruz duten ikuspegia bildu du, “Hurbilpen bat: Tolosaldeko gazteek hitanoari buruz duten pertzepzio, diskurtso eta praktikara” izeneko azterketan. Ikerketak hainbat ondorio ateratzeko balio izan dio. Bere iritziz, azken hamarkadotan euskararen alde «lan handia» egin da, eta «izugarrizko bultzada» izan du, baina ez da gauza bera gertatu hitanoarekin. Garrantzirik ez zaiola eman eta ez dela bultzatu uste du. Eta ez hori bakarrik: zenbait kasutan «baztertua» izan dela dio. Horren erakusle da, bere esanetan, hitanoaren inguruko ikerketarik ez egotea edo eskualdean hitanoaren erabilera zenbatekoa den ez jakitea. Horrek guztiak hitanoaren prestigioan zeresana du, Ozaitaren ustez. Hala ere, hizkuntzaren adierazkortasuna bultzatu eta euskararen erabilera handitzeko baliabide aproposa delakoan da, «euskarari eskua sartu diogu toki guztietatik, bada hitanoaren berreskurapenean ere berdina egin beharko litzateke», dio.

GAUR8

Zerk bultzatu zaitu hitanoari buruzko ikerketa bat egitera?
Hainbat arrazoi izan ditut. Euskararen adituen argudioen baitan gauza asko irakurri eta entzun izan ditut hitanoari buruz: sekulako potentzialtasuna duela, gazte hizkerari pertsonalitatea ematen diola… Baina ideia horiek ez zirela garatzen iruditzen zitzaidan, batetik. Eta, bestetik, deigarria egiten zitzaidan errealitate bat ere bazegoen: nahiz eta euskara gure eguneroko hizkuntza izan, tarteka, lagun konkretu batzuekin, gaztelerara jotzen genuela, inkontzienteki, informaltasun eta freskotasun bila. Denbora tarte bat igarota, ohartu nintzen gazteleraren espazio hori hitanoak okupatu zuela. Baina guri ez digute hitanoa eskolan irakatsi, ez da ikasi dugun zerbait. Gero, ordea, kalean entzutean, erakargarri bihurtzen da. Hori zergatik gertatzen den jakin nahi nuen.
 
Zergatik Tolosaldean, eta zergatik gazteen artean?
Gazteek hitanoa gaizki erabiltzen dutela esaten da askotan, baina beraien iritzia eta egoera ez da kontuan hartu orain arte. Nik beraien ikuspegia jaso nahi nuen. Tolosaldean egin dut ikerketa, nire bizitokia delako eta, ikerketaren baldintzak kontuan izanda, egokiena zelako. Hamabi gazterekin egin ditut elkarrizketak. Generoa baloratuz, herri txiki eta handiak bereiziz eta adin tarteak kontuan izanda hautatu dut lagina.

Lagin hori nahiko txikia da. Azterketa zabalagoa eginda emaitza aldatuko litzateke?
Ziurrenik bai. Gerturapen bat izan da nirea, etorkizunean egin daitekeen ikerketa sakonago baten abiapuntua. Diskurtso eta erabilpen anitzak bildu eta mahai gainean jartzeko balio izan duela uste dut. Hala ere, beharra dago ikerketa handiago bat egiteko, baita Tolosaldean ere. Eta Tolosaldetik kanpo, are gehiago. Izan ere, Euskal Herrian errealitate anitzak bizi ditu hitanoak. Polita eta beharrezkoa litzateke lurralde guztiko errealitate ezberdinak bildu eta aztertzea. Hala ere, zaila da honen inguruko informazioa lortzea, ez baitago. Ikerketa batzuk egin izan dira, baina hizkuntzalaritzaren esparrutik, batez ere. Antropologiaren bitartez ikertu nahi nuen nik hitanoa.

Hitanoa gutxietsia izan dela da ikerketaren ondorioetako bat. Hori uste duzu?
Bai. Euskararen inguruan diru asko inbertitu da azkenaldian, baina ez zait iruditzen hitanoa bultzatzen denik. Azken urteotan batuaren ezagutzan eta hedapenean egin da lanketa berezia euskalgintzako alor ezberdinetatik. Beharrezko lana izan da, noski. Baina bada garaia alboratuta geratu diren beste elementu batzuk hartu eta beren balio eta indarraren inguruan hausnartzeko. Hezkuntzan oso gutxi landu da hitanoa eta metodologia oso zaharkituekin, euskalgintzako eragileek ez dute erabilpenerako apustu bezala ikusi, instituzioetatik ez da inbertsio ekonomikorik egin, zenbait euskal hiztunen partetik alboratua ere izan da… Horregatik diot hitanoa gutxietsia izan dela. Eman zaion garrantzia gutxiarekin iraute hutsa harrigarria da, eta hori indar berezi bat duelako da.

Zein presentzia du hitanoak gaur egun? Bere erabilera ugaritu edo murriztu egin da azken urteotan?
Ezin daiteke zehatz jakin. Guk ez dakigu zehazki non erabiltzen den, ehuneko zenbatek egiten duen... Neurtzen ez bada, estatistiketan azaltzen ez bada, desagertzen ari den pertzepzioa du jendeak. Baina Tolosaldean, adibidez, uste baino indar handiagoa du. Nahiz eta ez den bultzatzen, esan daiteke hitanoak presentzia nahiko handia duela gure eskualdean. Indarra badu ere, gazteek oso eremu zehatzetan soilik erabiltzen dute.

Garai batean espazio informaletan erabiltzen zen hitanoa. Zein da bere erabilera esparrua gaur egun?
Hitanoaren espazioa horixe da orain ere: informala eta oso gertukoa. Lagunarteko testuingururako eta egoera informaletarako hizkera egokia da. Erregistro informala izaki, kalea eta gertutasun testuinguruak dira bere espazioak. Adibidez, taberna batean bazaude futbolaz hitz egiten, hitanoaren diskurtsoak adierazkortasun handiago hartzen du, diskurtsoari indar berezi bat ematen dio, batuari lekua irabaziz. Batua ez delako hain adierazkorra, hotzagoa delako. Gazteek beraiek ere hori ikusten dute eta horrek hitanoa mantentzen jarraitzean zerikusia handia duela esango nuke.

Hortik kanpo, zein espazio hartzen ditu? Komunikabideetan, adibidez, zer toki dauka?
Telebistan, adibidez, Goenkalen entzun zitekeen dezente, bere eremua den distantzia laburreko egoeratan: tabernan, lagunartean, guraso eta alaba-seme harremanetan… Bestetik, marrazki bizidunetan ere bai, baina lehen gehiago erabiltzen zela uste dut. Pilota partidetan ere, Xabier Euskitze eta Joxean Tolosak ia-ia beraiekin etxeko sofan tertulian egotea lortzen dute hitanoaren bidez. Paper garrantzitsua jokatzen du telebistak alor honetan. Interesgarria litzateke, gazteen ikuspegitik batez ere, “Gu ta gutarrak” bezalako programetan hitanoa lantzea. Irratian, adibidez, oso gutxi entzuten da, eta horretarako eremu aproposa da, ahozko komunikabidea izaki. Bikaina litzateke Gaztean euskal talde bati elkarrizketa hitanoz egitea, adibidez.

Bi aldagai nagusi aipatzen dituzu erabilera aztertzean: generoa eta herri txiki eta handien arteko aldea.
Tolosa bezalako herrietan ez da egon transmisiorik, gaur egun guraso diren horiek duela 30 urte errealitate erdalduna bizi zutelako. Tolosako gazteen artean hitanoa erabiltzen bada, herri txikietako gazteak batxilergoa egitera bertara joatearen ondorio da, edo herri txikietatik Tolosara joandako gurasoak izatearena, edota familiarteko baserrira joateko ohitura izatearena. Hala ere, gazteek ez dute ondo ezagutzen hitanoa: “zenbat dek?”, “ze esatek?” eta antzeko forma errazetatik aterata nahiko galduta aurkitzen dira. Baina, hala eta guztiz ere, zenbaitek hitanoa erabiltzen dute oso itsaskorra delako eta funtzio bat topatzen diotelako. Ziurrenik Donostian baino presentzia handixeagoa izango du Tolosan, baina aldea ez da hainbestekoa Azpeitiarekin, Zarautzekin edo antzeko herriekin konparatuta. Aldiz, Tolosaldean bertan bai ematen dira aldeak, herri txiki asko dagoelako. Batez ere herri txikietako mutilek bere egin dute, hitanoaren transmisio naturala jaso dutelako askok, etxetik bertatik kasu askotan. Bereizketa horiek eragiten dute zenbait gaztek hitanoa urruneko ikustea, eta, aldiz, beste batzuek beraien identitatearen parte sentitzea.

