CUENTOS DE TERROR-ISMO ENERGÉTICO. LO PRESCINDIBLE. CAPÍTULO 2. La Tasa de Retorno Energético (TRE)

Pedro Antonio Prieto-ren (bere La crisis energetica webgunetik hartua) testu hau esentziala delakoan nagoNK azken urteetan hasi den krisi energetikoa ulertzeko (zein beste krisi ezagutzen duNK bada eta nondik sortu delakoan hago bada?)

CUENTOS DE TERROR-ISMO ENERGÉTICO. LO PRESCINDIBLE. CAPÍTULO 2. La Tasa de Retorno Energético (TRE)


Desde que vengo interesándome por los asuntos de la Crisis Energética y en especial por los de la Tasa de Retorno Energético (TRE) y los niveles de actividad económica y humana que permitiría cada estadio, en algunas conferencias y presentaciones he mostrado una lámina que ha resultado especialmente discutible a mi admirado Jorge Riechmann.
En el libro “Spain’s Photovoltaic Revolution: Energy Return on Investment” que escribí con Charles Hall, introdujimos una pirámide a sugerencia de Charles Hall, adaptada de Lambert & Lambert (2012).
Figura 1 jerarquía de pirámides
Figura 1. La jerarquía de las “necesidades energéticas”
Es una pirámide que indica que la propia actividad de supervivencia o para la extracción de energía, metabólica fundamentalmente, la TRE necesaria es mínima. A medida que la sociedad humana escala por la pirámide de sus necesidades sociales, va exigiendo mayores tasas de retorno energético, hasta llegar a las actividades más sofisticadas, según la tabla de la figura.
Previo a la publicación del libro, estuve discutiendo con Charles Hall la conveniencia de presentar esta pirámide de alguna otra forma, porque yo mismo no la veía clara. Prevaleció su mayor nivel de estudio en cuestiones de TRE y además se trataba de una simple introducción al concepto.
Una TRE que se degrada con el tiempo. El Diagrama de globos
Hall también es autor del famoso diagrama de globos sobre las principales TRE’s de los diferentes combustibles y las variaciones más importantes que han ido teniendo con el tiempo.
Figura 2 Ballon Diagram
Figura 2. El “Balloon Diagram de Charles Hall con las principales Tasas de Retorno Energético de las principales fuentes de energía a través del tiempo.
Tras este aparentemente simple diagrama, en el que los globos indican referencias aproximadas (si no serían puntos) hay toda una cascada de estudios muy profundos de los rendimientos de las principales fuentes de energía, realizados desde los años 70, aunque ya había precedentes en Howard T. Odum o en Nicholas Georgescu Roegen de estudios biofísicos implicando entradas y salidas de energía, para analizar sus rendimientos.
Charles Hall, discípulo de Howard T. Odum, fue el acuñador del concepto de la Tasa de Retorno Energético o Energy Return on Investment (ERoEI ó EROI, por sus siglas en inglés). A Hall le gusta mencionar con frecuencia su primer trabajo en este campo sobre la migración de los peces y su rendimiento energético en relación con el esfuerzo para las pesquerías.
Figura 3 Hall pescando
Figura 3. Charles Hall preparando el equipo para analizar los retornos energéticos en migraciones de peces.
Una visión de la TRE mínima, animal o metabólica
En general, se entiende bastante bien el asunto del retorno energético en un sistema sencillo. Con frecuencia, para explicar la TRE se recurre al ejemplo del guepardo o de cualquier otro mamífero predador.
Figura 5 los guepardos
Figura 4. Un guepardo cazando una presa y con su camada.
En este caso, es bien conocida la energía que ingresa este animal en su metabolismo: es exclusivamente la que le proporcionan las presas que captura. Y la energía que consume para cazar la presa tiene que ser necesariamente menor , en promedio, por una lógica simple, si es que el individuo tiene que vivir. Es evidente que habrá casos en que un predador termine muriendo por no alcanzar la dieta mínima por las causas que fuese. Pero en general, si la especie existe, es porque el promedio de los individuos ingresa más energía en su metabolismo que la que necesita para vivir y reproducirse en cantidades suficientes como para mantenerse como especie.
Dado que durante un cierto tiempo todas las parejas de mamíferos tienen que aportar energía en forma de alimentos y del entorno (el sol o el clima influyen algo o mucho, según el medio en que se desenvuelve la especie) también para su prole, al menos durante un cierto tiempo hasta que alcanzan la autosuficiencia como individuos y dado que para la supervivencia de la especie la pareja debe poder reproducir algo más de dos ejemplares exitosos, podemos decir que la Tasa de Retorno Energético mínima de un mamífero es de más de 2 a 1. Es decir, que tiene que tener la capacidad de ingresar más de dos unidades de energía por cada unidad de energía que consume en la caza, la autodefensa, la reproducción y cría y hasta el juego.
Intentando delimitar fronteras o escalones de viabilidad o sostenibilidad energética
Sucede que una TRE del orden de 2 ó 3 a 1 permite vivir una vida animal con un consumo para el propio metabolismo en las zonas adecuadas. En la figura 2, Charles Hall considera, después de haber estudiado las diferentes TREs para diversos sistemas, que para que se pueda dar una civilización, la TRE mínima debería ser del orden de 5 a 1.
Civilización, es una palabra de origen latino, civis, que significa ciudadano y presupone que estos se agrupan y viven en una ciudad y de un entorno más o menos cercano. Según el grado de complejidad de esta forma de organización social, parece de lógica entender que las ventajas crecientes de esa vida ciudadana compleja van exigiendo mayores márgenes de TRE o TRE mayores; esto es, que demandan fuentes de energía más intensas
Figura 5 pirámide invertida
Figura 5. Pirámide invertida de las necesidades energéticas y de sus correspondientes niveles de TRE
La franja de 5 a 1 (una unidad de energía gastada y 5 unidades de energía obtenidas y puestas a disposición de la comunidad) parece marcada por el comienzo de la división del trabajo, que da comienzo al Neolítico. También parece algo de sentido común. Al pasar del estadio de ser un cazador-recolector, que apenas utiliza el fuego en provecho propio de manera exosomática (externa a los usos energéticos de su propio cuerpo) y empieza a disponer de “liberados” en el sentido moderno de la palabra, tales como sacerdotes, reyes o militares, con funciones especializadas, pero no directamente aportadoras de ingresos energéticos y si a esos se empiezan a sumar los escribas y demás funciones sociales no directamente productivas, el resto debe ser capaz de captar más energía por unidad de energía para poder sostener este nuevo tinglado más complejo. Esto se logra cultivando cosechas en vez de recolectando; aprovechando flujos de agua de caída natural para irrigar y domesticando animales o capturando esclavos que trabajen en beneficio propio, proporcionando mayor confort material al amo a costa del deterioro mayor del esclavo (usando su energía en provecho propio).
La figura 5 ilustra, en forma de pirámide invertida las crecientes necesidades no sólo de energía en cada nuevo estadio del llamado “progreso” de la civilización, sino también la exigencia de una cada vez mayor TRE general (incluye todos los usos y consumos) para poder subvenir cada vez más la mayor actividad y consumo por cada individuo en particular y de un modo de sociedad en general.
Aunque el perfeccionamiento de la maquinaria de tipo mecánico ha ido aumentando la TRE de las sociedades agropecuarias, debido a una mayor capacidad de tala de bosques, de cría más intensiva de animales, de construcción de barcos a vela de cada vez mayor tonelaje que activaban transportes a cada vez mayores distancias, el impulso hacia Tasas de Retorno Energético muy superiores, sólo tiene lugar cuando, por agotamiento de bosques y medios energéticos de la propia biosfera, el hombre se lanza a la extracción masiva de carbón para usos energéticos que la litosfera había tardado más de cien millones de años en acumular en sus entrañas.