Mutilak aipatu dituzu. Zergatik da urriagoa nesken artean?
Mutilen kasuan soilik eman da hitanoaren transmisioa. Nesken transmisioa moztu egin da. Noka [nesken forma] gutxi entzuten da. Are gehiago: noka galbidean dagoela uste dut, bere erabilpen urriagatik eta transmisio ezagatik. Emakume heldu edota ahizpa helduen artean erabiltzen da, baina ia-ia intimitatean, esango nuke. Aita-semeen kasuan ez bezala, gurasoen aldetik ez da egon hitanoaren transmisiorik alabekiko. Baina ez da beti horrela izan, historia bera da horren lekuko. Begoña Etxebarria antropologoaren ikerketa batean kontatzen denez, 1571n, protestanteen ideiak zabaltzeko noka forma normaltasunez erabiltzen zen emakumeengana zuzentzerakoan. Ondorengo testu katolikoetan “zu” forma ageri da oro har; hitanoa, aldiz, zigortzeko edo errieta egiteko, mespretxua edo destaina adierazteko erabiltzen zen. Horrela bada, konnotazio negatiboa eman izan zaio hikari oro har, baina askoz modu ageriagoan nokari, sorginkeriarekin eta bekatuarekin identifikatu izan delako. Egun oraindik zentzu negatibo hori mantentzen du sarri, zerbait zakarra, baldarra edo itsusia balitz bezala. Eta, badakizu, neskak fina behar omen du…

Nesken kasuan beste ondorio deigarriren bat ere atera duzu.
Bai. Fenomeno berezi batekin konturatu naiz. Berastegi eta Berrobi inguruan neska batzuek hitanoa erabiltzen dute beren artean, baina toka, mutilen forman. Berdintasunarekin lotuta legoke hori. Gaur egun gizartea berdinzalegoa denez, ez dute beharrik ikusten neska eta mutilen formak bereizteko. Helduagoek agian hori astakeria bezala ikusiko dute, baina badirudi gazteek ez diotela bereizketa horri horrenbesteko garrantzirik ematen. Hori bai, martxa honetan, genero bereizketa gal lezake hitanoak, eta, “kasualitatez”, orain ere, emakumeen osagai bat litzateke kaltetua...

Beste hizkuntza forma batzuen alboan hitanoaren egoera ez da hain larria; beroriketarekin konparatuz, adibidez.
Bai. Jartzen badituzu hitanoa eta beroriketa elkarren ondoan, ikus daiteke nola beroriketa desagertu egin den, ez zuelako betetzen bere funtzioa eta ez zuelako gizartearen atxikimendua. Duela ez asko arte, hierarkia eta estatus mailak islatzen ziren euskararen erabilpenarekin etengabe, berorika formaren eta hitanoaren baitako arauak medio. Gaur egun, aldiz, berdintasun handiagoko euskara darabilgu, hizkuntzaren bidez mailaketarik egiten ez duena. Belaunaldi berriek ez dakite berorika existitu izan denik ere. Dena den, ez dit batere penarik ematen berorika desagertu izanak. Hizkuntza aberastasunak galdu du, baina berdintasunak irabazi.

Hitanoaren barne arau horiek aldatzen doazela diozu.
Bai, hitanoaren barruan zeuden arauak apurtzen ari dira. Ez soilik generoaren aldetik, mailaketa sozialaren arloan ere bai. Garai batean gurasoei, apaizari edo prestigiozko kargudunei hika egitea edukazio txarrekoa zen, eta hori gaur egun aldatu egin da. Akaso gazteek ez dute mailaketa sozial hori hizkuntzan erreproduzitu nahi. Berdintasunerako joera handiagoa ikusten dut gizartean maila horretan.

Esan daiteke hitanoaren baitako aldaketak gizartearen isla direla, neurri batean?
Bai. Gizartea aldatzen den moduan aldatzen dira hizkuntzak ere, biziak eta aldakorrak baitira. Gazteek ez diete zentzurik topatzen arau hauei, eta beren erabilpenaren bidez paradigma aldaketa gauzatzeko subjektu aktiboak dira. Tolosa bezalako herrietako gazteek ez dute arauon transmisiorik jaso eta beren aitengana hitanoz zuzentzen dira; herri txikietakoek, aldiz, arauon transmisioa jaso dute, eta, ondorioz, aurka badaude ere, arauok errespetatu gabeko erabilpena neurtuagoa da. Nire kasuan, txikitan aitak ez zidan uzten hikaz berarengana zuzentzen, baina egun eguneroko forma normalizatua da. Berastegiko apaizak uzten die gazteei hitanoz zuzentzen, duela urte batzuk zaplazteko baterako arrazoi zena. Azken batean, belaunaldi heldu eta gazteen arteko borroka ezkutu bat dago hemen, helduen arauen eta gazteen ikuspegiaren artekoa. Gazteak pixkanaka terrenoa irabazten ari dira, eta helduak onartzen ari dira errealitate berri hori.

Gaur egun hitanoa erakargarri dela esango zenuke? Ikusten diozu xarma berezi bat? Gazteek zer diote?
Hitanoak badu indar berezi bat, erakargarritasun bat. Tolosako gazte batek esan zidan moduan, hasieran arrotza egiten zitzaion, baina belarria ohitu, pixkanaka probatzen hasi eta gustua hartu zion azkenean, itsaskorra baita hitanoa. Horregatik iraun du, baduelako erakargarritasun bat, eta ez lanketa berezia egin delako berau mantentzeko. Hala ere, konturatu naiz landa guneetan edo herri txikietan batzuek lotsa pixka bat sentitzen dutela. Beste batzuek, aldiz, harrotasunez erakusten dute, beren identitate ikur gisa.

Prestigioa galdu al du?
Garai batean baserritarrak ere prestigio gutxiko pertsonak ziren, ezjakin etiketa zuten, nahiz eta oso aberatsak izan jakintza aldetik hainbat alorretan. Herri txikietako jendea gutxietsia zen bezala, prestigio gutxi zuen hauen hizkerak ere. Gaur egun, autoestimu handiagoa dago, eta herri txikietako gazte askok harrotasunez daramate beren identitatearen parte bezala. Bestalde, hitanoa urbanizatu ere egin da neurri batean. Agian instituzio, hezkuntza eta euskalgintzako eragileek gutxiesten dute, baina, kontrapuntu bezala, jende askok maite duela ere ohartu naiz. Eta egin dudan ikerketa txiki honek interes handia piztu du komunikabideetan. Seinale ona da hori.&hTab;

Hitanoak ez du presentziarik hezkuntza arautuan: ez da eskoletan irakatsi, kalean edo etxean jaso eta belaunaldiz belaunaldi transmititu izan da, ezta?
Bai, eta transmisio zuzena jaso ez duenak ez du ikasteko aukerarik izan. Nik gogoan dut duela hogeita piko urte landu genuela ikastolan, taula bidez eta egun bakar batean, pentsa! Eskolan aditz taularen bitartez izaten dute askok hitanoarekin lehen kontaktua, eta horrek kontrako erreakzioa eragiten du ezinbestean. Gaurko gazteek ere antzeko esperientziak kontatu dizkidate. Hezkuntzak ere hitanoaren erabileran zeregina duela uste dut, eta hausnarketa egin beharko litzateke autokritikatik bide berriak irekitzeko. Taula bidezko metodologia ez da batere aproposa hitanoa lantzeko. Bestelako bideak probatu beharko lirateke.

Nola bultza daiteke hitanoa gaur egun?
Lehenik eta behin, hitanoak ikerketa sakona behar du, errealitatera gerturatzeko. Hortik abiatu beharko genuke. Ikerketa sakon bat egin behar da, eta horren arabera planteatu nolako berreskurapena egin behar den eta zein ekintza lerro ireki behar diren. Adibidez, aisialdia eta jolasa oso eremu egokiak izan daitezke. Haur eta gaztetxoek ondo pasatzearekin lotzen badute eta funtzio bat bilatzen badiote, bikain. Nire lagun batek dioen bezala, zertarako balio du euskararen inguruan hainbeste lan egiteak, zertarako balio dute hainbeste euskara planek, gero gure alaba-semeek surfa praktikatzeko edo zaldian ibiltzeko ikastaroak gazteleraz egiten badituzte, euskarazko eskaintzarik ez dagoelako? Hor jarri behar da arreta erabilpena bultzatzeko. Bestetik, hezkuntza araututik bertatik ere hitanoa landu daiteke, baina hobe jolas moduan. Adibidez, antzerkiak eginez hitanoa erabiliz, soinketa klaseetan… Teoria ere bai, baina bestelako metodologien bitartez, ez aditz taula hutsekin. Azpeitian, esate baterako, lanketa berezi bat egiten ari dira ume eta gazteekin hitanoa lantzeko, euskarri desberdinak erabiliz, eta ikasketa dinamikoagoa bihurtuz: ordenagailu bidezko jolasak, marrazki bizidunak…

Gaur egun, eta hala nahi duenak, badu hitanoa ikasteko aukerarik? Tolosan bertan bada ekimenen bat, ezta?
Bai, ikasturte honetan jarri da martxan Hitanolagunak izeneko iniziatiba. Ekimen positiboa da, noski, baina ez du hitanoa salbatuko, eta erabilpenean ere ez du askorik eragingo, tamalez. Elementu bat izan daiteke, gehigarri bat, baina plangintza osoago baten barnean, ez partxe moduan. Gainera, horrelako jardueretan parte hartzen dutenen profila, orokorrean, denbora librea duen jende helduarena izaten da, erretiratuak batez ere. Gazteak falta dira, ordea. Eta gaur egun gazteek nahikoa zeregin daukate, eta lehenago hasten dira ingelesa, frantsesa edo alemana ikasten. Horrek ez du esan nahi ez litzaiekeenik gustatuko hitanoa ondo jakitea, noski, baina bestelako eremu batzuetan landu behar da kontua.

Nola erakar daitezke gazteak hitanoa erabiltzera?
Esan bezala, hitanoa sakonki ikertu ostean, plan bat beharko lukeela pentsatzen dut, gazteek ere parte hartu beharko luketelarik bere diseinuan. Hitanoa erakargarri izan daiteke, baina estrategian asmatzean datza gakoa. Hitanoaren etorkizuna ez dator euskararen aberastasuna gordetzeko gazteek ikasiko dutelako, baizik eta funtzionaltasunaren bidetik. Hitanora gazte berriak gehitu badira berarekin bilatzen duten funtzio ezberdinduagatik da, hots, egoera informaletarako aurkitzen dioten baliagarritasunagatik: besteak beste, adierazkortasuna, gertutasuna, lagunarteko egoera, informaltasuna, hizkera freskoa… 

 Gazteleraz “¡qué pasa tú! ¿qué dices?” litzatekeena, zukaz “kaixo, zer kontatzen duzu?” litzateke. Hitanoz, berriz, “aupa hi! Ze esaten? (edo esatek)?”. Alde handi xamarra dago, ezta?

Hitanoa berreskuratzea eta indartzea euskararen erabilera handitzeko bide ona litzateke?
Bai. Azken urteotan euskararen ezagutza goranzko joeran dela baina erabilera geratu egin dela diote ikerketek. Akaso, euskararen erabilera gutxitzen ari dela esaten denean, aurrez aipaturiko adierazkortasun hori falta zaiolako da. Agian hitanoak lagun dezake erabilpena igotzen, neurri batean. Ez da hautatu behar batua ala hitanoa, bata edo bestea, biak osagarri baitira. Azken finean, hitanoa euskarak duen beste tresna bat da, beste erregistro bat, funtzio ezberdindua duena. Zenbat eta hizkera gehiago menperatu, hiztun osoagoak izango gara. Orduan eta tresna gehiago eduki egoera ezberdinetarako, orduan eta hobeto moldatuko gara euskaraz, eta, horrenbestez, gure hizkuntza gehiago erabiliko dugu. Hori da helburua, azken batean.

[ Borreruak webgunetik antza denez Gaur8-n irtendako elkarrizketatxoa eskaini diNat. Josu Ozaitak esaten diNan denarekin bat ez banagoNK ere hemendik hitanoaren alde baita zuka ere, kar kar!! ]

12 indicios para detectar un tiroteo de Bandera Falsa

[Konspiranoia eta manipulazioa bultzatzen diNatenen muntaia lan denak azaltzea saila izango duNK agian baina Tarcotecakoek languntza ederrak ematen zizkiguteNK hauen pareko gaietan]


12 indicios para detectar un tiroteo de Bandera Falsa


Los ataques de lobos solitarios parecen multiplicarse en un mundo calmado, una balsa de aceite, en el que nunca pasa nada. Solo en USA se registran al año una media de 11'4 tiroteos que dejan alrededor de 7 víctimas entre muertos y heridos en cada uno, 1043 al año (fuente FBI). En 2014 se rompieron todas las estadísticas, ocurriendo 11 tiroteos tan solo en enero. Alrededor de 9000 personas mueren al año por armas de fuego, más de 1000 son asesinados por la policía, pero allí dicen que todo es normal, epidemia de plomo. Entre los tiroteos contabilizados por el Gobierno por supuesto no se incluyen los que resultan de asaltos policiales, 80.000 al año realizados por los SWAT (aquí ref), ni militares. No son oficialmente tiroteos.

Solo unas pocas masacres se vuelven mediáticos, el resto son tiroteos de segunda para los falsimedia. Podemos distinguir otros tipos de atentados cuyas repercusiones son mucho mayores, como los ocurridos en Sandy Hook en 2014, montaje de Chattanooga, o el tiroteo de la iglesia de Charleston. También el parlamento de Canadá 2014, en la editorial Charlíe Hebdo 2014, o en un Hotel de Tunez 2015. Todos ellos considerados de Falsa Bandera. Aquí tenemos unas pistas para poder distinguir un complot de una venganza.

Post basado en 10 Ways To Spot a False Flag Mass Shooting de Joe Wright en activistpost que no vamos a reproducir íntegro. A pesar de autodenominarse activista, atributo clásico de la izquierda, advertimos que esta web puede llevar a engaño al lector desprevenido debido a su contenido proarmas. tctca
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Reales o falsos, estos eventos de tirador indiscriminado están impregnados de consecuencias.

Después del tiroteo en Sandy Hook en 2014,Connecticut aprobó "estrictas" leyes regulatorias de armas y se está aprovechando la situación para tratando de aprobar leyes contra la educación en casa [homeschool] con la excusa de que el presunto agresor Adam Lanza fue supuestamente educado de esta manera.

Después del montaje de Chattanooga [en que una víctima informó de su propia muerte en un tirotéo después de transcurrir varios años] , varios gobernadores firmaron decretos que permiten a la Guardia Nacional estar permanentemente armados.

La manipulación del tiroteo de la iglesia de Charleston [hoax shooting] dio lugar a la prohibición de la bandera confederada.

Y todos ellos se han utilizado para demonizar a la libre circulación de la información de Internet. El mensaje es que los tiradores se radicalizaron en Internet y que ese tipo de contenido debe ser censurados.

Estos tiroteos de lobo solitario siempre parecen seguir una secuencia problema-reacción-solución perfecta.

- Problema = Los lobos solitarios disparan a personas inocentes sin razón.
En tratamiento psiquiátrico. Radicalizado en Internet. Probablemente racista.
- Reacción = indignación por que un loco tenga acceso a armas de fuego.
- Solución = control de armas y restricciones de munición.
[...]

Para los que no lo sepan, "banderas falsas son operaciones encubiertas diseñadas para engañar de modo que las operaciones parezcan ser llevadas a cabo por las entidades, grupos o naciones que no son las que realmente las planificaron y ejecutaron."

El tiroteo televisado [nueva modalidad periodística en auge en USA junto con las persecuciones en coche] más reciente fue claramente un evento escenificado [staged event, un montaje]. En este punto, cualquier persona que quiera confirmar que se trataba de un montaje puede ver mis posts anteriores aquí, aquí, y aquí.

Muchos, muchos otros eventos de tiro comparten el mismo guión exacto que los exponen como probables eventos falsas banderas. De hecho, se está empezando a ser obvio para los que saben qué buscar.

Aquí 12 indicios que nos llevan a pensar que un tiroteo masivo ha sido orquestado y se trata de una operación de bandera falsa:

1. Si los Medios Masivos cubren el evento:


[...] Cuando todos los medios del establishment están amplificando un tiroteo en particular ten por seguro de que las hechos nefastos están al venir.
>>En contraposición con el centenar de tiroteos anónimos de distinta índole que se producen en el año y no son cubiertos por los mismos.

2. Si no hay supervivientes:

[...] Adam Lanza presuntamente mató a todos esos niños y maestros sin dejar sobrevivientes a la primera. ¿No dejó heridos? ¿Saben lo raro que es eso en combate? El cuerpo humano es muy resistente, y los soldados, incluso entrenados, fallan sus blancos en el fragor de la batalla. Esta es una señal de alerta importante y se observa en casi todos los falsos tiroteos.