Ese milagro, abonado y potenciado con el descubrimiento de la máquina de vapor, multiplica de forma exorbitante la capacidad de realizar trabajo. La TRE del carbón más superficial y de mejor calidad (60 a 1 según algunos estudios), permite lanzar locomotoras por todo el ancho mundo; multiplicar telares capaces de producir tejidos como no lo hubieran podido hacer millones de mujeres atadas a sus telares manuales y termina dejando a la sociedad una TRE general, que incluye todos los gastos energéticos no solo extractivos del combustible base, sino los necesarios para impulsar y mantener ese nuevo estadio social, de quizá entre 6 y 13 a 1. Permite conectar continentes a velocidades muy altas para lo que se podía hacer hasta aquellas fechas y sobre todo, con trayectos predecibles en tiempo y aumentando sus tonelajes de forma considerable. Esto permitía ir a por maderas nobles muy lejos o transportar cereales en cantidades enormes a países que no hubiesen podido disponer de esas ricas fuentes de alimentación. Ya hablamos de esto en el capítulo anterior.
El siguiente salto fue el descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo, cuya densidad energética, versatilidad de uso y fácil transportabilidad resultan imbatibles, por el momento, para cualquier otro combustible; los depósitos de combustibles líquidos se adaptan mucho mejor que los de carbón y su densidad energética es mucho mayor que la del carbón, por unidad de peso y volumen. El invento del motor de combustión interna en sus dos grandes versiones (Otto para las gasolinas y Diesel para el gasóleo), como vimos en el capítulo anterior, terminó por convencer al hombre que había superado a Prometeo, que apenas robó el fuego a los dioses, aunque sólo lo utilizasen con la biomasa durante unos trescientos mil años. Los primeros petróleos extraídos en yacimientos muy propicios y de alta calidad en Pennsylvania o Texas ofrecían TREs de la propia extracción del orden de 100 a 1, que una vez ajustadas con todos los consumos sociales, podrían quedar en rangos de TRE de entre 8 ó 10 a 20-25 a 1 según las naciones, estadios sociales, momento de la explotación, grado de desarrollo y demás características particulares.
La Tasa de Retorno Energético ascendió rápidamente por una doble función, desde el comienzo de la explotación masiva de los combustibles almacenados por la geología en la litosfera o profundidades de la Tierra; en primer lugar, los primeros combustibles líquidos salían de yacimientos enormes, fuentes muy accesibles , con gran presión interna, relativamente cerca de los lugares de refino y consumo y con poca necesidad de refino, porque se trataba de líquidos combustibles de los llamados “dulces” o con pocas impurezas-. En segundo lugar, porque inicialmente resultaba relativamente fácil mejorar la eficiencia de los motores que convertían esta energía química concentrada en energía calorífica y de ahí en energía motriz o incluso energía eléctrica.
La subida de la TRE hacia el rango de 15 ó 20 a 1 fue permitiendo no sólo disponer de muchos más bienes y servicios por habitante, sino también su creciente volumen permitía la multiplicación exponencial de dicha oferta enorme de bienes y servicios a una población cada vez más numerosa.
Se trataba de lo que se dio en llamar el “capitalismo de masas”, un exitoso y atractivo concepto para las proles que siempre habían estado marginadas del acceso a los excesos. Entre otra de las grandes promesas que esta revolución de la alta disposición energética de alta Tasa de Rendimiento, figuró la llamada “revolución verde” que prometía (como así fue, durante un cierto tiempo) la multiplicación de las cosechas a base de introducir grandes insumos energéticos en la cadenas de producción alimentaria.
Las fronteras ampliadas de los costes energéticos de obtener energía. Una TRE extendida
En este punto, debo desarrollar algunas importantes discrepancias sobre el verdadero valor de la TRE en según qué condiciones de análisis de las energías de entrada que se necesitan para obtener energía.
En un foro de expertos mundiales sobre este tema, al desarrollar lo que veníamos tratando de forma habitual (la imagen del guepardo y del antílope, la conclusión, dado lo simple de sus energías de entrada y salida, es evidente y nadie lo cuestiona.
Pero sí algunos han cuestionado que una cosa es la TRE puramente metabólica de los animales y otra diferente la que considera ciclos complejos haciendo intervenir máquinas.
Algunos como Carlos de Castro, comentan que una cosa es la EROEI puramente extractiva (>20:1 en el pasado para el petróleo) y otra analizar la TRE de forma extendida, en relación con todos los insumos energéticos, directos e indirectos que implica poder extraer energía, que es la metodología que empleamos Charles Hall y yo en analizar la TRE de la energía fotovoltaica en España.
Reconociendo que esta metodología incluye factores de gasto energético necesario para poder extraer y usar energía en la sociedad, creen que si esta misma metodología se hubiese aplicado al petróleo, este nunca hubiese superado, insertando sus costes en la complejidad social, una TRE superior a la de 5:1. De Castro opina, seguramente con razón, que al principio las refinerías tiraban o despreciaban la mayoría de los productos petrolíferos derivados.
También varios expertos indican que una cosa es la TRE animal o metabólica y otra la de una sociedad que utiliza la energía exosomática, por lo que no se debería extrapolar la necesidad o la TRE metabólica con la de una sociedad compleja.
Esta visión de analizar los gastos energéticos exigidos por un sistema de generación de energía, con una visión más amplia que la habitual de analizar su generación teórica a lo largo de un ciclo de vida conocido y luego ver los gastos energéticos principalmente directos del sistema en sí, con alguna pequeña salvedad, que se suele denominar Balance of System (BoS) en ingles, por “costes adicionales o restantes del sistema, no es la primera vez que se intenta o se analiza o se investiga.
Charles Hall ya lo ha hecho en varias ocasiones para el petróleo, incluyendo los procesos de extracción, transporte y refino, por ejemplo, en e.g. in Guilford et al o en Hall, Balogh and Murphy. Más recientemente, en el documento titulado EROI of Global Energy Resources Preliminary Status and Trends (Lambert, J. Hall, C., Balogh, S. et al, 2012) un gráfico muestra la estimación de la llamada TRE exterior
Figura 7 niveles de TRE Ext
Figura 6. Diversos ámbitos de análisis de la TRE dle petróleo. La TRE estándar (EROIst), la TRE en el punto de uso (EROIpou) y la TRE ampliada o extendida (EROI ext). Lambert, J., Hall, C. Balogh, S.)
En la figura 6 indican que la única consideración del coste extractivo del petróleo se podría hacer con una TRE de 1,1:1; para la TRE del petróleo ya colocado en el punto de uso, se necesitaría una TRE mínima de 1,5:1 y para la TRE extendida sería mínimamente necesaria una TRE de 3,3:1
Muchos analistas consideran (el debate está vivo todavía) si con una TRE que considerase todos los gastos energéticos de la complejidad social necesaria para producción complejas de energía incluidos, una TRE de apenas 1,01 podría ser suficiente. Obviamente admiten que siempre que la energía somática del ser humano que la disfruta sea despreciable frente a la energía exosomática que usa. ´
A más baja TRE, mayores infraestructuras de captación energética requeridas
En este punto, tanto Carlos de Castro, profesor de la Universidad de Valladolid, como Antonio Turiel, investigador del CSIC y editor del blog sobre energía The Oil Crash, entienden perfectamente que esta aproximación nos lleva a que las infraestructuras necesarias para mover una sociedad con tan baja TRE se multiplican más rápidamente cuánto más rápidamente se acerca la TRE a la relación 1:1