3. Si aparece la familia en la televisión en las siguientes 24 horas mostrando poca emoción:

Cuando la familia de la víctima son entrevistadas de inmediato por la CNN con los ojos secos diciendo cosas como: "No tengo nada más que amor en mi corazón por el tirador" menos de 24 horas después de la masacre, puede estar seguro de que se trata de un evento de bandera falsa .

4. Si familia o testigos del tiroteo tienen curriculum de actores dramáticos:

La mayoría de los personajes de estos engaños/montajes son actores fracasados. Parece que finalmente han conseguido su gran oportunidad actuando como una víctima en duelo. Busquen en YouTube "Crisis Actors Shooting". Ni si siquiera el 1% del contenido es cierto, toda su realidad se volvió al revés:
https://www.youtube.com/watch?v=WMbfc6YCggM
https://www.youtube.com/watch?v=qO5aUzeSoMU
https://www.youtube.com/watch?v=xO82SN6bAH4

5. Si no se buscan las causas y se culpan a las armas:

Ningún familiar de la víctima dirá "Las leyes de armas no tienen la culpa. Fue el lugar equivocado en el momento equivocado", en estos montajes.
>>No se alude a la causa del tiroteo sino al medio y al efecto. El medio es el arma y el efecto los muertos y heridos.

6. Si el tirador tiene cuentas nuevas en las redes sociales:

¿Por qué todos estos tiradores parecen tener sólo uno o dos meses de la actividad en las redes sociales? Altamente inusual para una persona real en estos días.

7. Si el tirador se suicida:

Es mucho más conveniente que se mate al tirador al final de la historia. De esa modo el manipulador no tienen que preocuparse de que el cabeza de turco desvele secretos.
No siempre es el caso porque el acceso al presunto tirador de Aurora, James Holmes, y el supuesto bombardero de Boston es restringido.

8. Si el tirador deja manifiesto:

Si los medios de comunicación emiten un manifiesto o declaraciones en las redes sociales del tirador que refuerzan la agenda del gobierno para expandir la guerra al terrorismo a nivel nacional, es probable que se trate de un montaje escenificado.

9. Si las familias de la víctima no demandan a nadie y reciben millones en indemnizaciones no solicitadas:

Este fue para el autor uno de los mayores indicios que indicaron que el tiroteo de Sandy Hook fue un fraude. En este caso el gobierno federal repartió el dinero. Y en casos como este, los padres que ya habían presentado quejas importantes sobre escuela suelen presentar demandas. Que no se demande es lo propio para estos acontecimientos sombríos.

10. Si la Solución no habría impedido que los eventos:

Por último, una poderosa manera de decirnos si estos eventos son de falsas banderas es que la solución propuesta es más control sobre las armas no habría impedido cualquier estos "ataques" en primer lugar. Todo es un engaño.

Incluso si se tratara de auténticos y trágicos tiroteos, no se pueden prevenir por la sola prohibición de ciertos tipos de armas, número de balas, tipo de recarga o incluso por la autorización legal de las compras. [...]

Nosotros añadimos dos más

11. Si el autor tiene entrenamiento militar:

Si el autor tiene entrenamiento militar o ha estado en contacto con servicios secretos podemos asegurar casi que el tiroteo no ha sido fortuito. Ya podemos empezar a buscar sus conexiones con los intereses superiores.

12. Si nadie está autorizado a ver los cuerpos:

Ni fotos, ni grabaciones ni cámaras de seguridad, no hay manera de ver los resultados del homicidio múltiple. Las cadenas y publicaciones que se atreven a emitirlas son multadas y estigmatizadas de modo que actualmente se aplica primero la autocensura preventiva.

Tenemos que salir de este sitio: Anselm Jappe

[ KntraKultura blogetik hartutako elkarrizketa itzulia ]. 

 

Tenemos que salir de este sitio: Anselm Jappe

Anselm Jappe, nació en Bonn, Alemania, en 1962. Actualmente vive en Francia, es el autor de diversos trabajos importantes de teoría crítica en alemán, francés e italiano, con muchos de sus trabajos traducidos a otras lenguas, incluyendo inglés, español y portugués. Es profesor en el Collège International de Philosophie en París y en la Accademia di Belle Arti di Sassari en Cerdeña. El autor de la entrevista original es Alastair Hemmens, profesor, investigador y traductor de la Universidad de Lenguas Modernas de Cardiff, esto es una traducción al español de la entrevista original, que se puede encontrar aqui:  

Alastair: Empecemos por hablar brevemente sobre tu desarrollo intelectual dentro de la teoría crítica. ¿Nos podrías decir algo sobre el contexto histórico e intelectual en el cual tu enfoque hacia la teoría crítica se desarrolló en un principio? ¿Nos podrías remarcar algunas experiencias personales que te llevaron hacia una crítica radical del capitalismo? 
Jappe:  Una de las expresiones más importantes de la visión del mundo compartida por muchos jóvenes en los setenta es Patti Smith y su “Outside of Society/That's where I wanna be” (“Rock ’n’ Roll Nigger,” 1978) [Fuera de la sociedad/Ahí es donde quiero estar]. Es también uno de los mejores resúmenes de los cambios producidos desde entonces. Hoy, se habla mucho sobre “exclusión” de la sociedad, sobre “marginación”, sobre la necesidad de “incluir” a todo tipo de gente en la sociedad. Estar “fuera de la sociedad” es pensado como la peor cosa que te podría pasar. Esto no es sorprendente, dado que hoy, la mayor amenaza que la sociedad capitalista nos impone es que somos virtualmente superfluos y fácilmente eso puede hacerse real. Pero en mi adolescencia, durante la segunda mitad de los años 70 en la ciudad alemana de Colonia, el eco de la rebelión del 68 aún resonaba con fuerza, incluso entre los muy jóvenes. Y la última cosa que yo y otros jóvenes revoltosos como yo queríamos era “integrarnos” en una sociedad que nos parecía despreciable. 
Escuela y familia, trabajo y Estado, cultura burguesa y moral tradicional, todo parecía querer “atraparnos” y forzarnos a “adaptarnos”. Para mi, y para otros, se convirtió en el desafío de nuestras vidas, el rechazo de la “adaptación”. Naturalmente, eso resultó ser mucho más difícil de lo que creíamos; pero me atrevo a decir que he intentado por lo menos mantenerme fiel al espíritu de mi juventud, en dos sentido: Primero, en el intento de entender y criticar la sociedad capitalista esencialmente a través de la lectura y la discusión -llamémoslo el lado político de la rebelión, que viene de la “cabeza”. Segundo, en el rechazo de las formas de vida que las autoridades nos impusieron -eso es, la parte “existencial” de la rebelión, que viene del “interior”. Para mí, era una elección clara: ni una militancia sacrificial, ni “amor, paz y felicidad” (ni “sexo, drogas y rock 'n' roll”, que es otra versión). Más bien, para citar otra canción: “We gotta get out of this place” (“Tenemos que salir de este sitio”) (Eric Burdon, 1965). Así que escogí a Saint-Just y a Bakunin como modelos. Un poco más tarde empecé a leer a Marx, Marcuse y Adorno, pero también me atraía lo que por aquél entonces se llamaba “contracultura”, especialmente los hippies. Formé parte de algunos “colectivos”, tal y como se llamaban entonces, desde la oposición a medidas escolares autoritarias al movimiento anti-nuclear. Cuando tenía quince años,  una reunión especial de profesores tubo lugar para discutir si debía ser expulsado del instituto, como castigo por mis artículos en el periódico estudiantil. No fui expulsado, pero estuve cerca, fue un toque de atención. 
Mis elecciones intelectuales esencialmente me sirvieron para ahondar en mi espíritu rebelde. Me da la impresión de que esto es mucho menos común hoy por hoy. Actualmente, para cierta gente, una comprensión crítica de la sociedad capitalista va de la mano con una silenciosa carrera universitaria (o el intento por hacerla) y no aparece implicar una repulsa al modo de vida burgués y a la integración en la sociedad. Por otra parte, el rechazo “existencial” de la vida burguesa hoy es incapaz de expresarse y fácilmente se transforma en una especie de estilo de vida alternativo, que puede ser recuperado dentro de la lógica de la mercancía; la otra posibilidad es que lleve a la construcción de un gueto propio. Hay mucho descontento hoy, pero casi siempre dirigido a un asunto específico, desde el desastre ecológico al racismo, y raramente a la totalidad de la sociedad capitalista. El posmodernismo ha rearticulado incluso el espíritu antagónico. 
Así, crecí con el mito de la Revolución Francesa, y en 1974-1975 (cuando sólo tenía doce años) pensé que la revolución portuguesa la estaba repitiendo. Puede que te rías de mi ingenuidad, pero la prefiero a la actitud de aquellos que, ya en su adolescencia, se preparaban para “perder su vida ganándosela”, como decimos en francés. Siempre he estado en algún lugar entre el anarquismo y el Marxismo heterodoxo, y nunca tuve ninguna simpatía por concepciones autoritarias de la revolución (Estalinista, Maoísta, Leninista). Muy temprano, me di cuenta de la parte oscura del progreso tecnológico -un tema nuevo por aquél entonces- y leí a autores como Ivan Illich y Régine Pernoud. Pero no tenía prejuicios ideológicos: también leí a Nietzsche con mucha emoción. 
Alastair: En el mundo de habla inglesa, aún se te conoce mayormente por tu trabajo sobre Guy Debord y la Internacional Situacionista. Incluso diría que tu Guy Debord (1993) sigue siendo, más de veinte años después, considerado como el trabajo más importante sobre este tema. ¿Cómo descubriste en un principio a Debord? ¿Qué efecto, si ha tenido alguno, ha tenido él en tu pensamiento crítico? ¿Y por qué razón piensas que tu enfoque sobre su trabajo aún tiene tanto peso? 
Jappe: Conocí a los Situacionistas en el contexto que acabo de describir. Un amigo mío, que era algunos años mayor y una especie de mentor, era una de las pocas personas en ese momento en Alemania que conocía acerca de los Situacionistas. Pero no sólo encontré sus ideas difíciles de comprender, también me sorprendieron: estaban dirigidas en contra de toda la militancia de izquierda radical, a la que yo era tan cercano (aunque yo la cuestionaba, pero me parecía imposible tener ningún otro tipo de acción colectiva). De un lado, sentí que golpearon algunas de mis convicciones más íntimas; por otro lado, también me fascinó algo mucho más profundo, radical y al mismo tiempo poético de lo que los panfletos de los grupos políticos de mi alrededor repartían, que adoptaban normalmente un tono muy moralizante. También me sedujo la llamada a una revolución de la vida cotidiana. Pero no fue hasta años después que leí el trabajo de Debord y los situacionistas más sistemáticamente. Dado que escogí a los Situacionistas como el tema de mi máster, pude dedicar mucho tiempo a leer sus textos. Por ese momento me había mudado a Italia y estudiaba filosofía en Roma. Hice el máster bajo la supervisión de Mario Perniola, profesor de estética que había conocido a Debord y a los Situacionistas personalmente y había estado cercano a ellos en la segunda mitad de los 60. Oficialmente, aun así, la Internacional Situacionista no existía en el mundo académico, ni en los medios. (No es bueno quejarse de esto: su estrategia de resistir la recuperación institucional y espectacular había funcionado bastante bien hasta ese momento.) Cuando Perniola me sugirió que publicara parte de mi tesis doctoral como un monográfico sobre Debord, resultó ser el primero dedicado a él. 
Si este libro ha sido traducido a cinco o seis idiomas, y si aún hoy se lee, incluso después del “descubrimiento” de Debord, después de su muerte en 1994, por un público mayor y las diversas publicaciones sobre él, puede deberse al hecho de que intenté remarcar su importancia como crítico radical de la sociedad capitalista, tanto en la teoría como en la práctica, y como alguien que consiguió vivir como quería vivir: fuera del espectáculo. La mayoría de publicaciones que vinieron después han enfatizado -demasiado, opino- la parte estética de su actividad, o su biografía, o han reducido su crítica social a una forma de teoría mediática. Como tal, contribuyen, conscientemente o no, a la incorporación de Debord a la industria cultural posmoderna. 
Pero no pretendía forjar la creación de una leyenda, ni pretendía convertirme en un “especialista”. De hecho, me sigo identificando mucho con sus ideas, pero también busco la posibilidad de desarrollar más allá la crítica de la totalidad del sistema capitalista. Por tanto, ¡no puedo simpatizar con aquellos que desarrollan aplicaciones de móvil “psicogeográficas” o cosas como esas! Ni con académicos que aclaman a Debord como un “profeta de la época de medios”, que ignora el hecho de que articuló una crítica sin concesiones a todas las formas de vida “permitidas”, incluyendo casi todas las formas de respuesta -¡especialmente el arte! Esta “amarga victoria del Situacionismo” era probablemente inevitable. Es aún más notable que el núcleo del análisis de Debord del espectáculo aún se mantiene en pie como un hito del pensamiento social crítico y que aún puede ser una fuente importante de inspiración. De la misma manera, su vida y actitud aún pueden ser inspiradoras -¡y no hay muchas figuras del siglo XX de las cuales podamos decir esto! 
Alastair: Una década después de Guy Debord, publicaste Les Aventures de la marchandise [Las aventuras de la mercancía] (2003), que era un intento de exponer -por primera vez a un público amplio- una exposición sistemática de la teoría crítica del capitalismo desarrollada por el grupo alemán WertKritik [Crítica del valor], particularmente tal y como fue articulada por el tardío teórico Robert Kurz. Se podría decir que te has convertido en el más conocido defensor de la Teoría Crítica del Valor en Francia. ¿Qué es la Crítica del Valor? ¿Cómo llegaste a conocerla y por qué ha llegado a ser tan importante para ti? 