Turiel comenta, con bastante acierto, que La TRE es un concepto estático, típico de la Termodinámica (donde los “estados” se caracterizan por variables intensivas y extensivas apropiadas pero que no cambian con el tiempo, y los procesos se definen como “sucesión casi-estática” para no tener que lidiar con el problema de la entropía de proceso, que depende de la velocidad de cambio, de la potencia). Como nuestro estado no es estacionario sino que está evolucionando, podemos tener fuentes con TRE “instantánea” (i.e., calculada a día de hoy) muy baja que son viables porque, simplemente, no están repagando las infraestructuras de las que dependen (no estamos reservando nada para la amortización de esas infraestructuras).
Eso no sólo las hace inviables en el largo plazo, sino que nos lleva a remontar más alto de lo que deberíamos para después caer desde el borde más elevado de un precipicio (básicamente, el efecto de Séneca, que menciona Ugo Bardi, profesor de la universidad de Florencia, para señalar que ya este filósofo romano había detectado que las caídas de los sistemas suelen ser más rápidas que los auges de las mismas). Sin incorporar la variable tiempo en los análisis nunca nos pondremos de acuerdo.
Opina Turiel que una TRE de 1+épsilon (1+) –lo que es lo mismo, un pequeño diferencial superior al 1:1 – podría proporcionar energía suficiente para mantener una sociedad muy estructurada con tal de que la energía total fuese muy, muy grande (basta que crezca como épsilon -1 (-1).
El problema de eso, reconoce Turiel, es que para montar los sistemas de producción se necesitaría no sólo energía sino también materiales, y cualquiera que haya estudiado los problemas que existen a veces con los materiales, como por ejemplo, Alicia Valero, profesora de la Universidad de Zaragoza, se dará cuenta que por ahí también hay un problema.
Pero la producción de materiales diversos, cada vez más agotados, requiere a su vez energía y de vuelta más materiales aún, retroalimentando el lazo. Por otro lado, los sistemas de más baja TRE son más complejos, requiriendo más energía y más materiales, no sólo en el montaje, sino en el mantenimiento.
Criticidad al borde del abismo energético
Juntándolo todo, seguramente uno puede acabar definiendo una ecuación diferencial según la cual en el entorno de TRE=1 un decremento infinitesimal dt en la TRE lleva aparejado, a través de las múltiples dependencias de todo el tinglado, un incremento de la energía total necesaria que va como dt  con =2 en el mejor de los casos. Básicamente, que a medida que el sistema se acerca al punto crítico, entra en una resonancia que vaticina el cambio de fase con un comportamiento fuertemente no lineal; algo así como forzar el paso hasta entrar en la frecuencia de resonancia mecánica de un puente y ver como la energía de ese forzamiento se amplifica hasta el infinito y el puente se hunde bajo los pies de los que marchan sobre él. Asumir que en las proximidades de un punto crítico todo se comporta linealmente o simplemente de manera acotada no sólo es contradictorio con nuestro conocimiento de los sistemas físicos sino una temeridad de las buenas, remacha Antonio Turiel.
De Castro refuerza este argumento, indicando que la cosa es fuertemente no lineal en los puntos críticos. Tenemos infraestructuras que hicieron los romanos, sí, pero nuestros hijos y quizá hasta nosotros mismos, vayamos a tener que pagar energéticamente no solo una transición a fuentes de malas TRE estáticas sino que dados los desastres causados, pagaremos en energía, por ejemplo, el desmantelamiento de las centrales nucleares y sus residuos (la TRE positiva de hoy que algunos asignan a las centrales nucleares, será mañana menor que uno). Pagamos ya el cambio climático (imaginemos lo que cuestan ahora energéticamente los desastres climáticos y luego pongamos una función f(et) (la energía en función del tiempo)para ver qué va a pasar las próximas décadas.
Veríamos lo que no nos podemos o queremos imaginar; las sorpresas según vayamos atravesando los puntos críticos (tiping points): pérdida de biodiversidad y sus desajustes, ruptura de los ciclos, además del problema del carbono, del nitrógeno, del fósforo… Quizás hasta plagas indeseadas o desconocidas. Las guerras por los recursos (¡qué paradoja, gastarse energía para quitársela a otro!).
Para Carlos de Castro, todo eso costaría energía para mantener una sociedad estructurada. Lo más probable es que muchas cosas simplemente terminarán siendo un lastre porque no las cuidaremos o podremos hacernos cargo de ellas (como por ejemplo, los residuos nucleares).
Según Carlos de Castro, si nuestro sistema actual tiene una TRE total de digamos 4 y la fotovoltaica la tiene de 2 (o menos, ya que este factor fue calculado de forma muy conservadora), la cosa ya es diferencial. Con una TRE de 4 respecto a una TRE de infinito, habría que montar un sistema energético tal que si la sociedad quiere una energía neta de 1, el sistema requerido tendría que absorber 1.33. Sin embargo, si la TRE es de 2, habría que aumentar el sistema de 1.33 a 2, lo que sería un salto cuantitativo en gasto energético muy grande (y al mismo tiempo, un desastre ecológico). Si se desea hacer la transición de un sistema a otro, ello supondría, además, que buena parte del crecimiento en el consumo energético no se iría a la sociedad, sino a alimentar la transición. De Castro indica que si, por ejemplo se desea que el 10% de la energía provenga de una fuente de TRE 2, se necesitaría que el sistema creciera para absorber 1.33 a 1.4 (un incremento del consumo energético del 5% que dejaría las cosas poco más o menos que al principio). Y esto se pretende hacer en un contexto en el que la TRE fósil desciende y la propia fuente para alimentar a la sociedad y la transición energética también desciende. ¡Y además pretendiendo crecer económicamente! Ese es el encaje de bolillos imposible sin un cambio radical en la forma de hacer la economía y organizar la propia sociedad.
Energía y economía, dos variables interrelacionadas y sin embargo, dispares
Por último respecto de la TRE, se hace cada vez más imprescindible disponer de tablas o matrices input-output para el petróleo, el gas o el carbón en algunos países (concretamente cómo afecta en cascada a la economía). Para la mayoría de los datos, sólo se dispone de datos económicos de los gastos energéticos asociados a un sistema y aunque existen métodos de extrapolación del coste económico al energético, pero muchas de las veces la propia imprecisión de la medida económica lleva a desviaciones importantes. De Castro y su grupo han hecho simulaciones con tablas I/O puramente energéticas para el petróleo, no para ver su relación o participación con el PIB o en las balanzas comerciales. En ellas hicieron ver a algunos economistas que subidas bruscas del precio del petróleo corrían como la pólvora dentro del sistema y lo hacían estallar.
Quizá lo que pueda estar sucediendo ante nuestros ojos mientras calculamos, pensamos o especulamos, es que la Tasa de Retorno Económico (y consecuentemente, la Tasa de Retorno Energético o TRE) puedan estar llegando a ser también demasiado baja para mantener el sistema económico (y al energético) al que estamos acostumbrados en los países desarrollados. Así lo comenta Gail Tverberg (Gail the Actuary) en su artículo en The Oil Drum, titulado Energy Products: Return on Investment Is Already Too Low. Gail siempre ha postulado que los modernos sistemas renovables, no son otra cosa y que sus TREs no deberían estudiarse más que como aditivos (add-ons) o prolongadores (fossil-fuel extenders) del sistema energético principal de nuestra sociedad, que es el de origen fósil y que no podrán hacerse cargo del reemplazo en tiempo y volumen del aporte fósil actual.