Jappe: Concebí mi libro Guy Debord no como la contemplación de un fenómeno pasado, mas como una contribución a la elaboración de una nueva comprensión del capitalismo tardío y las posibilidades de superarlo. Así que estaba buscando otros análisis radicales del lamentable estado del mundo. Alrededor de 1993 me encontré con la Crítica del Valor y la revista alemana Krisis. En concreto me sorprendió la tesis de Robert Kurz de que el colapso de la URSS no suponía que el capitalismo había finalmente triunfado, sino que todo lo contrario, había dado otro paso en la dirección de su crisis final. La afirmación del grupo Krisis de que el fetichismo de la mercancía, y no la lucha de clases, supone el núcleo de la sociedad capitalista me convenció en gran medida, ya que la  teoría de Debord ya había puesto énfasis en la importancia de categorías como la alienación, el fetichismo, la mercancía, y el valor (aunque sin renunciar al paradigma de la lucha de clases). Otro aspecto que acerca las ideas Situacionistas a la Crítica del Valor es la crítica del trabajo. Debord nos dio el eslogan “¡Abajo el trabajo!” y llamó a la “abolición del trabajo alienado”. La Crítica del Valor ya no considera el trabajo como lo opuesto al capital y el agente para su superación (como en el marxismo tradicional), mas como parte de la valorización del valor mediante el trabajo abstracto. Trabajo abstracto significa trabajo sin cualidad, trabajo considerado como puro gasto de energía humana medida por el tiempo, sin ningún contenido específico. Es por tanto una forma destructiva de producción social, ya que no puede tener en cuanta su contenido y sus consecuencias. Para Krisis, la esencia de la teoría de Marx está en su descripción crítica del trabajo y el valor, mercancía y dinero: éstas no son naturales, sino categorías históricas que caracterizan únicamente la sociedad capitalista, y no son categorías neutrales de las cuales los movimientos emancipatorios podrían apoderarse; de hecho, son en su misma estructura, formas alienadas de la actividad humana. La producción de valores de uso existe únicamente como una especie de apéndice de la producción de valores, que consiste en la transformación de una suma de dinero en una suma mayor de dinero-y esto puede ser realizado únicamente añadiendo trabajo al trabajo, sin ninguna consideración sobre su utilidad real. 
La lucha de clases es la forma en la cual el desarrollo histórico de la lógica del valor tuvo lugar. El movimiento de los trabajadores, en sus diversas corrientes, fue mayormente una lucha por una redistribución más justa de las categorías básicas que ya no eran cuestionadas: dinero y valor, trabajo y mercancía. Eran esencialmente formas de crítica inmanente, asociadas a la fase ascendente del capitalismo, cuando aún había algo que distribuir. Pero desde el primer momento, había una gran contradicción acechando dentro del modo del proceso de producción de valores: únicamente el trabajo vivo -trabajo en el acto de su ejecución- genera valor. La tecnología no. Sin embargo, la competencia entre diversos capitales al mismo tiempo fuerza a cada dueño de capital a usar la tecnología al máximo de sus posibilidades con tal de incrementar la productividad de sus trabajadores. Ésto le permite obtener más ganancia a corto plazo. Sin embargo, el valor contenido en cada mercancía particular disminuye. Únicamente un incremento continuo de la masa total de mercancías puede compensar esta disminución en el valor de cada mercancía, pero este mecanismo crea la locura de la producción con el fin de producir, con todas las terribles consecuencias ecológicas que actualmente conocemos. Este mecanismo de compensación no puede durar para siempre, y desde los 70 en adelante, la revolución microelectrónica definitivamente destruyó mucho más trabajo del que creó. Desde entonces, el capitalismo se encuentra estancado en una crisis continua. Esta crisis ya no es cíclica; de hecho está causada por el capitalismo alcanzando sus límites internos. Únicamente la  expansión masiva de la deuda y de los mercados financieros continua enmascarando el profundo agotamiento de la producción capitalista. Ante esta nueva situación, la pregunta ya no es como mejorar la condición de los trabajadores dentro de este sistema mercantil, mas como salir de este sistema del dinero y el valor, mercancía y trabajo, una superación global. Ésto ya no es un proyecto utópico, de hecho, es la única posible reacción al fin real del dinero y el valor, mercancía y trabajo, que ya se está produciendo. La única cuestión es si habrá un resultado emancipatorio o una barbarie generalizada. 
Por más de veinte años he contribuido a la elaboración y difusión de la Crítica del Valor porque pienso que este enfoque es el único que afronta el núcleo mismo del sistema capitalista, en vez de limitarse a describir fenómenos individuales. En concreto, tiene en cuenta el hecho de que hoy, a un nivel global, la producción de “poblaciones superfluas” es un problema incluso mayor que la explotación. Estoy convencido que este tipo de crítica teórica y sus consecuencias prácticas son la única alternativa a la creciente ola de populismo que restringe su crítica a una oposición a los bancos, a las esferas especulativas y financieras, y que puede resultar en un “mix” peligroso de opiniones izquierdistas con ideas tradicionales de la derecha. 
Alastair: Puede que la tesis central y más radical de la Crítica del Valor es que el trabajo es una forma social enteramente negativa y destructiva que es, por otra parte, históricamente específica del capitalismo. ¿En qué se diferencia tu crítica del trabajo de formas más tradicionales, como la del movimiento autónomo o la anarquista?¿De qué manera esta crítica del trabajo separa a la Crítica del Valor de otras “grandes teorías” de la emancipación social? 
Jappe:  Prácticamente la totalidad del movimiento obrero -incluso en sus formas anarquistas- era una defensa del trabajo y de la perspectiva de los trabajadores. El trabajo era considerado como un eterno principio ontológico, idéntico a un “intercambio orgánico” del hombre con la naturaleza. Como tal, los trabajadores fueron alabados como la encarnación de este principio “bueno”, y los explotadores que poseían los medios de producción eran simplemente vistos como parásitos. La mercancía, el valor, el dinero, y el trabajo abstracto eran entendidos como las bases técnicas de toda forma de producción posible; y la sociedad socialista, comunista o anarquista del futuro debía consistir en la organización “racional” o “proletaria” o “democrática” de estas categorías. En el mejor de los casos, estaba la promesa de que serían abolidas en un futuro muy distante. Debo decir que Marx mismo fue muchas veces un tanto ambiguo sobre ésto y algunas veces cuestionó el estatus suprahistórico del trabajo. Marx describió la “naturaleza doble del trabajo”-concreto y abstracto- y lo llamó su “más importante descubrimiento”. Más de cien años después, la Crítica del Valor redescubrió este aspecto de la teoría de Marx. Lo que podríamos llamar “marxismo tradicional”, en cambio, fue en la dirección contraria: el trabajo, especialmente el trabajo industrial, sería para siempre la base de toda sociedad. Aunque los inicios del movimiento de los trabajadores, en la forma de los Luditas y los proto-socialistas franceses, fue caracterizado por una cierta crítica al trabajo industrial, el movimiento fue rápidamente atrapado bajo la mitología del progreso y el papel del trabajo en su realización. El objetivo se convirtió en liberar el trabajo, no a los trabajadores de él. Este enfoque alcanzó su máximo en la admiración de Lenin y Gramsci de Henry Ford y la “Tailorización” del trabajo. En la URSS, China, y en todas partes esencialmente supuso hacer a la gente trabajar más y más duramente que nunca antes, pero diciéndoles, al mismo tiempo, que eran los dueños de los medios de producción. 
La izquierda radical únicamente ha condenado el dominio que el aparato burocrático tuvo en la colectivización socialista de la propiedad, pero no el rol del trabajo mismo y el como estaba organizado. Incluso los anarquistas tendían a participar del culto del trabajador. Era únicamente entre artistas, poetas, y bohemios -particularmente, los surrealistas- que se podía encontrar un rechazo del trabajo. Después de 1968, el rechazo del trabajo comenzó a surgir dentro de algunos sectores de la clase trabajadora, particularmente en el norte de Italia, y entre mucha gente joven que ya no identificaban su proyecto con pasar su vida trabajando. Por un lado, esto acabó siendo una especie de laboratorio para nuevas, más “flexibles”, formas de trabajo posmodernas que pretenden superar la distinción entre trabajo y ocio. Por otro lado, en tendencias “autónomas” y del “post-trabajo” uno puede encontrar un rechazo al trabajo heterónomo. Este rechazo, aun así, permaneció subjetivo, sin una comprensión teórica de la naturaleza doble del trabajo, y por tanto llevó a resultados dudosos: ya sea alabando a las máquinas que se supone que deben trabajar en nuestro lugar, con resultados en la tecnofilia y la aceptación de un proceso mediante el cual los seres humanos son remplazados por la tecnología, o celebrando el freelance, en el que se cree que las personas manejan su propio trabajo y sus propios medios de producción por sí mismos (en el sector de la información y la comunicación, por ejemplo), aunque permanecen completamente dependientes de los mecanismos del mercado. Los teóricos del post-trabajo, acostumbran a hablar de la “autovalorización” como un objetivo positivo, en vez de cuestionar el proceso entero en el cual la utilidad de un producto está subordinada al “valor” que se le da por la cantidad de trabajo muerto que contiene. 
El enfoque de la Crítica del Valor es muy diferente porque insiste en la “naturaleza doble” del trabajo en la sociedad capitalista (y únicamente en la sociedad capitalista): el valor de uso de cada mercancía no importa; es la cantidad de trabajo abstracto que “contiene” (o “representa”) que cuenta. Lo que quiere decir que el trabajo, como tal, queda reducido al simple gasto de energía humana. Es el lado abstracto, el del “valor”, en su forma visible como dinero, que domina lo concreto. Las leyes de la creación y circulación del valor se imponen a la totalidad de la sociedad y no dejan lugar para decisiones conscientes, subjetivas, ni siquiera para las “clases dominantes”: esto es lo que Marx llama “fetichismo de la mercancía”. No es natural, mas una inversión de la relación normal entre abstracto y concreto. La tiranía absurda del trabajo en la sociedad moderna es la consecuencia directa del rol estructural del trabajo abstracto. Si no lo tenemos en cuenta, cualquier rebelión contra el trabajo sigue siendo superficial. 