Mike Haywood, un ingeniero químico y antiguo directivo de BP y ahora miembro de ASPO en el Reino Unido, es muy crítico con el sistema financiero y también lo relaciona con una raíz de problema energético. Se acerca a la simplicidad de las antiguas religiones, al proponer la abolición del concepto de deuda basada en el sistema de reserva fraccional bancaria. Comenta en sus múltiples conferencias la terrible simplicidad del crédito con interés y su sorpresa porque no se explique en las escuelas, aunque el dinero, como el agua o los alimentos, resulta esencial en nuestro modo de vida occidental. Asegura que el tipo de dinero existente en la actualidad es básicamente simple y pura deuda. El cargo de interés implica la necesidad de crecimiento. Observa Haywood quela deuda global tendrá que duplicarse hasta más de 200 billones de dólares para mantener el crecimiento económico de aquí al 2020. Deuda que se arroja sobre el futuro, que abrumará a las generaciones venideras que tendrán que pagar por los excesos de las generaciones actuales. Es un esquema de estafa piramidal masivo. Cree que podría fallar la próxima semana o en los próximos diez años, pero que sin duda llegará un momento en que caerá. Históricamente, este tipo de fallos globales del sistema provocan revueltas civiles masivas que terminan en guerra. Lamentablemente cree que dado que el sistema financiero es el pilar de la economía occidental, todos aquellos que tienen intereses ocultos, continuarán favoreciendo el statu quo y ofrecerán soluciones tecnológicas.
Nate Hagens, hoy miembro de ASPO USA y antiguo vicepresidente de Salomon Brothers , opina sobre la llegada a este límite energético y financiero global que “no tenemos una escasez de recursos, sino una sobreabundancia de expectativas” (there is no a shortage of resources, but a ‘longage’ of expectations). Haywood opina en este sentido que la clase política seguirá haciendo promesas para mantener a la vista de la población esta promisoria zanahoria de la sobreabundancia de expectativas, hasta que el sistema reviente.
En cualquier caso y estando este debate abierto con estos grados de incertidumbre sobre la necesidad de estudiar esto de forma dinámica y en relación con la envolvente economía financiera, creo que establecer una barrera diferencial o una separación absoluta entre las necesidades mínimas metabólicas del ser humano (que hemos visto estarían en torno a un mínimo de 3 a 1 para vivir como animales o a 5 a 1 para vivir en una civilización mínima o incipiente) y las necesidades que tiene en una sociedad avanzada con gran uso de energía exosomática, es erróneo. Si el hombre analiza al hombre y a su comportamiento metabólico y termodinámico, ya está fijando una visión antropocéntrica del asunto. Que viva como mono desnudo o como el homo tecnologicus, con una enormidad de energía exosomática (unas 100 veces superior a la metabólica) que se ha dado a sí mismo para vivir en ese tipo de sociedad, no deja de ser un continuo de las necesidades del mismo ser humano para hacer lo que ha venido a hacer en este planeta: vivir.
En definitiva, sería para pensar si la TRE es función que obviamente varía con el tiempo, según se tome la referencia de este, si en vez de pensar en unos años cercanos al cenit de la producción mundial de petróleo, pensáramos en un lapso muy superior, digamos de los 5.000 años aproximados de civilización o los 2 millones de años que llevamos viviendo como homínidos, en realidad, podríamos considerar como cercanía al punto crítico los 150 últimos años de utilización de los combustibles fósiles, como una anomalía donde los comportamientos empiezan a no ser lineales, desde las primeras paladas de carbón y conducen al desastre. Quizá nuestra marcha gloriosa hacia el desarrollo no haya sido otra cosa que el desfilar marcando el paso por el puente de la historia en perfecta resonancia mecánica con el mismo y sólo ahora nos estemos dando cuenta de que los tirantes empiezan a dar latigazos.
Antiguas y altas TRE para las élites, pero no para la mayoría
Es evidente que en tiempos remotos, más cercanos a una vida cercana al nivel de exigencia energética mínima o metabólica, algunas élites, siempre muy minoritarias, gozaron de unos niveles de acceso a bienes y servicios realmente ostentosos y elevadísimos. Grandes emperadores, faraones o reyes se podían apropiar de enormes cantidades de recursos, entre ellos, recursos energéticos (miles de esclavos, miles de animales de tiro, etc.), que acumulados en un porcentaje importante sobre la cabeza visible, podían elevar su estatus (rango) a niveles de TRE que incluso hoy podríamos considerar muy elevados, pero era una cúspide muy minoritaria en número y a base de dominar y subyugar a miles de seres humanos; en definitiva, de vampirizar a sus ciudadanos hasta la extenuación.
A veces pongo de ejemplo el del hombre moderno y lo enfrento a los notables de épocas pasadas. El español en promedio, posee maquinaria para usos muy diversos, con una potencia de unos 49 caballos por persona. Eso serían prácticamente 200 caballos de potencia a disposición de una familia de 4 personas. En una boda convencional, pueden asistir 100 personas, dejando acumulados en el estacionamiento del lugar de la celebración unos 3.000 caballos de potencia, además de los que se dejan en las maquinarias de que disponen en casa, en el trabajo y de uso social conjunto. Seguramente ni en la boda imperial de Cleopatra y Julio César llegó a haber esa acumulación de potencia en el desfile imperial.
Figura 8 boda imperial y boda moderna
Figura 7. Boda imperial y fuerza de trabajo acumulada y estacionamiento de boda actual de ciudadanos occidentales corrientes.
En estos últimos 150 años la civilización dominante, la industrial capitalista, cuya cabeza rectora ha dirigido e impulsado el cambio posterior a sociedad tecnológica, potenciada por intensificación de la actividad financiera, no ha dejado de crecer.
¿De qué podríamos prescindir? ¿De qué tendremos que hacerlo? ¿En qué orden deseable?
En los próximos capítulos trataré de listar oficios, actividades, trabajos, esfuerzos y transformaciones, con el objeto de intentar escrutar en cada una de ellas, las que son prescindibles y las que no lo son. Es evidente que el contexto y el volumen de lo prescindible variaría en función del tiempo y también en función de la cantidad de energía y materia disponible para poder realizar determinadas funciones.
Para ello, nos basaremos en los supuestos del capítulo 1: tendríamos o deberíamos llegar a un nivel de consumo de un máximo de 1.500 vatios de potencia promedio equivalente por personas, objetivo para disponer de un planeta mínimamente sostenible. El nivel de descenso desde el nivel de consumo actual, debería ser del orden del 4 al 8% anual, año tras año, desde el actual (en España, por ejemplo, situado ahora en los 4.000 vatios de potencia equivalente per capita, suponiendo que hay conciencia colectiva de hacerlo de forma ordenada y pacífica, incluso sabiendo que este propósito es muy utópico. Porque no deseo hacer el supuesto de cómo se podría intentar seguir manteniendo el nivel actual (o aumentándolo) a base de privar a otros seres humanos, sea en España o en cualquier parte del mundo, de su dieta mínima para vivir con dignidad. O a base de eliminarlos.
En la figura 1 de este capítulo, hay tres grupos de actividades humanas que aparecen en la cúspide de la pirámide de las “necesidades energéticas”: las artes, la sanidad y la educación según lo entendieron Charles Hall y Lambert, que exigen una TRE muy alta para poder darse. En el siguiente capítulo empezaremos a tratar éstas actividades humanas e iremos desarrollando, espero que con la ayuda de los lectores, lo prescindible o imprescindible de ellas en época de crisis; qué se debería priorizar, si es que hubiese que priorizar algo.
Será éste un debate no exento de polémica; siempre he observado que casi todos sujetos interpelados (con alguna honrosa excepción) tienden a pensar que su actividad humana o laboral concreta tiene siempre una profunda utilidad, pero que la mayoría de las funciones o trabajos ajenos sobran. De ahí mi interés en escuchar opiniones en el foro sobre cada uno y lo que piensa de su propia actividad humana y de la de los demás.