Alastair: Con los eventos recientes en Grecia aún frescos en nuestras mentes, está claro que la crisis financiera del 2008 estaba lejos de ser un simple “bache” en una saludable economía capitalista. En contraste con aquellos que culpan de la mala gestión o la codicia de los capitalistas a estas crisis, ¿De qué manera la Crítica del Valor nos ayuda a entender lo que está pasando estructuralmente, detrás de la apariencia de estos críticos colapsos de los sistemas financieros y de las economías financieras? 
Jappe: Los teóricos burgueses siempre han creído que el capitalismo es “eterno” porque, arguyen, funciona en concordancia con la “naturaleza humana”. Para ellos, todas las crisis son sólo cíclicas y transitorias: son entendidas como el resultado de desequilibrios entre oferta y demanda, o incluso alabadas como una especie de “destrucción creativa”. Para el marxismo, el capitalismo es transitorio y condenado a ser superado algún día, pero su abolición siempre se esperó que fuera el producto de las acciones revolucionarias de la clase trabajadora u otro adversario organizado. La posibilidad de que el capitalismo pueda tener límites internos que serían alcanzados en algún momento casi nunca fue tomada en cuenta después de la muerte de Marx. Cuando el marxismo, en sus principales corrientes, predijo un colapso final, siempre asumió que éste tomaría la forma de una revolución política que resultaría de las intolerables condiciones creadas por la explotación capitalista. Existe, aun así, un factor muy importante que no era tomado en consideración: la disminución de la masa de valor (y plusvalía) a largo plazo que he mencionado antes. Este problema apareció únicamente de una manera limitada: el descenso de la tasa de ganancia. 
Después de que el capitalismo fue capaz de incorporar satisfactoriamente críticas inmanentes dentro suyo, particularmente durante el boom Keynesiano-Fordista que siguió a la Segunda Guerra Mundial, muchos marxistas se convencieron definitivamente de que el capitalismo nunca encontraría otra crisis  económica y que únicamente el descontento subjetivo podría traer su superación. Los Situacionistas, y la Escuela de Frankfurt, adoptaron esta perspectiva. Como he mencionado antes, esto cambió completamente después de los 70. La acumulación de capital llegó a sus límites dado que su base, la extracción de plusvalía del trabajo vivo, se hizo más y más pequeña al disminuir continuamente la importancia del trabajo vivo. El resultado es que el capitalismo es hoy únicamente capaz de sobrevivir a través de la simulación; esto es, anticipando beneficios futuros -que nunca llegarán- a través del crédito. La Crítica del Valor lleva manteniendo esta tesis desde 1987. En los 90, la evidencia empírica parecía contradecir esta tesis, pero después de 2008, todo el mundo ha empezado a hablar de lo profunda que es la crisis. La realidad es que 2008 fue únicamente un premonitor de la crisis del capitalismo y no fue, de ninguna manera, un colapso real. Pero incluso en la izquierda y en la izquierda radical, ¡La creencia en la naturaleza eterna del capitalismo es sorprendentemente ampliamente sostenida! 
Es muy común ver la crisis atribuida a los mercados financieros asfixiando la “economía real”. La realidad es completamente la contraria: únicamente el crédito permite continuar la simulación de producción de valores -es decir, de beneficio- una vez que la acumulación real ha llegado prácticamente a detenerse por completo. Incluso la explotación masiva de trabajadores en Asia contribuye muy poco a la masa global de beneficio. Sustituir la critica del capitalismo con la crítica de los mercados financieros es puro populismo y simplemente supone evitar las cuestiones reales. El drama real es que todo el mundo es forzado a trabajar para poder vivir, incluso cuando el trabajo ya no es necesario en la producción. El problema no es la codicia de individuos específicos -aunque esta codicia obviamente sea real- y no puede ser resuelto en base a la moral. Los banqueros y los de su calaña -quienes, no se puede negar, son normalmente figuras bastante poco agradables- únicamente siguen las leyes ciegas de un sistema fetichista que debe ser criticado como un todo. 
Kurz llama a este proceso la “desubstantialization of money” [“pérdida de sustancia del dinero”]. Ya que únicamente el trabajo crea valor, éste forma su “sustancia”. Y ésto no es un proceso imaginario; la energía humana ha sido consumida realmente y existe en una cierta cantidad (aunque esta sea muy difícil de medir). El valor no puede ser creado por decreto, únicamente por un proceso real de trabajo -y debe ser “trabajo productivo” en el sentido capitalista (es decir, que no debe únicamente consumir capital sino ayudar a reproducirlo). El dinero puede ser creado por decreto -pero cuando esto se hace, no corresponde a la cantidad real de trabajo que debe “representar”, no tiene “sustancia” y pierde su valor a través de alguna forma de inflación (aunque durante décadas la explosión de una inflación masiva ha sido postergada introduciendo cantidades ingentes de capital ficticio en los mercados de valores, vía políticas estatales, etc.). Aquí, la Crítica del Valor se encuentra en contraste directo con casi todos los economistas “de izquierda”, que acostumbran a ser únicamente neo-Keynesianos. 
Alastair: Estás trabajando actualmente en un nuevo libro, Les aventures du sujet moderne [La Aventuras del Sujeto Moderno], que será un acompañante a tu exposición original de la Crítica del Valor, pero uno que explora con más detalle el lado “subjetivo” de la formación social capitalista. Argumentas que la forma del sujeto, como el “trabajo”, es históricamente específico del capitalismo y que también es destructivo. Basándote en el trabajo del crítico social americano Christopher Lasch, también arguyes que esta subjetividad capitalista es una especie de narcisismo. ¿Podrías explicar la relación entre tu crítica del trabajo y la forma del sujeto?¿Como puede ser la “subjetividad” también ser algo específico del capitalismo?¿Por qué motivo esta forma de sujeto es narcisista y que papel ha tenido la crítica de la sociedad moderna de Lasch (conservador) en el desarrollo de tu teoría? 
Jappe: La crítica a la noción de “sujeto” se convirtió en un aspecto clave de la Crítica del Valor en un momento inicial. En el marxismo tradicional, como en la mayoría de filosofías modernas desde Descartes, el sujeto es algo que siempre ha existido. Es un hecho ontológico. Los marxistas identificaron rápidamente el sujeto con la clase trabajadora, que media entre el hombre y la naturaleza y que hace la historia en la forma de “sujeto revolucionario”. Desde este punto de vista, la “emancipación” (o “revolución”) significa que el sujeto, que hasta entonces ha sido reprimido, finalmente gana todo sus derechos. Las “filosofías del sujeto” tradicionales han sido atacadas fuertemente desde los 50, particularmente en el nombre del estructuralismo, la lingüística y el psicoanálisis. Existían muchas buenas razones para esta “deconstrucción” del sujeto. Aún así, no deconstruyó el sujeto como una categoría histórica y se declaró que ningún sujeto había existido jamás y que no podría existir nunca, que fue un “error epistemológico”. La Crítica del Valor, por otra parte, se centró en el concepto de Marx del fetichismo de la mercancía: los hombres hacen su propia historia pero lo hacen inconscientemente. Los hombres crean estructuras (“leyes económicas”, “imperativos tecnológicos”, etc.) que terminan por dominarlos, de la misma manera que la religión. El único sujeto real en una sociedad capitalista es el valor, que Marx llama el “sujeto automático”: el valor hace la sociedad humana lo sirva con tal de asegurarse que su acumulación nunca termina. La humanidad se convirtió en el sirviente de sus propios poderes alienados. Pero esto es parte de un proceso histórico. La historia, tal y como se ha desarrollado hasta hoy, puede ser descrita como una sucesión de varias formas de fetichismo y de formas de mediación social alienadas e inconscientes. Ésto no tiene nada que ver con la “condición humana”. Puede ser superado, al menos en principio. Esta superación, sin embargo, ya no puede ser pensada como el triunfo de un “sujeto” preexistente que ha sobrevivido bajo las cenizas de la alienación capitalista. Ya no podemos sostener que la “gente”, las “masas”, los “trabajadores” están, en su núcleo, intactos, y que no han sido influidos por la lógica de la mercancía (competitividad, codicia, oportunismo, etc.). Éste puede ser el caso en momentos donde la modernidad aún estaba empezando a emerger, pero ya no es sostenible. Si aceptan el sistema, no es simplemente por la “manipulación mediática” o algo parecido. Ésta es también la limitación de todos los discursos que hacen apología de la “democratización”. 
El sujeto moderno fue formado mediante la internalización de las restricciones sociales que existían en las sociedades precedentes como impuestas desde el exterior. El Panopticon de Jeremy Bentham es el paradigma de la “libertad” del sujeto moderno. A la Ilustración, y a Immanuel Kant en particular, se les atribuye la invención de la autonomía del sujeto moderno. Sin embargo, los filósofos  de la Ilustración -Kant, una vez más, el mejor ejemplo- no identificaban el “sujeto” con el “ser humano” como tal, mas únicamente con aquellos que demostraran que eran “responsables”: en otras palabras, aquellos que conseguían controlar sus comportamientos humanos “espontáneos”. La principal condición para ser sujeto era ponerse a uno mismo a trabajar, concebirse a sí mismo como trabajador, y desarrollar todas las cualidades necesarias para la competición capitalista: falta de emociones, denegación de la satisfacción inmediata, ser frío con uno mismo y los demás, etc. A las mujeres y las personas no europeas no se les dio el estatus de sujeto. Por supuesto, más tarde en la historia, fueron capaces de conseguirlo pero sólo después de demostrar que tenían las mismas cualidades (negativas) que los hombres blancos, que eran aún así, considerados como los únicos sujetos verdaderos. El estatus de sujeto está, por ende, conectado profundamente al trabajo; y la superación de la sociedad moderna -en la cual la gente está definida básicamente por su contribución a la producción de valor abstracto a través del trabajo- será también la superación de lo que llamamos  “sujeto”; no para reemplazarlo con estructuras “objetivas” ciegas, mas por el florecimiento real del individuo.  