Harien gatibu

[Autogestioa izeneko webgunetik hartua, aurretik Berrian argitaratua].

Harien gatibu

2015eko azaroaren 15an Berrian argitaratutako elkarrizketa. PDFn: Lehenengo orrialdea.Bigarren orrialdea. Hirugarren orrialdea

HARIEN GATIBU. Frantziaren parte hartzea industrian.

Oihan Vitoria @oihanvito

Uste baino industria enpresa gehiagok dute Frantziako Estatuaren itzala: onerako eta txarrerako. II. Mundu Gerraz geroztik, dozenaka hartu ditu kontrolpean Parisek: sugarrak itzaltzeko batzuetan; trikimailu politiko gisa besteetan. Erreparorik ez du inoiz eduki nazionalizazioen zakua puzten jarraitzeko.
 
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Zerrendaezina da Frantziako Estatuaren ahalmen industriala. Oso ohikoa du hondoa jotzear dauden enpresetan muturra sartzea. Nazionalizazioen zakua puzten segitzeko erreparorik ez du sekula izan Parisek: enpresen jardunari ahalik eta duinen eusteko, batzuetan; interes ekonomikoengatik, beste batzuetan. Motiboa bat edo beste izanda ere, Frantziak parte hartze aktiboa dauka industrian, EHUko irakasle eta ekonomian aditu Endika Alaborten hitzetan (Plentzia, Bizkaia, 1984).

Pentsamolde horrek II. Mundu Gerraren hondarretan dauka jatorria, eta, Alabortek kontatu duenez, ideologia keynesiarrarekin dator bat: «Estatuak dirua gastatu behar duela eta zuzenean ekonomian parte hartu behar duela». Frantzia, hain justu ere, eredu da horretan —onerako eta txarrerako—, hark hartu baitzuen II. Mundu Gerraren ostean nazionalizazio prozesuen aitzindaritza.

Baina gerra aurretik ere enpresen monopolio handiak zeuden Frantzian. Logika planifikatzaile eskasarekin, haatik, Alaborten esanetan: «Depresioa eta krisia eragin zuen horrek, besteak beste». Sektore estrategikoek plangintza bat behar baitzuten, ekonomiarako mesedegarri izan zitezen. «Demagun, trenbide sarea erabat pribatua bada, enpresa bakoitzak bere kabuz jardungo du, eta ez du logikarik izango herrialdearen garapenarekin». Bada, elektrizitate eta gasarekin berdin.
Frantzia izan da betidanik nazionalizazio prozesuen sehaska eta ikur. Baina ez soilik tabakoaren, fosforoaren, nitrogenoaren eta potasaren monopolio tradizionalengatik. Gaur egun, hamaika bide daude erakundeek enpresetan parte hartzeko, baina garai horretan ez zen beste aukerarik.  Nazionalizatu ala hil leloa aplika ziezaiokeen lasai asko zenbait enpresari, estatuaren esku hartzea aintzat hartuta. Kapitalismoaren behar bati erantzun zitzaion hala. «Trenbide sarea handitzea, gas eta elektrizitate zerbitzuak edonora zabaltzea, telefono zerbitzua hobetzea…», dio Alabortek.

XX. mendeko ekonomian sekulako goraldia izan zuten enpresen nazionalizazioek. Kapitalista liberalen eta ekonomia soziala aldarrikatzen dutenen arteko ideologia talka baten iturri dira sarri askotan estatuen parte hartzeak. Esku hartze hori, dena dela, gaur-gaurko kontua ere bada. Ez dago urrutira joan beharrik Frantziako Estatuak herrialdeko industrian eduki duen parte hartze zuzenaz jabetzeko. Renaulten eta Nissanen arteko botere lehiak berpiztu ditu sugarrak berriki. Auto ekoizle horien arteko fusioaren aukera bolo-bolo dabil azken boladan, bat egitearen alde agertu baita gobernua; Renaulten akziodun nagusia da Frantziako Estatua.

Ildo horretan, urte aski adierazgarria izan zen 2014a, estatuaren kudeaketa aktiboaren erakusle argi eta garbia: PSA Peugeot Citroenen akziodun nagusia bilakatu zen Paris, akzioen %14 eskuratuta. Noiz, eta porrot egiteko zorian zegoenean. Urtea inoizko galera mingarrienekin bukatu zuen auto ekoizleak. Gobernuaren bi erreskate jaso ondoren, gainbehera betean zen, eta Frantziak, azkenean, bere egitea erabaki zuen iazko apirilean, Peugeot sendiarekin eta Txinako Dongfeng etxearekin ituna izenpetuta; kopuru beraren jabe izatea adostu zuten hiru akziodunek: %14. Ausartegi jo zuten zenbaitek gobernuaren apustua, baina emaitzak ez ziren gehiegi gibelatu.

Mendebaldeko herrialdeetan, batez ere, zabaldua dago azpiegitura industrial, militar eta sozialak nazionalizatzeko ohitura. Estualdi batean egon arren, sektore ekonomikoarentzat estrategikoak izan daitezkeen enpresak bereganatu ohi dituzte estatuek: garraioak, finantza erakundeak, telekomunikazioak edota energia. Alabortek ohartarazi du, hala ere, estatuen parte hartzea enpresak salbatzea bakarrik dela maiz. «Esku hartzeak luzerako behar du izan: ez du balio momentu batean kostuak sozializatzea eta irabaziak izatean berriz saltzea».
 
Renaulten argi-ilunak

Pribatizazio olde handiak izanagatik, Frantziako Estatuak parte hartze industrial indartsua dauka aspalditik. Autogintzan, esate baterako, berezkoak ditu kasik nazionalizazioak: Charles de Gaulle buru zuen gobernuak 1945. urtean Renault bereganatu zuenekoa da ziurrenik sona gehien erdietsi duen kasua. Eta ez da gutxiagorako, agerikoa zelako erabakiaren kutsu politikoa. Renault familiak larrutik ordaindu zuen II. Mundu Gerran arerioen eskutik joan izana: besteak beste, Vichyko erregimenarekin eta naziekin lankidetza estuan jardun zen, alemaniarrek Frantzia hartua zutenean.
Eta autoak soilik ez: kamioiak, tankeak, lehergailuak eta etsaien hegazkinentzako motorrak eraikitzeko ere agindu zuen Louis Renaultek, eta kolaborazionistatzat jo zuten, enpresa Adolf Hitlerren zerbitzura ipintzea egotzita. Parisek enpresa bereganatu aurretik zendu zen Renault; horrek, baina, ez zuen desjabetzea eten. Eta oinordekoen kexuak kexu, estatua izan zen 1996. urtera arte autogile frantziarraren akziodun bakarra.

Ordutik aurrera ekin zion pausoz pausoko pribatizazioari, baina sekula ez zen erabat gauzatu. Alegia, ez zen inoiz esku pribatuetara igaro, Renaultek ez baitzuen lortu gobernuaren itzala uxatzea. Akzioen zati bat (%15) gorde zuen Parisek haren kontrola ez galtzeko, eta ezin hobeto irten zitzaion jokaldia. Areago, iragan apirilean eginiko jauziari erreparatuz gero: mila milioi euro gehiago ezarrita, Renaulten daukan parte hartzea %19,7ra igo du estatuak, boto bikoitza ziurtatzen dion Florange legea betetzen dela ziurtatzeko.

Dena ez dira erosketak izan, aldiz. Aeronautikan eta astronautikan diharduen Safranen kapitalaren %3,96 saldu egin zuen martxoan Frantziako Estatuak, milioi bat euroren truke. Hartara, parte hartze hori %18,03tik %27,35era igo zuen. Nazionalizatutako marken zuzeneko pribatizaziorik ez da gertatu urteotan, baina zenbait enpresaren kudeaketan nabaritzen hasia da kutsu pribatua. «Interes pribatuak alboratzeko eta guztion ongizatea lortzeko balio du nazionalizazioaren bideak».

Krisi garaian, dena dela, argi eta garbi ikusten da marka pribatuen xedeak ez datozela bat gizarteko beharrekin. «Agerikoa da irabazi eta premien arteko talka». Horrela, nazionalizazioaren beraren jatorri eta izaerari traizio egitea dakarrela deritzo Alabortek. Horren isla da estatuak Almstonen akzio batzuk saltzeari ekin ziola 2006an, bereganatu eta berehala. AEBetan ere era bertsuan nazionalizatzen dituzte enpresak; General Motors da horren adibide.