Estoy tratando de desarrollar la crítica del sujeto más allá conectándolo al concepto de narcisismo, en particular, a través de mi lectura del trabajo de Lasch. El narcisismo puede ser entendido como la forma psicológica del capitalismo posmoderno, de la misma manera que la neurosis clásica descrita por Freud corresponde al capitalismo clásico. Pero, narcisismo no quiere simplemente decir autoestima excesiva. Como muestra Lasch, significa una regresión profunda a la mezcla de sentimientos de impotencia y omnipotencia que caracteriza los primeros años de la infancia. La cultura humana es un esfuerzo continuo para ayudar al individuo humano a superar esta forma primitiva e infantil de la angustia. El capitalismo tardío, por el contrario, estimula la regresión hacia estas estructuras primitivas, principalmente cultivando la mentalidad consumista. Es por esta razón que podemos decir con razón que los individuos posmodernos acostumbran a ser extremadamente inmaduros y explicar por qué algunos de ellos caen fácilmente presas del comportamiento violento, llegando al punto de tiroteos en las escuelas y fenómenos de este tipo. Hoy, la sociedad de la mercancía está basada no tanto en la represión del deseo (aunque eso continúe existiendo) sino en crear la sensación de que no hay barreras ni límites. El psicoanálisis es bastante útil para entender el carácter patológico de la sociedad contemporánea, que no es simplemente una manera de explotar a la gente en beneficio de otra injusta pero racional, pero que es, en gran parte, una carrera hacia el abismo irracional, destructiva y autodestructiva. Esto se hace obvio concretamente con las crisis capitalistas de las últimas décadas. Pero, ésto no se debe simplemente a los “excesos” del neoliberalismo. Esta irracionalidad se encuentra en el mismo núcleo de la estructura del valor y su indiferencia para con todo contenido, toda cualidad, con el mundo. En Descartes, en 1637, ya podemos encontrar por entero la estructura narcisista de un sujeto que está completamente en desacuerdo con el mundo exterior. Tenemos que remontarnos bastante atrás en el tiempo cuando buscamos la génesis de esta sociedad de la mercancía fetichista y narcisista. 
Alastair: En tu colección de ensayos de 2011, Crédito a muerte, argumentas que el nuevo rol que el arte ha tomado desde el periodo de posguerra señala, de la misma manera, este giro narcisista en la sociedad capitalista. Cuando, en el pasado, era tarea del arte el desafiar y juzgar a su audiencia, por ser dificultosa, hoy el arte pretende únicamente complacer las experiencias y el juicio de sus espectadores. También, como parte de este argumento, has propuesto que necesitamos responder con una jerarquía de valores culturales. ¿Piensas, al contrario que Debord, que el arte merece ser salvado o que algo como tal es aún posible?¿Qué jerarquía de valores crees que podría combatir esta narcisista y posmoderna democratización de la cultura?¿Por qué deberíamos tratar la descomposición del arte de manera diferente a la descomposición del trabajo y del sujeto? 
Jappe: Uno de los aspectos más importantes de la agitación situacionista, puede que el más chocante, fue su condena del arte como otra forma de espectáculo y como forma de alienación de los poderes humanos en general. Para Debord, el arte, como la política o la religión, era una de las formas como se habían desarrollado las capacidades humanas, pero que lo habían hecho mucho más allá del control humano. Era el momento de devolverlas a la vida diaria. No había un desprecio del arte en ésto. Por el contrario, el auto-dépassement situacionista, o superación del arte (en el sentido hegeliano de aufheben, de preservar y abolir al mismo tiempo, una especie de negación de la negación del arte) fue el final de un proceso en el cual el arte cuestionó su propia existencia, particularmente en Francia, alcanzando el clímax con los Dadaistas y los Surrealistas. Los Situacionistas querían completar la autodestrucción del arte en el nombre de un “arte de la vida diaria” superior, que pudiera incorporar los aspectos positivos de lo que había sido el arte anteriormente. 
Aun así, este proyecto, que se anuncio en un primer momento en los 50 y los 60, requería de la revolución social para ser realizado. Lo que ocurrió, al contrario, después de 1968 fue el auge de una nueva forma de capitalismo, su “tercer espíritu”, como Luc Boltanski y Eve Chiapello lo llaman, que se basa en gran medida en la tradición artística y bohemia, incorporando la “crítica artística” a nuevas formas de trabajo que se presentan ahora a los individuos como formas de autorealización. Ésto ha resultado en una expansión gigantesca de la industria cultural que transformó la cultura en una mercancía, y en una herramienta para vender mercancías. De hecho, ésto ha supuesto que ha habido una reintegración del arte y de la cultura a la vida cotidiana, pero únicamente de un modo perverso. Como resultado, debemos decir que el arte puede, o debería, intentar ser lo que en sus mejores momentos fue: una representación de lo posible, el sueño de una vida plena, o de la condena de un mundo insoportable. 
El problema es que parece muy difícil encontrar actualmente arte que tenga la capacidad de sacarnos fuera de nuestros hábitos mentales, como el arte de vanguardia, o alguien como Edward Hopper, fueron capaces de hacer. No hace falta ni decirlo, que la subversión y la transgresión se han convertido simplemente en características para la venta. El arte debería darnos un shock existencial y llevarnos a cuestionarnos (aunque represente la belleza -”chocante” no quiere decir siempre “feo”), en lugar de simplemente afirmar lo que ya somos. Esto significa que podemos juzgar las obras artísticas en su capacidad de entrar en un diálogo enriquecedor con el espectador (o lector). Si lo hacemos, creo que probablemente descubriremos que Moby-Dick no está en el mismo nivel que el manga. Y deberíamos decir todo lo expuesto con fuerza, en lugar de escondernos detrás la nivelación pseudodemocrática de todos los juicios cualitativos. El valor es indiferente a toda cualidad  y a todo contenido; la cultura debería plantar cara a esta abolición de la diferencia. 
Alastair: Por último. ¿Qué forma piensas que puede tener un movimiento emancipatorio en el mejor de los casos? En otras palabras, ¿Qué debería hacer la gente frente a la crisis del capitalismo? 
Jappe: La cuestión ya no es si podemos escapar al capitalismo mas cómo pasará, porque la sociedad ya está colapsando por todas partes alrededor nuestro, aunque lo haga a diferentes velocidades en diferentes sectores y regiones del mundo. Una gran parte de la humanidad ya ha sido designada como “basura” y está condenada a sobrevivir, de la mejor manera que pueda, a menudo en vertederos o reciclando basura. El dinero, el valor, el trabajo y la mercancía están siendo superadas, pero como si de una pesadilla se tratase. No demasiado trabajo “real” es necesario en la producción, pero todos somos forzados a trabajar para vivir. El dinero en circulación, actualmente, es en gran medida “insustancial”, basado únicamente en el crédito y la confianza. La producción de valor se está reduciendo. La verdadera pregunta ahora es como construir alternativas, y estas sólo pueden existir en un mundo que deje atrás el mercado y el estado. Ya no hay ninguna política “económica” o sistema, aunque sea más “justo” o “alternativo”, que pueda resolver este problema porque todos están basados en la acumulación de trabajo abstracto. El único rol que el estado puede jugar en todo esto es el de represor administrativo de la miseria creada por las crisis del capitalismo. Ningún partido, ningunas elecciones, ningún gobierno “revolucionario”, ningún asalto al Palacio de Invierno puede llevar a otra cosa distinta de la administración continuada de la sociedad de la mercancía bajo condiciones que continuamente empeoran. Por este motivo todas las políticas de izquierda han fracasado estrepitosamente en las últimas décadas. La izquierda no ha sido capaz de imponer una economía Keynesiana ni de traer de vuelta al estado del bienestar para reemplazar al neoliberalismo. No es una cuestión de falta de fuerza de voluntad. Las “leyes económicas” no pueden ser “humanizadas”. Únicamente pueden ser abolidas con tal de volver a una sociedad dónde la satisfacción de necesidades no esté basada en una “esfera económica” que dependa del trabajo.  
Lo que necesitamos, por tanto, podría ser denotada como una especie de “grassroots revolution” [revolución popular] con un nuevo significado, que no tenga miedo de la necesidad de confrontar a aquéllos que defienden el sistema dominante, particularmente cuando se trata de satisfacer necesidades básicas -alojamiento, instalaciones de producción, recursos- sin pasar por la mediación del dinero. Debemos reunir las luchas socioeconómicas -contra los desahucios, por ejemplo, o la expropiación de tierras de grandes compañías -con luchas medioambientales y antitecnológicas- contra la minería, nuevos aeropuertos, poder nuclear, transgénicos, nanotecnología, vigilancia...- y luchas para cambiar la manera de pensar de la gente -superando la psique mercantil. Esto quiere decir una transformación real de la civilización, mucho más profunda que un mero cambio político o económico. Las transformaciones de las que hablo van mucho más allá del lema, “somos el 99%”: que es simplemente una forma de populismo que enfrenta a una pequeña minoría de llamados “parásitos” contra “nosotros”, los trabajadores honestos y ahorradores. Estamos todos metidos hasta el cuello en esta sociedad, y debemos actuar a todos los niveles para escapar. La humanidad ha sido completamente victoriosa en su lucha para convertirse en los “maestros de la naturaleza”, como Descartes dijo, pero está al mismo tiempo más indefensa que nunca delante de la sociedad que ha creado.