Eta autogintzan nola, aeronautikan hala. Parisko eta Marseillako aireportuen kudeatzaile nagusi izateaz gain, Air France konpainiako akzioen %17,6 ditu Parisek kontrolpean maiatzetik. Lehengo akzioei beste 5 milioi batu dizkio, 45 milioi euro inguru kostatu den operazioan. Estatuaren parte hartzea, baina, apalduz joan da pixkanaka —%54,4tik %17,6ra—, eta esku pribatuetatik gertu da orain: kapitalaren %61,2 enpresa pribatuetan banatuta dago. Eta horrek ahalbidetu du, neurri batean, Air France eta KLMren arteko fusioa.

Electricite de France da herrialdeko argindar enpresarik boteretsuena, eta estatuak kontrolatzen du. 2005ean, pribatizatzeko prozesuari ekin zion gobernuak, baina akzioen %84,8 ditu oraindik. Kapitala estatuarena izateak, baina, berez ez du enpresaren kudeaketa baldintzatzen, Alaborten irudiko: «Europako Batasunak mugatzen du parte hartze hori».

«Arnasa apur bat Frantziari»

Baina ahuldadeak azaleratu ordez, estatuaren esku hartzeak herrialdeko ekonomiari «arnasa apur bat» eman diola, azpimarra hori egin du Alabortek: «Horrelako nazionalizazio prozesurik ezean, Frantziako ekonomiaren egoera askoz okerragoa izango litzateke». Nolanahi ere, zuhurtziaz mintzatu da, erreminta onuragarria izan badaiteke ere tentuz jo behar delakoan harengana. «Nazionalizazioa tresna lagungarria da, baina ezin da estatuen premisa izan. Kontrara: helburu zehatz batzuk erdiesteko erreminta da».

Dena dela, asmoak ekonomikoak besterik ez badira, estatalizazioaren bidea hautatzeak zentzurik ez duela dio EHUko irakasleak. «Dena merkatuaren menpe geratzen baita». Argi du Alabortek: «Eskubide sozialak lehenetsi beharko lirateke, errentagarritasunaren gainetik». Horri lotuta, estatuaren rola errotik aldatu behar delakoan dago. «Nazionalizazio kasuetan, estatuak enpresari izan behar du». Betiere, administrazio, langile eta erabiltzaileen arteko hirukia orekatuta. «Nazionalizazioari enpresaren iraupena ziurtatzea eta babestea dagokio».

Pribatizazioen olatua, gora

Eragozpenak ere ikusten dizkio, alabaina: «Estatalizazioaren arazoa zera da: segun eta zein dagoen boterean, eta zein elitek kontrolatzen duen estatua, modu batean edo bestean kudeatuko du enpresa». Horregatik uste du langileek ere parte aktibo izan behar dutela. «Erabat baztertuta daude orain».
Oro har, zenbait nazionalizazio prozesu mota egon dira. Guztiak, hori bai, une historikoaren araberakoak. Urteotan estatuen parte hartzeak apaltzera jo du Europan. «Murriztuz joan da, baina ez lege ekonomiko bat dagoelako, erabaki politikoengatik baizik». Joera aldaketa bat igartzen da. Latinoamerikan egin dira nazionalizazio gehientsuenak: Bolivia, Argentina eta Venezuelan, bereziki. Espainia eta Portugalen, aldiz, kontrako bidea hartu dute, pribatizazioena, nazionalizazioen aurkako olatuarena, krisiak baldintzatuta.

Libros en tiempo de miseria

Libros en tiempo de miseria 



Las personas de mi generación, nacidas a finales de los sesenta y principios de los setenta, hemos vivido dos grandes fenómenos que han condicionado nuestra forma de leer y de enfrentarnos al mundo. El primero fue -y es- la televisión. Fuimos, nos referimos siempre al caso español, la primera generación educada íntegramente bajo la tutela de ese sagrado electrodoméstico que ya nos empieza a parecer añejo. El segundo fue la decadencia del hábito de lectura entendida ésta como vehículo apasionante de grandes ideas y anhelos de rebelión. Para comprender este segundo fenómeno basta con advertir cómo en los años ochenta, cuando nos hacíamos adolescentes, la sociedad entró en una fase de estancamiento político que coincidió con la extinción, paulatina o súbita según los casos, de antiguas esperanzas de emancipación. Hasta entonces, y sobre todo entre la población joven y estudiante, ciertos libros y autores habían sido emblemáticos de esa inquietud compartida por otra forma de vida. La lectura, esperábamos, debía llevarnos más allá de los lugares comunes, de la resignación y cinismo de los que ejercían nuestra tutela.

No es que a partir de aquella época, los años ochenta, la gente joven dejara automáticamente de leer, como obedeciendo a una oscura e imperiosa voz de mando. Pero es verdad que a partir de entonces la lectura fue perdiendo ese carácter un tanto clandestino y heroico. Ya no era el acto privado que se dirigía hacia lo colectivo justamente a través del esfuerzo del individuo aislado que era capaz de elevarse hacia las cuestiones universales y candentes. La lectura ya no guardaba su fragor de combate subterráneo. Era el acto privado, a secas. Nosotros quisimos leer aún como habían leído nuestro antecesores, seguros de seguir viviendo bajo una tiranía injustificable. Así que nuestra lectura era el acto póstumo, el homenaje a una generación que había sido derrotada. Delante de nosotros, cuando levantábamos los ojos del libro, se nos habría un enorme espacio de incertidumbre y de trampas. No sabíamos que nos esperaba el vacío. Suponíamos que la Industria del Ocio, nuestro particular O’Brien orwelliano, había preparado para nosotros ese pequeño margen donde podríamos creernos elegidos. Estábamos condenados a vivir en un nicho, pero ¿cómo esquivar la trampa sin al mismo tiempo renunciar a todo?

Para las personas que aman leer podemos suponer que las lecturas que marcarán para siempre su espíritu y su visión del mundo se realizan entre la adolescencia y el fin de la primera juventud, algo así como entre los quince y los veintidós o veintitrés años, tomando, claro, estas cifras como datos aproximativos. A partir de esa edad, haremos sin duda lecturas interesantes, fascinadoras, decepcionantes o perturbadoras, pero, salvo en casos excepcionales, es dudoso que puedan tener ese carácter deslumbrador que suelen tener las primeras lecturas de adolescencia y temprana juventud.

En realidad, los lectores de mi generación no tuvimos autores o libros en particular, novedosos, exclusivos. Más bien nos apoderamos de todas esas obras que habían impresionado a los que vinieron antes. Era un totum revolutum donde se mezclaban Kafka, Hesse, Orwell, Sábato, Fromm, Cortázar, Rimbaud, Dostoyevski, Breton, Melville, Thoreau, Huxley, Salinger, Lawrence, Vian, Kerouac, Kesey, Dos Passos, London, Camus, Lorca… Cuando leímos El castillo de Kafka, nos identificamos con el agrimensor K y su conmovedora constancia frente al hermetismo del Poder inasequible. Nos identificamos también con los personajes melancólicos y desarraigados de Herman Hesse, como su Peter Cammezind. Leyendo Autopista hacia el sur de Cortázar, vimos retratado el absurdo de la sociedad moderna en la que vivíamos. Sábato nos mostró ese mismo absurdo en su ensayo Hombres y engranajes, mientras Orwell, en sus Homenaje a Cataluña y Rebelión en la granja nos alertaba de las amenazas que se ciernen sobre todo proceso revolucionario. Thoreau nos enseñaba un camino de deserción que se perdía en el bosque y André Breton, en Los pasos perdidos, nos mostraba otro camino que iba hasta la rebelión de la poesía moderna. Nos hundimos en el Madrid miserable pero vibrante de Luces de bohemia, en el Nueva York alucinante de Lorca. LeyendoLa peste escarlata de London y El corazón de las tinieblas de Conrad, aprendimos lo frágil que es la frontera que separa lo que consideramos civilización de lo que consideramos barbarie. Nos entusiasmamos leyendo las páginas del Hiperión de Hölderlin y nos contagiamos de su luminosa y revolucionaria esperanza. Al día siguiente, los poemas en prosa de Baudelaire nos conducían a un terreno opuesto pero igualmente instructivo, el del desengaño y la visión cruel de la urbe, donde todavía quedaban vestigios de una poesía sacrílega… Al final, todos estos autores, aunque entonces sólo lo sospechábamos, tenían algo en común: todos habían avistado una dimensión diferente de la tiranía que debíamos combatir. Esa tiranía se podía llamar Dictadura, Iglesia, Ejército, Capital, pero también Democracia, Sociedad del Bienestar, Desarrollo Sostenible, Servicio Público, Derechos Humanos… todas ellas máscaras hipócritas del Tiempo y del Orden, de la Jerarquía intocable que se nos quería, y se nos quiere, imponer.

Ha pasado el tiempo pero el fulgor de esas lecturas persiste. Hoy se dice que la lectura, y los libros en general, está amenazada por la fluidez insensata del mundo digital. Es cierto. Pero, más que los libros en sí mismos, es la lectura inteligente y consecuente la que desde hace tiempo está amenazada por la industrialización de la cultura y por el abandono de la sociedad ante las cuestiones que verdaderamente cuentan. Sin pasión por la ética y la política, la lectura se convierte en una especie de vicio confesable y anodino.

¿Dónde están hoy los lectores que volverán a leer buscando apoyos para combatir estos tiempos de miseria?
[ Cultura y anarquismo webgunetik hartua, bera aurretik LaMalatesta webgunetik hartu ziNaten ]

Lunas

[ Cogido de la página web del pueblo ocupado Rala herri okupatuaren webgunetik]

Lunas 


Doce lunas tiene Rala…

La Naturaleza del sueño

Inicio de los sueños
Alimentando los sueños
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Cocinando los sueños
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Construyendo los sueños
Construyendo los sueños
Compartiendo los sueños
Compartiendo los sueños
Clink clonk subiendo sueños glu glu
Clink clonk subiendo sueños glu glu
ke decir!! sueños limpitos
Ke decir!! sueños limpitos
crestas soñadoras
Crestas soñadoras
sueños confortables
Sueños confortables
Sueños diversos
Sueños diversos
Los sueños vuelan
Los sueños vuelan
¡¡Anímate a conocerlas!!
¡¡Te esperamos con sonrisas, alegría y … MUCHOS SUEÑOS MUCHOS!!

Durangoko Azoka Alternatiboa (abenduak 4tik 8ra)

16. DURANGOKO AZOKA ALTERNATIBOA  (Abenduak 4tik 8ra)



Abenduak 4, Barikua
17:00 Azokaren inaugurazinoa karpan
21:00 Kontzertuak Sapuetxen
           Yacaranda Disidente (Zarautz)
           Apalatxe (Donosti)
Mor More (Zarautz)
Baba (Ondarru)

Abenduak 5, Zapatua
12:00 “Picuentos”. Txotxongiloak eta ipuinbako ipuin kontalariak
17:00 “Consecuencias de la realización de Macro-eventos en las ciudades-sede y sus habitantes” liburuaren aurkezpena Monus-en eskutik.
21:00 Kontzertuak Sapuetxen
            Prodotti Locali (Street Punk Italiatik)
            Ultima neurona (Hardcore Punk Bilbotik)
            Mekonio (Punk Rock Santurtzitik)
            Gaitze (Zarata Punk Azkoititik) 
            Salyva (R´n´r Durangotik)
     
Abenduak 6, Domeka
12:00 Gogoeta eta hizketa tailerra "Sexologia oinarriak. Kontzertuak eta zer/esanak erotikaren izaera morala"
17:00 Serigrafia tailerra, adin guztientzako. (Arropa argi bat ekarri eta serigrafiauta eroan eizu!)
21:00 Bakarlarien kontzertuak Sapuetxenato etoa b
           Isuso Sasiia (Zumarraga-Zarautz)
           Jaime Alejandro Yakaman (Tuluca-Mexico-Bilbo)
Peru (Usurbil)
           
Abenduak 7, Astelehena
12:00 Zeramika tailerra, adin guztientzako, Larra Buztingintza-ren eskutik (Laudioko Zeramika Eskola)
15:00 "Autonomía comunal en Euskal Herria" testuaren aurkezpena. Gorka Meren-en eskutik.
21:00 Kontzertuak Sapuetxen
            Haginak (Hc crust Amurriotik)
            Krater (Punk rock Bilbotik)
            Butron (Crust ptower Bartzelonatik)
            Zartada (Nerabe rock Bermeo)

Abenduak 8, Martitzena
11:00 Irola Irratia 107.5 FM, zuzeneko Saioa azokako karpan

Ordutegia:
Azoka 11:00etatik 20:00etara
Sapuetxeko taberna 12:00etatik 17:00etara eta 20:00retatik 02:00etara
Egunero bazkari begano eta biologikoa izango da Sapuetxen 14:30etatik 16:00retara.
[Durangoko Azoka Alternatiboaren webgunean informazio gehiago]